by Cristian Estrada | Energía, Lecciones de vida, Mental, Reflexiones
Resumen: Entender los motivos de fracaso para otros, nos ayuda a entender lo que tenemos que evitar en nuestra búsqueda personal del éxito.
Lectura: 8 minutos, 9 segundos.
En el libro de O.G. Mandino “El mejor vendedor del mundo”, un hecho muy importante fue destacado:
“Cualquiera entre miles de hombres sabios definirán el éxito en términos parecidos, sin embargo el fracaso siempre se describe de una forma. El fracaso es la inhabilidad de una persona de alcanzar sus objetivos cuales sea que estos sean.”
Mientras que el éxito es relativo, subjetivo y puede tener o no valor monetario, el fracaso es “una definición que se ajusta a todo”. Aquí debajo se listan 10 cosas que las personas hacen para fracasar.
1. No entienden el valor del tiempo

“Cualquier emprendedor exitoso sabe que el tiempo es más valioso que el dinero mismo” – Richard Branson.
Las personas que no alcanzan el éxito en lo que quieren no valoran su tiempo. Están en todos lados, cuando sea y donde sea porque no tienen la habilidad de dedicar tiempo a sus objetivos. Y año tras año hacen nuevas promesas que nunca cumplen, simplemente porque no se tomaron el tiempo necesario requerido para esas metas. Las habilidades para administrar el tiempo, aprender a decir que no y saber cuáles compromisos tomar, son pasos hacia grandes éxitos en cualquier área de nuestras vidas.
2. No hacen cosas que se condicen con sus objetivos

“No es difícil tomar decisiones cuando sabes cuáles son tus valores” – Roy Disney.
Mientras más importante es una meta, más alto estará en tu jerarquía de valores y más disciplina y orden tendrás asociado a ella. Mientras menos importante sea, estará más abajo en tu jerarquía y menos disciplina y más desorden estará asociado a ella. Las personas poco exitosas han confundido negocios con productividad. Ellos son parte de todo, pero nada de lo que hacen se alinea con sus valores y sus metas.
Escribir en un diario cuáles son tus metas e implementar estrategias que te puedan ayudar a llegar a ellas te ayudará a identificar las cosas que no están a la par con el lugar al que vas.
3. Nunca se preparan para lo que deben hacer

“Las personas creen que el éxito en un área puede compensar el fracaso en otras áreas, ¿pero de verdad es así? La verdadera efectividad requiere balance.” – Stephen Covey.
¿Así que tu jefe apesta y realmente odias tu trabajo? Esto no es motivo para hacer mal tu trabajo y producir un resultado mediocre. Te están pagando por estar ahí, así que hazlo bien, la vida tiene esta ley universal de recibir lo mismo que se da. Si no lo sabías, escucha una canción de Jorge Drexler que habla de esto. Sólo se requiere madurez y sabiduría para perseguir la excelencia, no importan las circunstancias.
Las personas poco exitosas son las que se contentan con malas notas y no se molestarán en encontrar un método de estudio efectivo que ayude su capacidad de aprendizaje, porque después de todo, ser un estudiante distinguido tiene poco que ver con cuán inteligente eres, sino con cuán bien puedes planificar y prepararte, y eso te hace sentir más inteligente y eso por si mismo produce grandes resultados.
4. Tienen limitaciones auto-impuestas

“Eres lo que eres por lo que crees” – Oprah Winfrey
La gente poco exitosa a menudo dice cosas como “Sólo soy bueno con los números”, “Simplemente no me gusta estudiar” y “No creo que me pueda hacer cargo de un negocio”. Ellos ponen límites en si mismos y excusan su comportamiento, pero realmente se trata de una manera de lograr menos y apuntar bajo para no fallar. Olvídate de la idea de que sólo tienes un set específico de habilidades y talentos para tareas definidas. Deja de pensar que no eres tan inteligente como la siguiente persona.
Lo que requiere la vida de ti, es que hagas lo mejor que puedas, por ti y por los otros.
5. Son buenos inventando excusas

“Si no puedes hacerlo bien, al menos haz que se vea bien” – Bill Gates
Este tipo de personas encontrarán razones y lógicas para fundamentar el porque no pueden y porque no deberían. Algunas veces confunden esta aborrecible tendencia con “simplemente ser realista”. No tienen mucha imaginación y siempre encuentran formas para justificar porque algo no debería ser, pero realmente nunca lo intentan. El mejor remedio para esto es detener a tu mente cuando está construyendo excusas y reiniciar el motor que lo comenzó todo.
6. Les falta clase

“Puedes fácilmente juzgar el carácter de una personas por cómo trata a aquellos que no pueden hacer nada por él” ― Johann Wolfgang von Goethe
Las personas poco exitosas usualmente no tienen inteligencia social. Dicen cosas como “Al menos estoy siendo honesto” o “así es como soy, acéptalo”. Ellos no saben cómo tratar a otras personas y tienden a ser arrogantes, por ninguna razón aparente la mayor parte del tiempo. A nadie le gustan los bocones, los petulantes, los engreídos o las personas que no saben agradecer los cumplidos. Estos rasgos pertenecen a personas involucionadas y no se alinean con la tónica de actuar con clase. Ser amable y respetuoso con las personas que te caen bien es fácil, ser amable y respetuoso con alguien que no toleras o con quien constantemente no estás de acuerdo – eso es carácter. Aprender sobre cómo hablarles a las personas es una habilidad que pocos han logrado pulir. Se ha dicho que la mejor forma de probar al carácter de un hombre es mirando cómo reacciona cuando luego de una larga línea de espera y se encuentra con un mal servicio, o cómo maneja las luces de navidad y su reacción cuando arruinas algún objeto muy caro que posea.
7. Son procrastinadores

“Sólo deja para mañana lo que te gustaría dejar pendiente si te mueres.” ― Pablo Picasso
Lo divertido de esto es que generalmente son procrastinadores auto-proclamados. No ven vergüenza en ello. Esto se relaciona a nunca entender el valor del tiempo. Están bien con vivir una vida que se mantenga en el ayer. Ellos viven la vida como si tuvieran otra extra en el banco. Entender que estás muriendo desde el momento en que naces y tener la sabiduría para entender que cada día es un regalo y que te lo debes a ti mismo para hacer lo que más puedas en esas 24 horas, porque nada te garantiza el mañana.
8. No toman acción

“Haz algo hoy, que tu futuro yo agradezca” – Les Brown
La simplicidad de esta regla de la vida (la cita de Les Brown) puede ser la razón de porque ignoramos la magnitud de sus efectos. La gente poco exitosa tiende a ponderar y dejar huellas en las arenas del tiempo. Pueden hablar acerca de un gran juego y sueñan en grande, pero carecen del coraje para dar el paso hacia adelante. Deja de soñar acerca de lo que será, los sueños no son malos por si mismos, pero debes levantarte, mostrarte y HACER ALGO para verlos convertidos en realidad. Deja las reuniones sociales extensas y comienza a hacer algo.
9. No pueden encarar a la adversidad

“Mucho sol y nada de lluvia hacen al desierto” – Proverbio Árabe
Había un joven ovejero, él no era un guerrero y era de poca altura. Miró al gigante y dijo “Te tumbaré al suelo y te cortaré la cabeza” y eso es exactamente lo que hizo. Las cosas que suponen un desafío, son tan grandes como nosotros las queremos ver y tan fuertes como nuestra debilidad lo permita.
Las personas poco exitosas no han entendido esto y se rinden muy rápido porque las cosas se vuelven incómodas, se vuelven un poco duras, quieren rosas sin espinas, bebés que no supongan responsabilidades y un pote con oro al final del arcoíris sin atravesar por la tormenta.
Superar los desafíos no sólo nos acerca a nuestras metas sino que también nos transforman en alguien que nunca imaginamos que existía. No temas conquistar tus miedos y entrar en un nuevo territorio, dejar tu zona de comodidad y desafiarte a ti mismo. En la mitad de la adversidad el coraje nace. Nunca sabrás cuán fuerte eres si nunca tuviste que pelear y algunas veces podrás fracasar, pero al menos fracasaste probando a Golitah que no era el gigante terrible que él pensaba.
10. Son apáticos

“Así, porque eres tibio y no caliente o frio, te escupiré fuera de mi boca.” -Revelation 3:16
Existen personas que se sientan en los límites, en las mitades. Nunca tienen opinión sobre algo, no pueden tomar decisiones y son extremadamente ignorantes. No pueden sostener conversaciones inteligentes y no son abiertos de mente si no es en relación a lo que saben. Piensan que el resto debería ver la vida como ellos la ven. Son indiferentes a todo y no tienen una postura sólida sobre algo. No leen, no se educan más allá de la “educación formal” y no ponen esfuerzos en cómo se presentan ellos mismos. Incluso si nunca alcanzan su mayor potencial esto está bien porque en un mundo lleno de maravillas y curiosidad han encontrado una forma de estar aburridos. La apatía es un asesino silencioso. Encuentra algo que te apasione, incluso si no te pagan por ello. Usa tu talento.
Las personas que están ahí afuera haciendo que las cosas pasen, no son tan extraordinarias como las queremos ver. Son mucho como el resto y gran parte de su tiempo no son así de excepcionales, pero han logrado llegar al lugar en que están y quedarse allí porque han afinado el arte de la disciplina y de ser la persona correcta en el tiempo correcto. Quizás tienes muchas cosas que quieres completar y algunas veces te sientes tan abrumado porque simplemente no hay suficiente tiempo. Entonces apaga el celular, desconéctate de vez en cuando, dejar de preocuparte por lo que hace el resto y te asombrarás del potencial que puedes alcanzar.
by Cristian Estrada | Actitud, Energía, Espiritual, Lecciones de vida, Mental, Reflexiones
Resumen: Antes de llegar a los 30, es importante reflexionar sobre algunas cosas en tu vida. Estás en un punto importante para hacer grandes cambios.
Lectura: 11 minutos, 56 segundos.
¡Felicidades! Llegaste hasta aquí vivo y quizás tienes menos de 30 años. ¡Eso es un logro de cual estar orgulloso!
Como yo recuerdo mis 3 primeras décadas, sentía mucha incertidumbre. Otras personas parecían tener todas las respuestas. A la edad de 30 aún estaba intentando comprender algunas cosas. Durante ese tiempo realmente hubiese agradecido que alguien me contara algunas cosas vitales. Así que aquí sentado, con mis dedos encima del teclado pretendo compartir un poco de conocimiento adquirido por experiencia y así evitarte algunas noches sin dormir.
1. Puedes hacer lo que sea en la vida

Existen pasos para lograr cualquier meta. Si ha sido lograda por alguien más, todo lo que tienes que hacer es seguir a tu mentor virtual y seguir sus pasos. Si estás haciendo algo que no ha sido hecho antes, es más desafiante, pero el camino a seguir puede ser mapeado si tomas nota sobre las cosas que han funcionado para ti y las cosas que no. Haz las cosas que funcionan y olvídate de las que no funcionan.
2. Siempre hay algo que aprender de cualquier tema o situación
Lo más triste que he visto, es el hombre que lo sabe todo. Lo miras fracasar de vez en cuando, incluso con las razones obvias en su cara. Aún así, sigue cometiendo los mismos errores y sus pérdidas se multiplican. Aunque intentes comprender a esta persona, no escuchará alternativas sobre cómo manejar la situación en la que se encuentra. Esa persona simplemente lo sabe todo.
Conviértete en la persona que activamente busca nuevas cosas para aprender. Y atrévete a dejar algo atrás si no funciona bien o existe algo que funcione mejor.
3. Si quieres ser exitoso, piensa como las personas exitosas

Eres dueño de tus pensamientos, ideas y consideraciones sobre las cosas que moldean tu futuro. Nosotros vivimos nuestras vidas. Por ejemplo, si tienes la idea de que ser pobre es noble, vivirás tu vida de tal forma que permanecerás pobre. Si esta idea está hundida en tu subconsciente, no te darás cuenta que estás actuando este papel en la vida. Un buen ejercicio, cuando las cosas no van bien en la vida, es sentarte a escribir todos tus pensamientos y consideraciones sobre lo que está marchando mal. Luego de escribir y darte cuenta de lo que salió de tu cabeza, olvídate de los puntos que te están limitando.
4. No existe la magia para ganarte la vida

El dinero no es mágico. Simplemente no cae en la tierra como la nieve y aterriza en aquellos que son “suertudos”. Las personas que tienen dinero se han dado cuenta que el dinero es una recompensa para proveer de bienes y servicios a aquella persona que los necesita. El nivel de necesidad de estos objetos y el nivel de habilidad requerido para un objeto o servicio es lo que determina el valor de tu labor. Si eres contador y se aproxima la fecha límite de impuestos, estarás ocupado y harás mucho dinero. Si estás en la calle vendiendo lápices caros que nadie quiere, morirás de hambre.
5. No hay nada de malo en pagar por los servicios que usas

Sería maravilloso si todos pudiéramos regalar nuestros bienes y servicios cuando queramos, pero el punto es que tenemos que sostenernos y merecemos alguna recompensa por nuestras labores. Claro que también tenemos que ayudar a otras personas. Existen tiempos en donde participarás como voluntario para un trabajo y para apoyar una causa o una organización, pero no hagas esto a expensas de tu propia vida y salud de tu familia que depende de tí.
6. Sacrificarte nunca funciona
Habrá tiempos en donde sentirás que debes ponerte al final de todo. Serás motivado a olvidar a tu familia para salir adelante. Todo esto es de esperarse, y algunas veces necesario, pero depende de ti encontrar el balance e insistir en mantenerlo. Si esto pasa de vez en cuando en mucho tiempo, puede que esté bien, pero si esto sucede cada semana y no te da tiempo extra para manejar otras áreas en tu vida, es anti-ético para ti hacerlo. Y probablemente es anti-ético para ti trabajar para alguien con habilidades de planificación tan malas. Tus habilidades y esfuerzo podrían ser mucho más útil en otro lugar.
7. Eres responsable de cada acción y de cada condición que se presente en tu vida
Esto suena duro, e incluso tuve problemas con esto hasta que e pregunté a mi mismo: “¿Quién es la persona más motivada en que mi vida funcione de la manera en que yo quiero?” La respuesta es YO. Así que la siguiente pregunta es: “¿Quién se hará responsable de asegurar que mi vida funcione como yo quiero?”. De nuevo, sólo existe una respuesta. Y…si, tu madre y tu esposa y todos los que se preocupan por ti quieren que tu vida funcione, pero ¿quién es el único que está tomando miles de decisiones cada día para conducir tu vida? Ese eres TU!
8. Hay cosas que no te enseñan en el colegio

Cuando tenía 20, tenía muchos problemas con mis finanzas. Simplemente no podía predecir cuánto dinero tenía en mi cuenta. No fue hasta que mi hermana me sentó y me enseñó a balancear mis cuentas que aprendí a hacerlo por mi cuenta! Era muy ingenuo, pero esa simple pieza de información cambió todo. Encuentra formas de aprender cosas que no se te han enseñado.
9. La escuela no funciona para todos

Especialmente hoy. La escuela te da información. Muchas veces, a menos que tengas un profesor increíble y textos increíbles, la información viene a ti y no existe forma de indicar cuáles hechos son importantes y cuáles no, incluso si están correctos.
Eres puesto a prueba, no en cómo usas la información que has aprendido, sino que en formato de trivia. ¿A quién le importa la fecha exacta en que comenzó la guerra? Lo que es infinitamente más importante es lo que anduvo mal en la sociedad en ese tiempo que garantizó la guerra y cómo podemos evitar esa situación hoy. ¡Esa es la información vital, no la fecha! Cuando te den información, pregúntate a ti mismo: “¿Cómo voy a usar esta información?” Si no puedes ver cómo usarla, olvídala. Si has tenido problemas con la escuela, deja de pensar que has fracasado y comienza a preguntarte si fue la escuela la que te falló.
10. No toda “autoridad” tiene la razón

Cuando alguien te de alguna información, revísala por ti mismo y confirma si funciona para ti y se ve correcta. Si no se ve correcta, no confíes en ella. Hay más información falsa allí afuera que verdadera. Sólo debes darte cuenta cuál es cuál.
11. Las drogas son una ruta rápida a ningún lugar
Existe mucha exageración acerca de las drogas hoy, tanto de las usadas en la medicina como en las que se usan en la calle. Comprende que un cuerpo mantenido en buena condición, dadas las vitaminas y nutrientes que requiere, se repara a si mismo. Si estás teniendo problemas, analiza tu nutrición a menos que sea una emergencia médica. Con respecto a las drogas recreacionales, éstas no te llevarán a donde quieres llegar en la vida. La gente usa las drogas para manejar problemas que están teniendo. Averigua cuál es el problema y ¡confróntalo! Identifica una solución o consigue ayuda para ese problema. No te la puedes pasar medicando toda la vida. Simplemente no funciona y es extremadamente dañino para tu salud.
12. La vida fluye

La vida cambia cada segundo de cada día. Si tienes ideas fijas acerca de cómo debería ser tu futuro y sobre cómo vas a manejar las cosas, estarás dando pasos equivocados. En cualquier situación, obsérvala y compréndela. Planifica tus acciones acorde a ello. Operar en ideas fijas y acciones te llevaran poco lejos. La observación actual y acción en base a la comprensión es siempre mejor.
13. Apégate a lo que sabes que está bien
Hay tiempos en los cuales no estarás de acuerdo con el resto. Esto no significa que estés mal. Algunas veces muchas personas pueden estar mal al mismo tiempo. Si esto no fuese verdad, Hitler hubiese sido aplastado desde el primer minuto en que comenzó a hablar. En vez de eso, Alemania le permitió diezmar una gran porción del mundo. Ser la voz de la razón no es popular, pero es el único camino a la felicidad.
14. La verdad y la integridad son tus mayores valores
Ves lo que ves y muy en el fondo, sabes la verdad sobre las cosas. No te alejes de un camino sólo porque al resto no le gusta. No estés de acuerdo con alguien sólo por mantener la paz. Cualquier paz que puedas lograr en este mundo se logra a través de la fortaleza y la integridad. Es mantenida bajo la idea de que no te sustentas en base a mentiras y acciones anti-éticas. La integridad y la verdad son el asiento de tu poder. Si dejas ir estas cosas, tienes nada.
15. Sé la ola creciente

La ola creciente levanta a todos los botes. Esta frase es mi ideal en la vida. En CADA cosa que hago, analizo cuál es la que podrá levantar a más personas. Luego hago eso. Nunca falla. Ayuda a muchas personas y siempre, siempre resulta en un gran beneficio para mí. DEBES incluirte a ti mismo en tus cálculos sobre cuántas personas beneficiar.
16. Algunas veces la vida es incómoda
Esto no puede ser evitado, pero si logras aprender de la incomodidad, puedes minimizarla en el futuro. No temas a la incomodidad cuando ocurra. Date cuenta de cómo cambiarla.
17. La vida demanda que la domines
Existen personas que van por la vida siendo abofeteadas por cada fuerza; grande y pequeña, y nunca hacen algo al respecto a menos que alguien los fuerce a hacerlo. Esta es una forma miserable de vivir la vida. ¿Cuánto mejor es decidir hacer que las cosas ocurran y luego hacerlas? La vida es mucho más fácil cuando estás a cargo y mucho más difícil cuando no lo estás.
18. No busques validación de otros por hacer lo correcto
Muchas veces en la vida he tenido que ir en contra del status quo para corregir algo que está mal. Fui pillado desprevenido con un golpe en la cara con rabia, puñaladas en la espalda y amenazas. No es algo que te desearía para experimentar, pero siempre tienes que hacer lo que tu consciencia cree que es correcto.
19. No busques venganza

La venganza sólo por querer vengarse nunca se siente bien cuando se lleva a cabo, lo creas o no, te ata a la persona contra la que estás tomando venganza. Nunca te liberarás de esa persona en tus pensamientos y mente luego de hacer lo anterior. Algunas veces tienes que actuar en contra de una persona para frenar el daño que les está haciendo a otras. Esta sería una acción correcta mirando desde arriba. Pero la venganza sólo por el hecho de vengarse es malvada. No me importan cuántas películas hagan ver que esto está bien.
20. No todas las personas están en su sano juicio

Se que esto se lee como una locura, pero resulta que estoy asombrado por cuán seguido las personas ponen excusas por aquellos que actúan con locura. Es como si la gente creyese que la gente demente existe pero a menos que estén desquiciados, ellos no están dementes. La locura mental se manifiesta de varias formas. Puede ser alguien extremadamente loco como un asesino u otro criminal, o puede estar encubierto. Los que apuñalan en secreto y abusan son los mejores ejemplos. Ellos crean caos en las relaciones y arruinan la vida de las personas. Esto es un acto de locura, a pesar del hecho que la TV y algunas películas lo hagan parecer “normal”.
21. Las personas en tu vida son lo más importante que hay

En el año 1989, tuvimos un terremoto aquí en California y fue devastador. Cuando el temblor se detuvo, hubo una inquietante calma que fue quebrantada por los gritos de una mujer. Ella gritó por varios minutos y finalmente el grito desapareció. Una vez que me di cuenta que no estaba herido, mi primer pensamiento fue preocuparme por mis vecinos y cuando me di cuenta que estaban bien, llamé a todos a quienes conocía. De hecho, todos llamaban a todos los que conocían y las líneas telefónicas estaban caídas. La lección de esto es que cuando ocurre un desastre, no te importan tus posesiones. Todo lo que te importa es la gente que amas.
22. Enfócate más en lo bueno de la vida que en lo malo
Las cosas buenas en la vida son las que hacen que vivir valga la pena. Si te enfocas en las cosas negativas, no serás feliz. Tenemos que dar algo de crédito a las cosas malas de la vida, pero asegúrate que lo bueno lo supere.

23. Tu tienes a mucha gente, pero tus hijos te tienen sólo a ti

Si pierdes un amigo o un amante, puedes encontrar otro incluso si estás devastado. Tu hijo nunca podrá encontrar otro papá o mamá. Ellos te adoran desde el momento en que nacen y te miran. No tomes esto a la ligera. Cuídalos bien y no tomes riesgos innecesarios con tu vida. Ellos no te pueden reemplazar.
24. Tus enemigos esperan ataques, pero nunca esperan compasión
Extrañamente, lo opuesto de lo que te dicen tus instintos en una situación en la que estás bajo ataque es generalmente correcto. Existirán ocasiones donde tendrás que actuar y herir a otra persona si es que esa persona necesita ser detenida por el bien común, pero muchas veces la compasión y la comunicación tendrán éxito cuando la fuerza no lo tenga. Tragarte tu ira e intentar comunicarte para “pulir asperezas” resultará efectivo muchas veces. Incluso cuando no lo es, revela la fortaleza que tienes. Se requiere de fortaleza para ser el mejor hombre o mujer en un conflicto. Esto te da un poder formidable.
25. Lo estás haciendo bien

Eres una buena persona. Estás haciendo lo mejor que puedes y cometerás errores. Los errores ocurren cuando pruebas cosas nuevas. ¡Esto es bueno! La vida es loca, salvaje e impredecible. Nadie lo sabe todo. La mitad de la diversión es comprender algo y hacer que funcione para ti. Cuando hagas esto, tendrás una vida inolvidable.
by Cristian Estrada | Actitud, Emprendimiento, Energía, Física, Hábitos, Lecciones de vida, Productividad, Tiempo
Resumen: Saber cómo darle un uso inteligente a las herramientas y recursos que usamos, nos permitirá hacer más en menos tiempo. Date un tiempo para reflexionar e identificar cuáles son las tuyas.
Lectura: 6 minutos, 6 segundos.
Imagino que, como yo, tú dices que nunca tienes tiempo suficiente y que simplemente no puedes abarcar 60 cosas a la vez. ¿Cómo se supone que salgas de ese espiral?
Muchas personas nunca se detienen a reflexionar sobre cómo trabajar más inteligentemente, antes que seguir trabajando más duro e incluso por más horas.
Aquí hay 12 consejos que deberías seguir:
1. Mejora tus habilidades de manejo del tiempo

¿Más fácil decirlo que hacerlo? La verdad es que no. Porque existen reglas simples que te pueden ayudar realmente a administrar mejor tu tiempo. Por ejemplo, cuando defines una tarea con prioridad alta, necesitas apagar el teléfono e ignorar tu correo primero. Entonces necesitas abandonar cualquier idea sobre realizar muchas tareas al mismo tiempo porque arruinará tu concentración.
Finalmente, define una fecha límite razonable y haz todo lo que puedas para realizar el trabajo antes de ese tiempo.
“Cuando naces, naces con 30.000 días. Eso es todo. La mejor planificación estratégica que te puedo dar es que pienses en eso”. – Sir Ray Avery
2. Aumenta la velocidad con que escribes y usa atajos

En estos días, todos somos esclavos de los teclados. Así que ¿por qué no mejorar la velocidad de escritura y superar el síndrome de los 2 dedos? Esto es exactamente lo que estoy haciendo ahora, así que no puedo decir que practico lo que predico! Pero la ayuda está a la mano. Uno de los mejores sitios es Typing.com, la cual te inicia con tutoriales gratis.
Usar los atajos en los teclados es otra gran forma de ahorrar tiempo e incrementar la velocidad de tu trabajo. Por ejemplo, presionar F2 para renombrar un archivo seleccionado, mientras que CTRL + K (o I si tu lenguaje es inglés), pondrá el texto seleccionado en cursiva.
Y existen muchos de estos; si haces el esfuerzo de aprenderlos te darás cuenta de que son realmente de mucha ayuda!
3. Aprende a usar MACROS
Vale el esfuerzo descargar uno de estos programas (Creador de Macros), porque cuando tienes una serie de tareas repetitivas (Especialmente con programas como Excel), una MACRO hará la magia con 1 sólo click. Esa es una gran forma de trabajar más inteligentemente y no más duro.
4. Usa el fono más seguido

En vez de escribir correos, es mucho mejor tomar el teléfono y hablar con la persona responsable. Salva tiempo. Si ese colega trabaja en la misma oficina, es incluso mejor ir a hablarle directamente. Te da un descanso, te ejercitas un poco y haces contacto humano, el cual se vuelve cada vez más raro en este mundo cibernético.
5. Usa una pestaña en tus pestañas del navegador
Si eres como yo, de seguro que usas miles de pestañas en la parte superior de tu navegador. Y para encontrar lo que necesitas, tienes que buscar en todas ellas, ya que no todos se ven en pantalla. Tener todas estas pestañas activas también ralentiza tu computador. Una solución es usar OneTab, que puede mantener una lista en la pantalla de todas las pestañas que tienes abiertas, de manera que puedas acceder a ellas fácilmente y revisar cuáles fueron recientemente visitadas.
6. Usa una lista de “No hacer”
Todos conocemos las listas de tareas, porque generalmente funcionan muy bien. Estas listas me dan un gran sentido de logro a medida que voy marcando las que ya están listas. Pero muy seguido estamos haciendo tareas no esenciales que pueden ser fácilmente aplazadas. Esta es la razón de porque tantas personas recomiendan la lista de “No hacer”. Algunas personas prefieren removerlas de la lista de tareas mientras otros prefieren tener 2 listas separadas; “hacer” y “no hacer”.
Sólo debes identificar cuál es la que funciona mejor para ti, cuando intentes ahorrar tiempo valioso para ser más productivo.
7. Espera el fracaso y combate la paranoia

Cuando el fracaso muestra su cara fea, algunos se ponen algo paranoicos y temen que esto pueda ser una tendencia. Los proyectos irán mal en algún punto y el fracaso debería ser esperado, más que temido. Aprender lecciones de los fracasos y analizar lo que salió mal es la mejor manera de moverse hacia adelante.
“No te sientas avergonzado de tus fracasos, aprende de ellos y comienza de nuevo.” – Richard Branson.
8. Se conciso
Ir entre reuniones, correos e incluso entre introducciones propias a nuevos clientes puede requerir mucho tiempo de una persona. Una manera de mejorar esto es afilar mejor tu “elevator pitch”, lo cual es decirle en 30 segundos o menos a una persona porqué ellos necesitan tus habilidades y cómo se pueden beneficiar de hacer negocios contigo. Sólo piensa en las muchas situaciones en donde esto puede ser útil:
- Hacer nuevos contactos
- Hablar acerca de ti en una entrevista de trabajo
- Conocer personas en conferencias o fiestas
- Llamadas a nuevos clientes
9. Haz las preguntas correctas
“Puedes determinar qué hombre es inteligente por sus respuestas. Puedes determinar qué hombre es sabio por sus preguntas” – Naguib Mahfouz.
¿Cómo obtener retroalimentación efectiva? El secreto es preguntar las preguntas correctas en el tiempo correcto. Cuando haces esto, estás recolectando información que necesitas para tomar decisiones. Esto te ahorrará tiempo y serás capaz de reducir las reuniones al mínimo.
La revista Forbes reportó una investigación que realizaron acerca de “Hacer las preguntas correctas”. Cuando eso pasa, los efectos positivos aumentan en un 400%. Hay también otros beneficios en la motivación del equipo y un impacto positivo en la base de la compañía.
“Si tuviera una hora para resolver un problema y mi vida dependiera de ello, usaría los primeros 55 minutos determinando la pregunta correcta, ya que una vez tenga la pregunta correcta, podré resolver el problema en menos de 5 minutos.” – Albert Einstein.
10. Aprende tanto como puedas

Deberías estas siempre en una curva de aprendizaje. Mira en tu perfil de habilidades y determina dónde debes poner esfuerzo. Habla con contactos importantes y personas destacadas en tu nicho. Mantente al día con las tendencias y desarrollos. Estamos en un mundo donde todo cambia rápido que seguir el ritmo es la mejor opción para no quedar obsoleto. Cuando una oportunidad se presente, serás el mejor equipado para tomarla porque nunca dejaste de aprender. Esta es una forma más de trabajar más inteligentemente.
“Vive tu vida como si fueses a morir mañana. Aprende como si fueses a vivir para siempre.” – Mahatma Ghandi
11. Cuida tu recurso más grande
No, tu recurso más grande no es el tiempo. ¡ERES TÚ! Si no duermes lo suficiente, ejercitas y relajas tu cuerpo, te volverás menos y menos productivo. Comenzarás a trabajar más y más horas, lo cual es exactamente lo opuesto de lo que quieres.
Lo que deberías hacer es asegurarte de que estás en la mejor forma. Es útil recordar que necesitas tomar un descanso de 15 minutos después de cada una hora y media de trabajo. Tomar descansos y respirar aire fresco es una de las mejores formas de trabajar más inteligente y no más duro.
12. No caigas en la trampa de trabajar más inteligente y más duro

Como sociedad estamos obsesionados con hacer todo más inteligente, entonces nos volvemos más eficientes y ahorramos tiempo en cada cosa. ¡Genial!
Pero la cosa más importante a recordar es que si ahorras tiempo haciendo algo, no rellenes ese tiempo con más trabajo.
by Cristian Estrada | Energía, Espiritual, Física, Hábitos, Lecciones de vida, Mental
Resumen: Comenzar cada día con los hábitos correctos puede disparar los niveles de alegría, productividad y energía. Lo que ha funcionado para otros, puede que te sirva a ti también.
Lectura: 4 minutos, 21 segundos.
¿Eres una persona mañanera o una lechuza nocturna?
Las personas mañaneras son generalmente más felices que las lechuzas nocturnas, de acuerdo a algunos estudios. Las lechuzas nocturnas tienden a volverse personas mañaneras a medida que envejecen.
Pero sin importar cuál seas, resulta interesante mirar los hábitos matutinos de las personas alegres porque puedes ser inspirado por ellas. También puedes decidir lo que no funciona para ti, claro está.
Cada uno enfrenta la mañana según su carácter. Winston Churchill tenía una mañana floja, pero aún así lideró a los aliados a la victoria. Él se despertaba a las 7:30 a.m. pero se quedaba en cama tomando el desayuno, leyendo el diario y delegando tareas hasta las 11:00 a.m.
Anne Wintour (Editor de Vogue) tiene una rutina muy distinta en la que siempre se levanta para practicar tenis una hora antes de las 6:45 a.m.
Aquí hay 10 hábitos matutinos de personas alegres y exitosas. Escoge las que crean que se apegan a tu estilo de vida y date cuenta de lo que sucede cuando los aplicas.
1. Se despiertan sintiendo gratitud

Cuando se despiertan, siempre se sienten agradecidos de estar vivos, por el regalo de la vida y la alegría de un nuevo día. Cuando las cosas andan mal, haz una lista en tu mente de todas las cosas positivas que han pasado en medio de todo lo malo.
Investigaciones demuestran claramente que las personas que expresan gratitud regularmente son menos propensas a sufrir de soledad, ansiedad, depresión o envidia.
2. Nunca se saltan el desayuno

Ellos saben que es la comida más importante del día. Nos entrega todos los nutrientes esenciales, minerales y energía para continuar el resto del día. Planificar un buen desayuno la noche anterior es también una buena idea. Podrás tener varias cosas listas para ahorrar tiempo la mañana siguiente en caso de que estés apurado.
3. Nunca olvidan la conexión espiritual
“El viento de la mañana reparte su fresco aroma. Debemos levantarnos y captar eso, el viento que nos deja vivir. Respira, antes de que no puedas.” – Sufi, Poeta del siglo XIII.
Cuando se despiertan, dedican un tiempo a reflexionar, orar, meditar, practicar yoga u ofrecimientos a Buddha. Estas son todas formas valorables de conectarse con la realidad presente y disfrutar estos preciosos momentos antes de avanzar en piloto automático.
4. Se ejercitan antes de comenzar a trabajar

“Yo pedaleo al trabajo porque genera tiempo libre de estrés. Mis mejores ideas se me ocurren en bicicleta” – Tania Burke, Presidente de Trek Travel.
Algunas personas prefieren caminar con el perro en la mañana o ir en bicicleta al trabajo, de ser posible. Otras personas, como el Presidente Obama, comienzan con ejercicio a las 6:45 a.m. Un estudio reveló cuán beneficiosos son las jornadas de ejercicio antes del desayuno, aunque puede que no sea apto para todos.
5. Planifican sus buenas acciones

“La pregunta de la mañana, ¿Qué bien debo hacer hoy?” – Benjamin Franklin.
No debería ser una sorpresa que cuando las personas alegres ayudan a otras personas, aumenta su felicidad. Estudios publicados en Journal of Happiness Studies ilustran esto claramente. Otros estudios muestran que estas personas más felices y más amables viven mucho más.
“El dinero no hace a las personas felices. Las personas hacen a las personas felices” – Steve Wynn.
6. Raramente se quejan del pasado
Las personas felices tienen una cosa en común: ellos raramente se arrepienten del pasado. Ellos saben que la vida es ahora y que HOY es el evento principal. Ellos nunca se dejan molestar por eventos pasados o fracasos de ayer.
7. Ellos hacen de la felicidad un hábito
¿Sabías que casi el 40% de tus actividades diarias son hábitos o rutinas?
¡Estás en piloto automático casi la mitad de tiempo! Las personas felices hacen de la gratitud, la alegría y la consciencia una parte del hábito y siempre trabajan por ello, especialmente en la mañana.
8. Rechazan las distracciones de la mañana

Las personas alegres saben que no quieren esas distracciones de las noticias, correos y mensajes de texto comenzando el día. Su serenidad matutina se verá perjudicada y no podrán unir consciencia con gratitud, que es lo que les importa. Esos mensajes pueden esperar hasta mucho más tarde. Esto también los ayuda a alcanzar a terminar antes de las fechas límites, a realizar las reuniones necesarias y a completar las tareas pendientes con más calma.
9. Han definido sus metas diarias
Ellos saben cuando comenzar el trabajo, cuando intentar y cuando realizar la tarea más difícil primero. Es parte de una lista de objetivos, pero ellos siempre tienen metas claras y han priorizado lo que quieren hacer. Esto aumenta su felicidad.
Richard Davidson, un neurocientífico en la Universidad de Wisconsin, ha investigado todo esto. Él concluyó que cuando las personas ven progreso en el desarrollo de una tarea difícil, esto aumenta su felicidad y también suprime emociones negativas.
10. Se han suscrito a la felicidad

Cuando conoces a personas felices, te dan la impresión de haber optado por una suscripción a la felicidad. Ellos no se quedan esperando o tienen esperanzas de encontrarse con eventos felices del azar que golpea sus puertas. Ellos están fabricando felicidad y esparciéndola alrededor. ¡Esa es la razón por la cual resaltan entre la multitud!
by Cristian Estrada | Herramientas, Verbal
Resumen: Saber cómo redactar discursos es muy importante para lograr un gran impacto en tu audiencia. Aprende de los mejores para sacar lo mejor de ti.
Lectura: 4 minutos, 23 segundos.
Si alguna vez has tenido que dar un discurso, a menos que seas un orador exitoso, generalmente es mejor escribir tu discurso de antemano. Estar preparado. Y no simplemente escribirlo plano, aburrido y viejo que cualquier persona podría dar cualquier día de la semana – hazlo impactante, de forma que sea recordado y escuchado de nuevo.
Como ex-escritor de discursos, he estudiado muchos escritores y muchos oradores. Por lejos el major es Abraham Lincoln, y su major discurso es el famoso “Gettysburg Adress” – uno de los mejores discursos, comparable al “Sermón del monte” de Jesus y el Soliloquio de Hamlet.
¿Qué podamos aprender entonces del honesto Abraham, un hombre que no se veía muy bien, pero era quien sabía el arte de la retórica major que cualquiera de los maestros modernos? Aquí se listan 10 cosas que podemos aprender de él:
1. Mantenlo corto

Cada año, el Congreso es forzado a escuchar al Presidente dar su discurso por más de una hora. El discurso de Lincoln estuvo después de una presentación de Edward Everett que tenía 13.607 palabras. El discurso de Lincoln, en contraste, duró solo 2 minutos y tenía 10 oraciones o 272 palabras. Pero fue mucho más poderoso.
Captura las emociones clave y las ideas que quieres entregar en el menor tiempo posible. Si puedes entregar un discurso de dos minutos en vez de uno de 30 minutos, tu audiencia en realidad te escuchará y te amará por ser breve y preciso.
2. Abandona las formalidades
El Presidente generalmente en las reuniones importantes, agradece a todos los presentes y le da las gracias a millones de personas. Para el tiempo en que esto termine, has perdido la atención de tu audiencia. Anda directo al grano y tu audiencia prestará atención. Lincoln se saltaba cualquier tipo de introducción y comenzaba con la clave de su discurso.
3. Ten propósito
No te pares en frente de todos simplemente para hacerte sonar bien o hacer ver bien a tu organización. Habla para comunicar un mensaje y para incitar a tu audiencia a actuar. Lincoln hizo esto al replantear el propósito de su Union y resolvió ganar la guerra por los ideales de los padres de los Estados Unidos.
4. Conéctate con el corazón de tu audiencia

Un discurso no es un argumento lógico, o una lista de logros o hechos o eventos. Lincoln conocía a su audiencia y les hablaba a sus emociones, al mostrarles que los hombres que murieron en el campo de batalla de Gettysburg lo hicieron por ciertos ideales, y pidiéndoles asegurar que esos hombres no murieron en vano.
5. Habla de causas mayores
Aunque no es tan bueno irse al extremo, especialmente si estás hablando a una audiencia pequeña como el curso de tu hijo de segundo básico en el día de su partido de fútbol, es bueno lograr conectar ideas y palabras a causas e ideales más grandes, como Lincoln lo hizo cuando conectó la causa de la Unión a los ideales de libertad e igualdad, concebidos por los padres de la nación.
6. Habla a la audiencia más grande
Cuando das un discurso, idealmente, no es tan sólo para los que están frente tuyo. Lincoln sabía que el discurso en Gettysburg no estaba realmente enfocado en la audiencia en frente de él, sino que a toda la nación (y quizás a la historia). Pero su corto discurso se imprimió a lo largo de la nación y tuvo un efecto en muchas personas. Esto aún pasa hoy – los discursos de Steve Jobs, por ejemplo, no son sólo para la audiencia en la conferencia, sino que para todo el mundo.
Piensa en cómo tu discurso afectará a otras audiencias más grandes y cuál mensaje quieres entregarles.
7. Usa la imaginería

Lincoln usaba la imaginería para el nacimiento, la vida y la muerte – “concebida”, “desarrollada” y “concluida”. Es importante usar más que palabras comunes, es decir; crear imágenes en la mente de las personas a través de tus palabras. La imaginería, claro está, debería estar relacionada a tu tema principal.
8. Recuerda frases conocidas
Lincoln comenzaba su discurso con una simple línea de un documento más famoso (en ese tiempo), la Declaración de la Independencia (“Todos los hombres son creados iguales”). Esta referencia traía muchas ideas y emociones asociadas con la Declaración de la Independencia y los hombres que la firmaron. Otras frases famosas que podrían ser usadas incluyen la Biblia, Shakespeare, poesía, canciones, libros u otros discursos (según sea el contexto). Las referencias traen mucho más consigo que sólo la frase o cita que usas, sólo en caso de que tu audiencia esté familiarizada con ella.
9. Revisar, revisar, revisar
Lincoln escribió muchas versiones de su discurso antes de definir la versión final. Cada revisión cortaba lo innecesario, desarrollaba la idea central, hacía fluir mejor las palabras y daba mejor uso a la imaginería.
10. Termina con fuerza
Lincoln terminó el discurso de Gettysburg con la línea “…que el gobierno de las personas, por las personas, para las personas, no debe desaparecer de la tierra”. Y esa línea se plasmó en la historia.
Termina con una línea que la gente pueda recordar, que contenga el mensaje que quieres que ellos recuerden, porque además del comienzo, es la línea más importante.