by Cristian Estrada | Actitud, Emprendimiento, Energía, Lecciones de vida, Mental, Productividad
Resumen: Algunos factores culturales y sociales nos mentalizan para considerar y esperar cosas, algunas veces imposibles o innecesarias. Ignorar algunos de estos factores resulta clave para replantearnos metas y motivaciones.
Lectura: 3 minutos, 1 segundo.
Apuesto a que constantemente estás luchando para mantenerte motivado. Seguro comienzas cosas que nunca terminas. Y podría asegurar que la emoción que sentías al comienzo se desvanece poco a poco.
¿Algo de esto suena familiar?
Para mantener la motivación necesitas olvidarte de esas cosas que te tiran para abajo.
A continuación encontrarás 10 cosas que necesitas olvidar para mantener esa motivación constante.
1. Olvídate de las cosas que “mereces”
No se nace mereciendo más que el resto. Todos hemos tenido que “comenzar desde abajo”. Trabaja duro para lograr tus metas. Tienes más que suficiente para hacerlo!
2. Olvídate del estrés

Deja de estresarte sobre las cosas que NO puedes controlar. Reduce el estrés manteniendo tu mente, cuerpo y alma activos. Ejercita, juega deportes, consgíguete un compañero (animal), escribe, etc. Todos tenemos que lidiar con el estrés en nuestras vidas. La clave es CÓMO lidiamos con eso. Puedes aprender más sobre cómo ignorar las cosas que te estresan en esta nota.
3. Olvídate de la negatividad
Enfócate en lo positivo y olvida lo negativo. Dejar la negatividad de lado significa que te distancias de las personas negativas y las influencias negativas. Toma distancia de esas personas a las que no les importan tus sueños. Aprende cómo combatir los pensamientos negativos con afirmaciones positivas
4. Olvídate de las comparaciones
“Cuando estás contento por ser simplemente tu mismo y no te comparas o compites, todo el mundo te respeta.” – Lato Tzu.
Deja de compararte con otras personas. Enfócate en TU vida. Vive TU vida. Las comparaciones pueden ponerte envidioso o celoso de otras personas.
5. Olvídate de tus problemas con el tiempo
“No mires el reloj; haz lo que hace. Avanza” – Sam Levenson
Muchas personas combaten contra el tiempo y lo culpan por la falta de motivación. Deja ya de quejarte por falta de tiempo y aprender a cómo administrar tu tiempo mejor. Revisa esta excelente lista de trucos de 1 minuto para gestionar mejor el tiempo.
6. Olvídate de la impaciencia
Las personas impacientes generalmente no siguen la línea de sus planes. No te conviertas en esta persona. Entiende que requiere de tiempo, esfuerzo y energía para mantenerse motivado. Visualiza el éxito día a día.
7. Olvídate de la flojera
“El secreto para avanzar hacia adelante es comenzar.” – Mark Twain
Deja ya la flojera y enfócate en tu ética de trabajo. Da tu 100% día tras día.
Conviértete en la persona con la cual el resto disfruta. Recuérdate a ti mismo que estás destinado a lograr grandes cosas. Levántate más temprano. Haz las tareas más difíciles primero.
8. Olvídate de la ingratitud
“Un hombre ingrato es como un puerco bajo un árbol comiendo bellotas, pero nunca mirando al árbol que se las provee.” – Timothy Decker.
Deja ya esa actitud de ingratitud y agradece la vida que te ha tocado vivir. Sé agradecido por el lugar en el que estás y por el lugar en el que estarás en el futuro.
9. Olvídate de esa mentalidad de persona seria
Pon una sonrisa en tu cara. Ríe un poco. Bueno, se entiende que has tenido que resolver algunas cosas en tu vida. Pero aún así, deja de ser tan serio y vive tu vida. Disfruta de la presencia de otros. Invierte tiempo con tu familia. Progresa hacia esa meta más grande logrando metas más pequeñas y realistas.
10. Olvídate de las excusas
Deja las excusas. Nadie quiere escucharlas. Deja de buscar personas a las que culpar. Deja de apuntar con el dedo a otros y apúntate a ti mismo. Mira a la persona en el espejo y resuelve las cosas que te detienen.
by Cristian Estrada | Lecciones de vida, Productividad, Tiempo
Resumen: Los consejos de productividad provienen desde la experiencia y desde la ciencia. Entender en palabras simples la ciencia detrás de la productividad te permitirá explicarle al resto porque esto funciona para tí y podría funcionara para ellos.
Lectura: 6 minutos, 32 segundos.
¿Quieres amaestrar las 24 horas que tienes en el día, cada día? Usa estas estrategias basadas en conocimiento científico para ser más productivo:
¡Deja de ignorar tu ritmo ultradiano!

Cada persona experimenta una decadencia en la productividad luego de hacer una actividad por 90 – 120 minutos. Este período es llamado el ritmo ultradiano, y no deberías ignorar su poder. En vez de forzar una fatiga mental, es mejor tomar un descanso cuando tus ciclos ultradianos terminan. Levántate, sal a caminar y haz algo diferente por 20 minutos.
Quizás hasta quieras tomar una siesta, especialmente si trabajas para una compañía que considera políticas internas para tiempos de siesta como NASA, AOL y Google.
Luego de tu descanso, regresa a la actividad original con más energía, creatividad y concentración.
¡Deja de revisar tus redes sociales a cada rato!

¿Eres uno de los millones que mantienen sus redes sociales actualizadas en tiempo real en tu smartphone o tablet, o computador? Hacer eso significa una molestia atractiva, por lo que puede que termines malgastando muchos minutos por día mirando videos de gatos o encontrando a ese vecino que se separó de su señora por ir a salvar los delfines de Punta Choros.
Haz un pacto contigo mismo para relegar esas actividades una o 2 veces por día en vez de dejar que drenen todo tu tiempo.
Invertir tiempo con personas como personas – no como avatares en la pantalla – ha sido muy útil para muchas personas a lo largo de la historia. Tener contacto real y directo con las personas genera mayor sensación de apoyo y complicidad.
Deja de decirle que si a todo y a todos.

¿Acaso eres un hombre o mujer “si”?
Es tiempo de repensar en la forma que responde cuando alguien te pide hacer algo. Mientras no puedes decir siempre que “no” a tu jefe, tu esposa o tus amigos, tienes la oportunidad de decidir en todo lo demás libremente por el resto del día. Al decir “no”, te avalas con el principio de Pareto. El principio de Pareto dice que 20% de los esfuerzos generan el 80% de los resultados. Inversamente, 20% de los resultados consumen el 80% de los esfuerzos. Invierte tu 80% haciendo lo que importa, no lo que es trivial.
Es difícil adaptarse a este principio, no te preocupes – siempre puedes agendar un día a la semana para decir “Si”. Eso es lo que Tania Luna comenta en su charla TED.
¡Deja de revisar tu correo siempre!

La mayoría de nosotros revisa el correo sin patrón alguno. Eso significa que…lo revisamos cada vez que lo creemos necesario. Esto se convierte en un problema, porque los correos nos roban tiempo que puede ser mejor usado en otro lado. Sal del correo y planifica los horarios para revisarlos durante el día. Por ejemplo, podrías revisar los tuyos en la hora antes de almuerzo y luego de nuevo al atardecer.
Tim Ferris, autor de “La semana de trabajo de 4 horas”, recomienda especificar 2 horas cada día para revisar los correos y maximizar la productividad.
Deja de hacer todo tu mismo.

Debe ser excitante contarle a todo el mundo que “lo estás haciendo todo”, pero no hay razones realmente para intentar ser súper-humano. Eventualmente fracasarás – miserablemente – sin ayuda. Si delegar no es para ti, recuerda el refrán “muchas manos hacen el trabajo más ligero”, lo cual es verdad en muchos aspectos de la vida.
¿Necesitas un poco de ayuda? Consíguete el libro “Valor escondido: Cómo las grandes compañías logran resultados extraordinarios con personas ordinarias”. En él, el autor Charles O’Reilly aconseja cómo comenzar el proceso si es que no te resulta cómodo delegar o no estás acostumbrado a ello.
Alcanza a otros y consigue la ayuda que necesitas: de hecho, puedes comenzar a buscar en áreas donde otros están haciendo las mismas cosas que tu ahora.
Libera tu tiempo para trabajar en otras cosas y comienza a ser realmente productivo.
¡Deja de intentar ser perfecto!

Pongamos esto encima de la mesa ahora: NO eres perfecto y no deberías intentar serlo. Un estudio publicado por University Affairs ilustra ese punto.
El estudio muestra que los profesores que fueron perfeccionistas presentaron menos niveles de productividad que aquellos que aceptaron el hecho de que son humanos no perfectos.
La moraleja de la historia es esa, en la mayoría de las ocasiones, ser bueno es suficientemente bueno.
Deja de estar ocupado todo el tiempo.

Un estudio en Harvard y evidencia científica han mostrado que invertir tiempo en uno mismo es más importante de lo que pensamos. “El poder de la soledad” de Boston Globe Writer, sugiere que las personas tienen memorias más fuertes de momentos que los afectan personalmente. En otras palabras, es tiempo para un poco de introspección para sacar del corazón quien honestamente eres, así como qué es lo que quieres hacer cuando “crezcas”.
Cuando Brigid Schulte bajó la velocidad de su vida, encontró el tiempo para escribir “Abrumado: Trabajo, Amor y Juego cuando nadie tiene tiempo.” Schulte muestra cómo hacer menos puede ser liberador y recomienda esto a cualquiera que realmente busque el éxito.
¡Deja de decir “No puedo hacerlo”!

¿Quieres dejar un hábito o mantenerte en el peso sin comer demás? No te digas “No puedo hacerlo”, porque esto sólo te posiciona para el fracaso. En vez de eso, reemplaza el “No puedo hacerlo” con “No lo estoy haciendo”. Por ejemplo, las personas que se dicen “No lo estoy haciendo” terminan haciéndolo mucho más que las personas que se dicen “No puedo hacerlo”. Si quieres dejar de fumar, es mejor decirte a ti mismo “No estoy dejando de fumar” en vez de “No puedo dejar de fumar”; encontrarás que tienes mejores opciones de dejarlo.
Joe English habla acerca del poder del “Yo puedo” en este artículo sobre consejos para Running. Mientras Joe discute sobre cómo el “Yo puedo” se aplica principalmente a ejercicios y entrenamiento, en su nota trata estrategias universales que todos podemos usar para ser más productivos. Más que pensar “Yo no puedo hacer esto” o “No sé si pueda hacer esto”, Joe dice que “Tu puedes y lo harás”.
Cambiar la manera en que pensamos acerca de los obstáculos que tenemos al frente puede tener un impacto muy grande en nuestra productividad diaria.
Deja de hacer múltiples tareas.

Pareciera ser que ser capaz de realizar múltiples tareas en nuestra cultura estuviese “dado”, pero no es exactamente eficiente. Investigadores examinaron las habilidades de los “multitaskers” y se impresionaron al descubrir que no hacían bien las tareas que se les habían asignado. Concéntrate en tareas simples y deja el “multi-tasking” a los que no han leído artículos como éste aún. Estarás en buen camino y obtendrás resultados fantásticos.
¡Deja de ser tan negativo!

¿Eres una de esas personas para las que el vaso siempre está medio vacío… o sólo vacío? Aunque un poco de negatividad puede ser comprensible, mucho de él sólo coartará tu estilo y te dificultará conseguir tus metas. De acuerdo a científicos de Japón, cuando tenemos pensamientos negativos, coloreamos nuestro mundo con pesimismo y se nos hace más difícil obtener el éxito.
Así que comienza a mirar el vaso de forma distinta y disfruta tu nueva visión de vida, negocios y todo lo que se encuentre bajo el sol. Como Zig Ziglar dice: “Los ganadores se evalúan a sí mismos en una forma positiva y se enfocan en sus fortalezas para superar sus debilidades.”
Como puedes ver, ser productivo significa “detenerse” un poco. Si eso es muy difícil de hacer para ti, sólo practica. Cambiar el comportamientos toma tiempo. Sin embargo, hacer algo por 21 días usualmente lo convierte en algo fácilmente incorporable a la rutina. Haz que éste sea el día 1, y en 3 semanas más, tus niveles de productividad deberían ser mejores.
Autor: Kayla Mathews
Artículo original
Traducido y editado por Cristian Estrada
by Cristian Estrada | Emprendimiento, Energía, Mental
Resumen: Existen razones biológicas para la toma de buenas o malas decisiones. Entender sobre estos procesos te permitirá optimizar futuras decisiones.
Lectura: 8 minutos, 18 segundos.
Día a día tomamos cientos y hasta quizás miles de decisiones que tomar. Desde la minúscula hasta la gigante. Desde “¿Qué calcetas uso?” a “¿Realmente necesito comprar ese auto?”. Cada vez que tenemos que escoger, no importa cuán pequeña sea la elección, estamos usando energía y creando estrés.
Tomar decisiones es trabajo pesado. La clave es tomar menos decisiones y reservar tu energía para las más importantes. En una nota para Vanity Fair, Barack Obama dijo “Necesitas remover esos problemas diarios que absorben la energía de la mayoría de las personas en cantidades importantes durante el día…Verás que yo sólo uso trajes grises o azules. Estoy intentando de disminuir las decisiones en mi día a día. No quiero tomar decisiones acerca de lo que voy a comer o lo que voy a usar. Porque tengo muchas otras decisiones importantes que tomar. Necesitas enfocarte en tu energía para tomar decisiones. Necesitas crear una rutina. No puedes dejar que lo poco importante de distraiga.”
1.- Tu cerebro necesita glucosa para tomar buenas decisiones

Investigadores de psicología X. T. Wang y Robert D. Dvorak de la universidad del sur de Dakota, estudiaron cómo los niveles de azúcar afectan la manera en que pensamos. “Los voluntarios respondieron una serie de preguntas acerca de si les gustaría recibir una cantidad de dinero mañana o una cantidad de dinero mayor algunos días más tarde. Respondieron 7 de estas preguntas antes y después de tomar gaseosa con azúcar o gaseosa sin azúcar (endulzada con aspartamo). Los niveles de glucosa en sangre fueron medidos al comienzo del experimento y luego de que los voluntarios bebieron la bebida azucarada.
Los resultados, reportados en Psychological Science, una revista de la Association for Psychological Science, revela que la preferencia de las personas por recompensas inmediatas en comparación con recompensas tardías pueden ser influenciadas por niveles de glucosa en sangre. Los voluntarios que bebieron gaseosa endulzada con azúcar (con mayor nivel de glucosa en sangre) respondieron mayor cantidad de veces que les gustaría recibir más dinero más tarde, mientras que los voluntarios que bebieron gaseosa endulzada con aspartamo (menor nivel de azúcar en sangre) respondieron que les gustaría recibir dinero en menor cantidad pero inmediatamente más veces que la otra alternativa.
Este resultado sugiere un mecanismo adaptativo asociado entre la toma de decisiones y cambios metabólicos, como los niveles de azúcar en sangre.
Aunque beber gaseosa antes de tomar decisiones no es la respuesta, mantener tus niveles de glucosa mediante la ingesta periódica de alimentos saludables, probablemente mejorará tu capacidad de tomar decisiones.
2.- Las malas decisiones son resultado de fatiga mental

Una vez que comienzas a cansarte, comienzas a tomar malas decisiones. Ya sea por mala alimentación, un día largo o simplemente cansancio, las malas decisiones comenzarán a ocurrir. Si estás “demasiado cansado para que te importe”, entonces unas galletas para la cena pueden ser una buena idea. En vez de ir al gimnasio o salir a caminar, sentarse en el sofá y ver televisión puede resultar atractivo.
De acuerdo a un estudio reciente publicado por National Academy of Sciences, psicólogos examinaron los factores que impactan en juzgar a los criminales al final de su período de sentencia.
“Los investigadores examinaron 1.112 juicios de término de sentencia a lo largo de un período de 10 meses. Todos los juicios fueron realizados por un comité de sentencia, el que fue determinante para resolver si liberar o no al prisionero con sentencia cumplida (en algunos casos el criminal no pidió una liberación, sino que un cambio en los términos de su sentencia)”. Aunque se pueda creer que la opinión de los jueces cambió según el tipo de crimen cometido, esto es falso. En vez de esto, las decisiones de los jueces fueron más influenciadas por la presencia o ausencia de un tiempo libre para comer. La mayoría – casi el 65% – de los sentenciados fueron liberados en la mañana o luego de que los jueces comieron, independiente del crimen.
Aquellos que tuvieron su juicio temprano en la mañana o luego del almuerzo, estuvieron más propensos a ser liberados al final de su sentencia, al contrario de aquellos que tuvieron su juicio al final de la mañana o al final del día, cuando los jueces estaban más irritables.
3.- Desarrolla rutinas para sobrellevar la fatiga mental

Tengo una rutina de mañana muy sólida, no importa cómo sea el día. Me levanto, me hago café, reviso el correo y redes sociales – sólo para “despertar”. Luego me siento a escribir un par de artículos. Después tomo desayuno. Hago esto todas las mañanas. Termino muchas cosas de esta forma también. Tengo rutinas para cuando alimentar a mis perros (tengo 23) y diferentes pero similares rutinas para mis entrenamientos y diferentes días para cuando tengo que estar en otros lugares. Las rutinas son esenciales para tomar buenas decisiones, ya que eliminan las decisiones pequeñas que a veces toman gran parte del día.
4.- Elimina las decisiones
Planifica tu toma de decisiones antes de hacerlas. Deja afuera lo que usarás en la mañana siguiente. Decide qué o dónde vas a comer. Decidir esto de antemano, elimina la necesidad de decidir al día siguiente. Se determinado para que al despertar hagas un poco de ejercicio y lo harás.
5.- Duerme bien

Dormir bien te ayuda a tomar mejores decisiones. Si te sientes descansado, no estarás tentado a media mañana sobre que hacer o no hacer. Intenta dormirte a la misma hora cada noche. Hazlo una rutina. Si hay un show en la TV que te gusta mucho cada semana, agrégalo a tu rutina o si no puedes verlo en directo, programa el grabador para verlo más tarde. Es importante que puedas tomar buen tiempo de descanso para ti. Si puedes, incorpora una siesta en tu itinerario. Incluso 20 minutos pueden darte un golpe de energía para ayudarte a conquistar tus decisiones.
6.- Haz compromisos, no decisiones.
No te pares en la puerta a decidir si deberías salir a dar un paseo o no. En vez de eso, planifícalo en tu día. Piensa en las cosas que quieres hacer – Y con esto me refiero a las cosas que realmente quieres hacer y planificarlas. Si quieres perder 15 kilos descubre los pasos necesarios para hacerlo posible. Planifica tus comidas y agenda tú tiempo para ejercicios. Hacer esto parte de tu rutina diaria significa que ya no tendrás que decidir sobre esto. Sólo tendrás que seguir el plan que has armado.
A mí antes no me gustaba salir a caminar o a correr. Creía que esto era aburrido. Pero sabía que tenía que hacerlo para perder peso y ponerme en forma. Así que planifiqué mi tiempo durante la tarde. Coincidentemente, este tiempo (3 pm) era el tiempo en el cual antes me la pasaba tirado en el sillón, para mirar TV y tomar una siesta. Ahora, incluso si me siento con ganas de descansar me pongo las zapatillas y comienzo a caminar. Usualmente lento al comienzo hasta que mi cuerpo entra en calor y comienzo a correr o practicar velocidad. De pronto, estoy disfrutando de un gran entrenamiento. Planifícalo en tu día. Realmente ayuda.
7.- Prepárate para momentos de debilidad

Sé que todos los días alrededor de las 3 pm, no me sentiré con el ánimo de correr o caminar. Tengo que prepararme mentalmente a mí mismo para esto. Algunas veces es simplemente cambiar de movimientos. Y con esto por ejemplo, lo que hago es cambiarme los calcetines y ponerme las zapatillas, y como tengo las zapatillas puestas, me predispongo a caminar. No tengo que ir realmente lejos, me digo a mi mismo. “Sólo sal y consigue aire fresco”. Luego saco alguno de mis perros, el que de pronto me tiene corriendo o caminando apurado. Ahora que he hecho esto por 4 años seguidos, sé que me sentiré mejor una vez salga a hacer esto. Pero no siempre fue así, al comienzo me tuve que preparar para ese momento de debilidad.
Esto también es cierto con la comida. A mí me gustan las masas y dulces. En serio!. Las comía todo el tiempo. Pan, galletas, lo que fuese. Tenía que parar. También tuve que aprender a alejarme cuando mi tentación era alta. Aprendí que a las 9:30 o 10:00 me comería algo frente a la TV. Por largo tiempo comencé a ir a la cama con un libro. Lo leía hasta quedarme dormido y nunca comiendo a esa hora, cuando antes me resultaba tentador. Aprender a prepararse y actuar para los momentos de debilidad es clave para tomar buenas decisiones.
8.- Toma tiempo para ti mismo

Si estás en el trabajo y constantemente tienes que tomar decisiones, quizás, como los jueces mencionados anteriormente, con hambre te pongas más irritable. Tómate un tiempo cuando esto comience a suceder. Sal a caminar o siéntante bajo un árbol y lee un libro que te guste. Tener un tiempo para relajar tu mente de los asuntos que no son tuyos es esencial para llegar a la claridad mental y te ayudará a tomar mejores decisiones durante el día.
9.- Ir de compras es cansador, evítalo si puedes.
¿Por qué comprar en línea es tan fácil comparado a comprar personalmente? Porque estás tomando menos decisiones. Si sabes que quieres un tipo de zapatillas, en internet simplemente las compras, pero en la tienda, tienes muchas opciones y decisiones que tomar. Investigadores concluyeron en un estudio que las personas que tienen que hacer decisiones para comprar en una tienda se rindieron más rápido en un test de matemáticas.
10.- Deja que tu mente inconsciente trabaje para ti.

¿Alguna vez te has sentido confundido por un problema? ¿Alguna vez has decidido “dormir y luego resolverlo”? Seguro, todos hemos hecho eso. Algunas veces, relajarse y concentrarse en algo distinto o dormir un poco, puede ayudar a despejar tu mente del problema para dejarla hacer el trabajo. Aunque lo creas o no, tu cerebro está aún trabajando cuando piensas en otra cosa o no piensas. Tranquilo. Anda a jugar volleyball y deja a tu cerebro el trabajo pesado por un momento.
[spacer height=”default”]
by Cristian Estrada | Emprendimiento, Trabajo en equipo
Resumen: Saber cómo destacar en tu trabajo te puede abrir puertas a nuevos proyectos, responsabilidades e incluso mejoras laborales.
Lectura: 3 minutos, 23 segundos.
Algunas veces nos sentimos invisibles en el trabajo. Quizás hagamos nuestro trabajo bien, pero tal vez raramente nos notan por el esfuerzo que hacemos. Sin embargo, es importante ser notado dentro del lugar de trabajo para que tengamos mejores oportunidades de mejorar nuestra posición, ya sea mediante una promoción o simplemente para sentirnos mejor en ese lugar.
Aquí te dejamos 6 formas que te ayudarán a sobresalir en tu trabajo:
1. Enfócate en tus fortalezas

De acuerdo a William Arruda (escritor para Forbes), “enfocarte en tus debilidades es una estrategia para perder”. Para destacar en nuestro trabajo, no trabajes constantemente en mejorar tus debilidades, en vez de eso promueve tus fortalezas. Quizás no eres lo mejor en trabajos en el papel, pero eres genial para las ventas. Enfócate entonces en hacer ventas y de a poco mejora las cosas en las que no eres bueno.
2. Dale seguimiento a los proyectos

Sé esa persona que articula el avance del proyecto. Cuando un proyecto comienza, alguien necesita cumplir ese rol de constantemente revisar cómo avanza todo por parte de cada uno de los involucrados. Sé esa persona. Sé el que comunica el progreso y recolecta la información para las presentaciones. Esto te pone al frente de más personas y te ayuda a resaltar.
3. Haz más

Sólo porque haces tu trabajo no significa que estés sobresaliendo en él. Es importante ir más alto y más lejos de lo que tu trabajo requiere. No quieres ser visto como la persona que corre a la puerta apenas llega la hora de término, inclusive si está en medio de un proyecto importante. Haz más. Llega más lejos de lo que se espera de ti. Si estás trabajando en un proyecto, mantente trabajando hasta que esté listo. Muéstrale a tu jefe que eres el que disfruta llegando temprano y eres de los que se va cuando todas las tareas están listas.
4. Ayuda al resto

Cuando puedas, presta una mano. No te la pases en eso, pero si alguien necesita una mnao extra con investigación o incluso una taza extra de café, ofrécete para ayudar. Sé voluntario en cosas que puedan ayudar a la compañía – incluso si estas cosas no son parte de tus tareas normales. Si eres el que está a cargo, demuéstrale a tu equipo que no sólo buscas lo que es bueno para ti, sino lo que es bueno para la compañía y que pueda beneficiar a todos.
5. Toma el liderazgo

La mejor manera de resaltar es tomando el liderazgo de un proyecto. Sé el primero en decir “Claro, yo puedo hacer eso”. Y no tengas miedo de delegar algunas cosas para asegurarte que el trabajo sea llevado a cabo. Es importante no tan sólo resaltar para tu jefe, sino también para tus compañeros de trabajo. Quieres que se acerquen a ti para pedir ayuda. Pero no seas engreído al respecto. Asegúrate de no ser conocido como el que hace las cosas para resaltar. Se genuino en tu deseo de ayudar y de liderar.
6. Sé amable con el resto

OK, puede que eso suene algo tonto. Pero en serio, sé amable con la gente y no hables mal de tu lugar de trabajo. Nunca. Incluso si es que realmente quieres hacerlo. Promueve a tu empresa y habla de lo bueno, demostrando al resto que eres un líder. Alguien que habla mal sobre su trabajo está mordiendo la mano que lo alimenta. Si las cosas no andan como esperas que funcionen, entonces haz algo para que funcionen mejor. Se amable y considerado en todo lo que hagas en el trabajo, de modo que cuando algo te salga mal – y existirán ocasiones donde algo salga mal – la gente no se ponga contenta de verte fracasar. Si actúas como un idiota, entonces tus colegas estarán felices de verte acomplejado. Si eres entusiasta acerca de tu trabajo y motivas a las personas con quienes trabajas, ellos luego van a querer apoyarte y ayudarte a lograr el éxito.
[spacer height=”20px”]
Autor: Michelle Kennedy
Traducido por Cristian Estrada
by Cristian Estrada | Energía, Espiritual, Física, Lecciones de vida, Mental, Reflexiones, Tiempo
Resumen: Los cambios pequeños pueden provocar grandes impactos en tu productividad a nivel de hogar, relaciones, salud, trabajo y desarrollo personal. Tómate un tiempo para revisar cuál de los siguientes consejos podrían funcionar para mejorar tu vida.
Lectura: 11 minutos, 24 segundos.
Al contrario de la creencia popular, no necesitas hacer cambios drásticos para notar una mejora en la calidad de tu vida. Al mismo tiempo, no necesitas esperar mucho tiempo para ver resultados medibles luego de tomar acciones positivas. Todo lo que necesitas hacer es dar pequeños pasos y seguir dándolos consistentemente por un período de 100 días.
Aquí debajo podrás encontrar 60 formas en las que puedes mejorar varias áreas en tu vida, durante los próximos 100 días.
Hogar
1.- Crea un calendario de “100 días para conquistar el desorden” y traza categorías en las cuales planees librar del desorden cada día, por los siguientes 100 días.
Aquí hay un ejemplo:
- Día 1: Ordenar revistas
- Día 2: Ordenar DVD’s
- Día 3: Ordenar libros
- Día 4: Ordenar la cocina
2. Vive por el mantra: Cada lugar para una cosa y cada cosa en su lugar. Por los siguientes 100 días sigue estas 4 reglas para mantener tu casa en orden:
- Si lo tomas, devuélvelo
- Si lo abres, ciérralo
- Si lo botas, recógelo
- Si te lo sacas, cuélgalo
3. Camina por tu casa e intenta identificar 100 cosas que has estado tolerando; arregla una cada día. Aquí hey ejemplos:
- Una ampolleta que necesita ser cambiada
- Un botón que le falta a tu camisa favorita
- El hecho de que cada vez que abres algún mueble de cocina todos los contenedores se caen
Felicidad
4. Sigue el consejo de los psicólogos del positivismo y escribe entre 5 a 10 cosas cada día por las cuales estás agradecido.
5. Haz una lista de 20 pequeñas cosas que te gusta hacer, y asegúrate de que haces al menos una de esas cosas al día, por los siguientes 100 días.
Tu lista puede incluir algo de lo siguiente:
- Comer tu almuerzo afuera
- Llamar a tu mejor amigo para hablar
- Tomarte el tiempo de reposar y leer esa novela de tu autor favorito
6. Mantén un registro para tus pensamientos; tanto positivos como negativos, por 10 días. Sé tan específico como puedas:
- Cuántas veces te causas daño durante el día?
- Tienes el sentimiento de estar desadaptado?
- Estás constantemente pensando críticamente sobre otros?
- Cuántos pensamientos positivos cruzan tu cabeza durante el día?
También anota tus emociones que acompañan estos pensamientos. Luego, durante los 90 siguientes días, comienza a cambiar tus emociones para mejor, cambiando el tipo de pensamientos que cruzan por tu cabeza.
7. Por los siguientes 100 días, ríete fuerte al menos una vez al día: pon en tu calendario un chiste diferente para cada día del año o revisa un sitio web que tenga tus caricaturas preferidas.
Aprendizaje/Desarrollo personal
8. Escoge un libro que requiera esfuerzo y concentración para leer y lee un poco de él cada día. Para que al cabo de 100 días lo tengas leído completo.
9. Haz que sea una regla aprender algo nuevo cada día: el nombre de una flor que crece en tu jardín, la capital de algún país lejano o el nombre de esa canción que te gusta y que nunca supiste.
Si se hace tarde y no logras identificar lo nuevo que has aprendido en el día, toma un diccionario y aprende una palabra nueva.
10. Deja de quejarte por los siguientes 100 días. Hace un par de años, Will Bowen le dio un brazalete morado a cada persona en su congregación para recordarles que no debían quejarse.
“Conversaciones negativas producen pensamientos negativos; pensamientos negativos producen resultados negativos” dice Bowen.
Por los siguientes 100 días cuando te sorprendas quejándote de algo, detente.
11. Programa tu alarma un minuto más temprano cada día por estos siguientes 100 días.
Luego asegúrate de dejar la cama apenas el despertador suene y haz espacio para que la luz entre en tu cuarto y comienza elongando ligeramente. En 100 días te estarás despertando 1 hora y 40 minutos antes de lo que te despiertas ahora.
12. Por los siguientes 100 días, mantén las “Páginas matutinas”, que es una herramienta sugerida por Julia Cameron.
Las “Páginas matutinas” son simplemente 3 páginas escritas durante la mañana con plena consciencia.
13. Por los siguientes 100 días, haz que sea prioridad alimentar a tu mente con imágenes, pensamientos y palabras sobre quien quieres ser, qué quieres tener y qué quieres lograr.
Finanzas
14. Crea un plan de gastos (también conocido como presupuesto).
Rastrea cada peso que gastas por los siguientes 100 días y mantente dentro de tu presupuesto.
15. Busca en internet por consejos de frugalidad, escoge 10 de esos consejos y aplícalos por los siguientes 100 días.
Aquí hay algunas posibilidades:
- Anda a la tienda con efectivo y una calculadora en vez de usar tu tarjeta
- Crea un inventario de cosas que comprar antes de ir a la tienda para evitar comprar cosas repetidas
- Pregúntate si de verdad necesitas el TV cable
- Pregúntate si de verdad necesitas una línea telefónica en casa
- Haz listas de lo que necesitas para ahorrar en combustible con un solo viaje
Mantén registro de cuando dinero ahorras por los siguientes 100 días aplicando estos métodos.
16. Por los siguientes 100 días, paga todo con efectivo y guarda todo el cambio que recibas.
Luego pon todo los “vueltos” (sencillo) e un lugar y luego de los 100 días revisa cuánto acumulaste.
17. No compres cosas que no necesites estrictamente.
Usa ese dinero para algo de esto:
- Pagar tus deudas (si es que tienes)
- Ahorrarlos para tu dinero de emergencias de los siguientes 6 meses
- Invertirlos para ganar dinero en el largo plazo
18. Invierte una hora al día para crear fuentes de ingresos pasivos, ojalá que sea una devoción.
Administración del tiempo
19. Por los siguientes 100 días, lleva un block de notas pequeño para mantener tu mente libre de pensamientos errantes, escribe cada uno de ellos.
Registra todo, para que esté seguramente guardado en algún lado – fuera de tu cabeza – donde puedas decidir qué hacer con eso luego. Incluye cosas como las que figuran a continuación:
- Ideas para tareas pendientes
- Horarios de reunión
- Listas de cosas por hacer
20. Analiza cómo inviertes el tiempo durante los siguientes 5 días.
Usa esa información que recopiles para crear una presupuesto de tiempo: la cantidad de tiempo que le dedicarás a cada actividad de manera regular. Esto puede incluir cosas como:
- Transporte
- Trabajo de casa
- Aprendizaje
- Actividades para generar ingresos
Asegúrate que sigues este plan de tiempo por los siguientes 95 días.
21. Identifica las actividades de baja prioridad que puedas dejar de hacer por los siguientes 100 días, y dedícale ese tiempo a otra tarea de más alta prioridad.
22. Identifica 5 maneras en las que generalmente “malgastas” tiempo, y limita el tiempo que le dedicas a esas actividades cada día, por los siguientes 100 días.
Aquí hay 3 ejemplos:
- No mires más de 30 minutos la TV.
- No pases más de 30 minutos en redes sociales cada día (Twitter, Facebook, etc.)
- No pases más de 20 minutos al día en videojuegos.
23. Por los siguientes 100 días, deja de hacer “multi-tareas”, haz una cosa a la vez sin distracciones.
24. Por los siguientes 100 días, planifica tu día la noche anterior.
25. Por los siguientes 100 días, haz las cosas más importantes en tu lista de tareas, antes que todo el resto.
26. Durante las siguientes 14 semanas, haz una revisión de cada semana e intenta responder estas preguntas:
- ¿Qué fue lo logrado?
- ¿Qué estuvo mal?
- ¿Qué estuvo bien?
27. Por los siguientes 100 días, invierte un par de minutos cada día ordenando tu escritorio y asegurándote que tu área de trabajo está limpia, así podrás llegar a un lugar de trabajo ameno al día siguiente.
28. Haz una lista con todos los compromisos sociales u obligaciones que tienes, por los siguientes 100 días.
Luego, con un lápiz rojo marca lo que sea que no te trajo felicidad o no te ayudó a moverte hacia adelante en el camino de lograr tus metas.
29. Por los siguientes 100 días, cada vez que cambies de tarea hazte esta pregunta: “¿Es el mejor uso que le puedo dar a mi tiempo en este momento?
Salud
30. Si reduces tu ingesta calórica en 175 kCal cada día por los siguientes 100 días, habrás perdido 5 libras de peso en ese tiempo.
Ya que perder una libra de grasa requiere quemar 3500 kCalorías.(Pensando en que haces la misma cantidad de actividad física regularmente)
31. Por los siguientes 100 días, sírvete 5 porciones de vegetales cada día.
32. Por los siguientes 100 días, come 3 porciones de fruta cada día.
33. Escoge una comida que consumas constantemente, que arruine tus esfuerzos por comer sano y cámbiala.
Ya sea el queso, las tortas, los pasteles, la pizza o esas papitas fritas – y cámbialo por una alternativa que tu sepas que sea más sana, por este tiempo.
34. Por los siguientes 100 días, come en un plato más pequeño para ayudar a controlar las raciones.
35. Por los siguientes 100 días, prefiere los jugos naturales en vez de las bebidas con azúcar.
36. Por los siguientes 100 días , en vez de bebidas gaseosas, consume agua.
37. Crea una lista de 10 desayunos saludables fáciles de preparar.
38. Crea una lista de 20 almuerzos saludables fáciles de preparar para el almuerzo o la cena.
39. Crea una lista de 10 meriendas saludables y fáciles de preparar.
40. Usa estas listas creadas, para planificar tus comidas por los siguientes días.
41. Por los siguientes 100 días, registra lo que comes.
Esto te ayudará a identificar en donde te estás desviando y que funciona bien para ti.
42. Por los siguientes 100 días, ejercita tu cuerpo al menos 20 minutos al día.
43. Camina tanto como puedas. Si te resulta más motivador, establece una meta, por ejemplo 10.000 pasos que dar en 100 días.
Cada paso que das cuenta! Por ejemplo:
- Cuando caminas a tu auto.
- Cuando caminas desde tu pieza al baño
- Cuando caminas para conversar con alguien, etc.
Un podómetro te puede ayudar a llevar la cuenta.
44. Pon una tabla de peso y colócala en tu baño.
Cada semana durante este tiempo, registra lo siguiente:
- Tu peso
- Qué te provoca tu imagen del espejo
- Tu circunferencia de cintura
45. Por los siguientes 100 días, crea algún tipo de recordatorio para beber agua regularmente durante el día, cada día.
46. Por los siguientes 100 días, haz que sea un hábito meditar, respirar o visualizar cada día con el fin de calmar tu mente.
Tu relación
47. Por los siguientes 100 días, activamente busca algo positivo en tu pareja durante cada día, y escríbelo.
48. Crea una libreta para todas las cosas que a ustedes 2 les gustaría hacer durante los siguientes 100 días.
Al final de este tiempo, regálale a tu compañero/a esta lista de cosas positivas y también la libreta con ideas que escribiste.
49. Identifica 3 acciones que realizarás para esa persona, durante los 100 siguientes días.
Estos puntos pueden incluir cosas como:
- Decir “Te amo” y “Que tengas un buen día” cada mañana.
- Abrazar a esa persona tan pronto como vuelva del trabajo.
- Caminar durante 20 minutos cada día, de la mano.
Social
50. Conecta con alguna persona en este tiempo, de la que no has sabido por mucho tiempo.
Por ejemplo algún vecino que no has saludado más, un amigo en Facebook al que dejaste de escribirle, algún seguidor de un blog que te comentó y nunca respondiste, etc.
51. Por los siguientes 100 días, haz que sea prioridad conectarte con personas que admiras, respetas o te gusta algo de ellas.
52. Por los siguientes 100 días, cuando alguien diga algo que te enoje, tómate un minuto para pensar en la respuesta en vez de responder inmediatamente.
53. Por los siguientes 100 días, ni si quiera pienses en crearte un juicio antes de conocer la historia desde ambos lados.
54. Por los siguientes 100 días haz algo por otra persona cada día, aunque sea pequeño, como puede ser enviar una bendición para ellos.
55. Por los siguientes 100 días, haz que sea regla darle ánimos y aprobación a quienes se lo merecen.
56. Por los siguientes 100 días, practica ser un receptor activo.
Cuando alguien te habla, mantente enfocado en lo que están diciendo en vez de re-escucharlo en tu cabeza y pensar que dirás a continuación. Parafrasea lo que tú piensas que escuchaste para asegurarte que no los has malinterpretado, y motívalos a explicarte algún punto que aún no te hay quedado claro.
57. Practica la empatía por los siguientes 100 días.
Si no estás de acuerdo con alguien; ponte en sus zapatos. Sé curioso acerca de la otra persona, acerca de sus creencias, su experiencia de vida y acerca del al proceso de pensamientos detrás de sus decisiones.
58. Por los siguientes 100 días, quédate en tu vida y no te compares con otros.
59. Por los siguientes 100 días, juzga de la mejor manera posible el actuar de otros.
60. Por los siguientes 100 días, recuerda SIEMPRE que el resto está haciendo lo mejor que puede.
Autor: Marelisa Fabrega
Traducido y editado por Cristian Estrada.