by Cristian Estrada | Lecciones de vida, Productividad, Tiempo
Resumen: Los consejos de productividad provienen desde la experiencia y desde la ciencia. Entender en palabras simples la ciencia detrás de la productividad te permitirá explicarle al resto porque esto funciona para tí y podría funcionara para ellos.
Lectura: 6 minutos, 32 segundos.
¿Quieres amaestrar las 24 horas que tienes en el día, cada día? Usa estas estrategias basadas en conocimiento científico para ser más productivo:
¡Deja de ignorar tu ritmo ultradiano!

Cada persona experimenta una decadencia en la productividad luego de hacer una actividad por 90 – 120 minutos. Este período es llamado el ritmo ultradiano, y no deberías ignorar su poder. En vez de forzar una fatiga mental, es mejor tomar un descanso cuando tus ciclos ultradianos terminan. Levántate, sal a caminar y haz algo diferente por 20 minutos.
Quizás hasta quieras tomar una siesta, especialmente si trabajas para una compañía que considera políticas internas para tiempos de siesta como NASA, AOL y Google.
Luego de tu descanso, regresa a la actividad original con más energía, creatividad y concentración.
¡Deja de revisar tus redes sociales a cada rato!

¿Eres uno de los millones que mantienen sus redes sociales actualizadas en tiempo real en tu smartphone o tablet, o computador? Hacer eso significa una molestia atractiva, por lo que puede que termines malgastando muchos minutos por día mirando videos de gatos o encontrando a ese vecino que se separó de su señora por ir a salvar los delfines de Punta Choros.
Haz un pacto contigo mismo para relegar esas actividades una o 2 veces por día en vez de dejar que drenen todo tu tiempo.
Invertir tiempo con personas como personas – no como avatares en la pantalla – ha sido muy útil para muchas personas a lo largo de la historia. Tener contacto real y directo con las personas genera mayor sensación de apoyo y complicidad.
Deja de decirle que si a todo y a todos.

¿Acaso eres un hombre o mujer “si”?
Es tiempo de repensar en la forma que responde cuando alguien te pide hacer algo. Mientras no puedes decir siempre que “no” a tu jefe, tu esposa o tus amigos, tienes la oportunidad de decidir en todo lo demás libremente por el resto del día. Al decir “no”, te avalas con el principio de Pareto. El principio de Pareto dice que 20% de los esfuerzos generan el 80% de los resultados. Inversamente, 20% de los resultados consumen el 80% de los esfuerzos. Invierte tu 80% haciendo lo que importa, no lo que es trivial.
Es difícil adaptarse a este principio, no te preocupes – siempre puedes agendar un día a la semana para decir “Si”. Eso es lo que Tania Luna comenta en su charla TED.
¡Deja de revisar tu correo siempre!

La mayoría de nosotros revisa el correo sin patrón alguno. Eso significa que…lo revisamos cada vez que lo creemos necesario. Esto se convierte en un problema, porque los correos nos roban tiempo que puede ser mejor usado en otro lado. Sal del correo y planifica los horarios para revisarlos durante el día. Por ejemplo, podrías revisar los tuyos en la hora antes de almuerzo y luego de nuevo al atardecer.
Tim Ferris, autor de “La semana de trabajo de 4 horas”, recomienda especificar 2 horas cada día para revisar los correos y maximizar la productividad.
Deja de hacer todo tu mismo.

Debe ser excitante contarle a todo el mundo que “lo estás haciendo todo”, pero no hay razones realmente para intentar ser súper-humano. Eventualmente fracasarás – miserablemente – sin ayuda. Si delegar no es para ti, recuerda el refrán “muchas manos hacen el trabajo más ligero”, lo cual es verdad en muchos aspectos de la vida.
¿Necesitas un poco de ayuda? Consíguete el libro “Valor escondido: Cómo las grandes compañías logran resultados extraordinarios con personas ordinarias”. En él, el autor Charles O’Reilly aconseja cómo comenzar el proceso si es que no te resulta cómodo delegar o no estás acostumbrado a ello.
Alcanza a otros y consigue la ayuda que necesitas: de hecho, puedes comenzar a buscar en áreas donde otros están haciendo las mismas cosas que tu ahora.
Libera tu tiempo para trabajar en otras cosas y comienza a ser realmente productivo.
¡Deja de intentar ser perfecto!

Pongamos esto encima de la mesa ahora: NO eres perfecto y no deberías intentar serlo. Un estudio publicado por University Affairs ilustra ese punto.
El estudio muestra que los profesores que fueron perfeccionistas presentaron menos niveles de productividad que aquellos que aceptaron el hecho de que son humanos no perfectos.
La moraleja de la historia es esa, en la mayoría de las ocasiones, ser bueno es suficientemente bueno.
Deja de estar ocupado todo el tiempo.

Un estudio en Harvard y evidencia científica han mostrado que invertir tiempo en uno mismo es más importante de lo que pensamos. “El poder de la soledad” de Boston Globe Writer, sugiere que las personas tienen memorias más fuertes de momentos que los afectan personalmente. En otras palabras, es tiempo para un poco de introspección para sacar del corazón quien honestamente eres, así como qué es lo que quieres hacer cuando “crezcas”.
Cuando Brigid Schulte bajó la velocidad de su vida, encontró el tiempo para escribir “Abrumado: Trabajo, Amor y Juego cuando nadie tiene tiempo.” Schulte muestra cómo hacer menos puede ser liberador y recomienda esto a cualquiera que realmente busque el éxito.
¡Deja de decir “No puedo hacerlo”!

¿Quieres dejar un hábito o mantenerte en el peso sin comer demás? No te digas “No puedo hacerlo”, porque esto sólo te posiciona para el fracaso. En vez de eso, reemplaza el “No puedo hacerlo” con “No lo estoy haciendo”. Por ejemplo, las personas que se dicen “No lo estoy haciendo” terminan haciéndolo mucho más que las personas que se dicen “No puedo hacerlo”. Si quieres dejar de fumar, es mejor decirte a ti mismo “No estoy dejando de fumar” en vez de “No puedo dejar de fumar”; encontrarás que tienes mejores opciones de dejarlo.
Joe English habla acerca del poder del “Yo puedo” en este artículo sobre consejos para Running. Mientras Joe discute sobre cómo el “Yo puedo” se aplica principalmente a ejercicios y entrenamiento, en su nota trata estrategias universales que todos podemos usar para ser más productivos. Más que pensar “Yo no puedo hacer esto” o “No sé si pueda hacer esto”, Joe dice que “Tu puedes y lo harás”.
Cambiar la manera en que pensamos acerca de los obstáculos que tenemos al frente puede tener un impacto muy grande en nuestra productividad diaria.
Deja de hacer múltiples tareas.

Pareciera ser que ser capaz de realizar múltiples tareas en nuestra cultura estuviese “dado”, pero no es exactamente eficiente. Investigadores examinaron las habilidades de los “multitaskers” y se impresionaron al descubrir que no hacían bien las tareas que se les habían asignado. Concéntrate en tareas simples y deja el “multi-tasking” a los que no han leído artículos como éste aún. Estarás en buen camino y obtendrás resultados fantásticos.
¡Deja de ser tan negativo!

¿Eres una de esas personas para las que el vaso siempre está medio vacío… o sólo vacío? Aunque un poco de negatividad puede ser comprensible, mucho de él sólo coartará tu estilo y te dificultará conseguir tus metas. De acuerdo a científicos de Japón, cuando tenemos pensamientos negativos, coloreamos nuestro mundo con pesimismo y se nos hace más difícil obtener el éxito.
Así que comienza a mirar el vaso de forma distinta y disfruta tu nueva visión de vida, negocios y todo lo que se encuentre bajo el sol. Como Zig Ziglar dice: “Los ganadores se evalúan a sí mismos en una forma positiva y se enfocan en sus fortalezas para superar sus debilidades.”
Como puedes ver, ser productivo significa “detenerse” un poco. Si eso es muy difícil de hacer para ti, sólo practica. Cambiar el comportamientos toma tiempo. Sin embargo, hacer algo por 21 días usualmente lo convierte en algo fácilmente incorporable a la rutina. Haz que éste sea el día 1, y en 3 semanas más, tus niveles de productividad deberían ser mejores.
Autor: Kayla Mathews
Artículo original
Traducido y editado por Cristian Estrada
by Cristian Estrada | Emprendimiento, Energía, Mental
Resumen: Existen razones biológicas para la toma de buenas o malas decisiones. Entender sobre estos procesos te permitirá optimizar futuras decisiones.
Lectura: 8 minutos, 18 segundos.
Día a día tomamos cientos y hasta quizás miles de decisiones que tomar. Desde la minúscula hasta la gigante. Desde “¿Qué calcetas uso?” a “¿Realmente necesito comprar ese auto?”. Cada vez que tenemos que escoger, no importa cuán pequeña sea la elección, estamos usando energía y creando estrés.
Tomar decisiones es trabajo pesado. La clave es tomar menos decisiones y reservar tu energía para las más importantes. En una nota para Vanity Fair, Barack Obama dijo “Necesitas remover esos problemas diarios que absorben la energía de la mayoría de las personas en cantidades importantes durante el día…Verás que yo sólo uso trajes grises o azules. Estoy intentando de disminuir las decisiones en mi día a día. No quiero tomar decisiones acerca de lo que voy a comer o lo que voy a usar. Porque tengo muchas otras decisiones importantes que tomar. Necesitas enfocarte en tu energía para tomar decisiones. Necesitas crear una rutina. No puedes dejar que lo poco importante de distraiga.”
1.- Tu cerebro necesita glucosa para tomar buenas decisiones

Investigadores de psicología X. T. Wang y Robert D. Dvorak de la universidad del sur de Dakota, estudiaron cómo los niveles de azúcar afectan la manera en que pensamos. “Los voluntarios respondieron una serie de preguntas acerca de si les gustaría recibir una cantidad de dinero mañana o una cantidad de dinero mayor algunos días más tarde. Respondieron 7 de estas preguntas antes y después de tomar gaseosa con azúcar o gaseosa sin azúcar (endulzada con aspartamo). Los niveles de glucosa en sangre fueron medidos al comienzo del experimento y luego de que los voluntarios bebieron la bebida azucarada.
Los resultados, reportados en Psychological Science, una revista de la Association for Psychological Science, revela que la preferencia de las personas por recompensas inmediatas en comparación con recompensas tardías pueden ser influenciadas por niveles de glucosa en sangre. Los voluntarios que bebieron gaseosa endulzada con azúcar (con mayor nivel de glucosa en sangre) respondieron mayor cantidad de veces que les gustaría recibir más dinero más tarde, mientras que los voluntarios que bebieron gaseosa endulzada con aspartamo (menor nivel de azúcar en sangre) respondieron que les gustaría recibir dinero en menor cantidad pero inmediatamente más veces que la otra alternativa.
Este resultado sugiere un mecanismo adaptativo asociado entre la toma de decisiones y cambios metabólicos, como los niveles de azúcar en sangre.
Aunque beber gaseosa antes de tomar decisiones no es la respuesta, mantener tus niveles de glucosa mediante la ingesta periódica de alimentos saludables, probablemente mejorará tu capacidad de tomar decisiones.
2.- Las malas decisiones son resultado de fatiga mental

Una vez que comienzas a cansarte, comienzas a tomar malas decisiones. Ya sea por mala alimentación, un día largo o simplemente cansancio, las malas decisiones comenzarán a ocurrir. Si estás “demasiado cansado para que te importe”, entonces unas galletas para la cena pueden ser una buena idea. En vez de ir al gimnasio o salir a caminar, sentarse en el sofá y ver televisión puede resultar atractivo.
De acuerdo a un estudio reciente publicado por National Academy of Sciences, psicólogos examinaron los factores que impactan en juzgar a los criminales al final de su período de sentencia.
“Los investigadores examinaron 1.112 juicios de término de sentencia a lo largo de un período de 10 meses. Todos los juicios fueron realizados por un comité de sentencia, el que fue determinante para resolver si liberar o no al prisionero con sentencia cumplida (en algunos casos el criminal no pidió una liberación, sino que un cambio en los términos de su sentencia)”. Aunque se pueda creer que la opinión de los jueces cambió según el tipo de crimen cometido, esto es falso. En vez de esto, las decisiones de los jueces fueron más influenciadas por la presencia o ausencia de un tiempo libre para comer. La mayoría – casi el 65% – de los sentenciados fueron liberados en la mañana o luego de que los jueces comieron, independiente del crimen.
Aquellos que tuvieron su juicio temprano en la mañana o luego del almuerzo, estuvieron más propensos a ser liberados al final de su sentencia, al contrario de aquellos que tuvieron su juicio al final de la mañana o al final del día, cuando los jueces estaban más irritables.
3.- Desarrolla rutinas para sobrellevar la fatiga mental

Tengo una rutina de mañana muy sólida, no importa cómo sea el día. Me levanto, me hago café, reviso el correo y redes sociales – sólo para “despertar”. Luego me siento a escribir un par de artículos. Después tomo desayuno. Hago esto todas las mañanas. Termino muchas cosas de esta forma también. Tengo rutinas para cuando alimentar a mis perros (tengo 23) y diferentes pero similares rutinas para mis entrenamientos y diferentes días para cuando tengo que estar en otros lugares. Las rutinas son esenciales para tomar buenas decisiones, ya que eliminan las decisiones pequeñas que a veces toman gran parte del día.
4.- Elimina las decisiones
Planifica tu toma de decisiones antes de hacerlas. Deja afuera lo que usarás en la mañana siguiente. Decide qué o dónde vas a comer. Decidir esto de antemano, elimina la necesidad de decidir al día siguiente. Se determinado para que al despertar hagas un poco de ejercicio y lo harás.
5.- Duerme bien

Dormir bien te ayuda a tomar mejores decisiones. Si te sientes descansado, no estarás tentado a media mañana sobre que hacer o no hacer. Intenta dormirte a la misma hora cada noche. Hazlo una rutina. Si hay un show en la TV que te gusta mucho cada semana, agrégalo a tu rutina o si no puedes verlo en directo, programa el grabador para verlo más tarde. Es importante que puedas tomar buen tiempo de descanso para ti. Si puedes, incorpora una siesta en tu itinerario. Incluso 20 minutos pueden darte un golpe de energía para ayudarte a conquistar tus decisiones.
6.- Haz compromisos, no decisiones.
No te pares en la puerta a decidir si deberías salir a dar un paseo o no. En vez de eso, planifícalo en tu día. Piensa en las cosas que quieres hacer – Y con esto me refiero a las cosas que realmente quieres hacer y planificarlas. Si quieres perder 15 kilos descubre los pasos necesarios para hacerlo posible. Planifica tus comidas y agenda tú tiempo para ejercicios. Hacer esto parte de tu rutina diaria significa que ya no tendrás que decidir sobre esto. Sólo tendrás que seguir el plan que has armado.
A mí antes no me gustaba salir a caminar o a correr. Creía que esto era aburrido. Pero sabía que tenía que hacerlo para perder peso y ponerme en forma. Así que planifiqué mi tiempo durante la tarde. Coincidentemente, este tiempo (3 pm) era el tiempo en el cual antes me la pasaba tirado en el sillón, para mirar TV y tomar una siesta. Ahora, incluso si me siento con ganas de descansar me pongo las zapatillas y comienzo a caminar. Usualmente lento al comienzo hasta que mi cuerpo entra en calor y comienzo a correr o practicar velocidad. De pronto, estoy disfrutando de un gran entrenamiento. Planifícalo en tu día. Realmente ayuda.
7.- Prepárate para momentos de debilidad

Sé que todos los días alrededor de las 3 pm, no me sentiré con el ánimo de correr o caminar. Tengo que prepararme mentalmente a mí mismo para esto. Algunas veces es simplemente cambiar de movimientos. Y con esto por ejemplo, lo que hago es cambiarme los calcetines y ponerme las zapatillas, y como tengo las zapatillas puestas, me predispongo a caminar. No tengo que ir realmente lejos, me digo a mi mismo. “Sólo sal y consigue aire fresco”. Luego saco alguno de mis perros, el que de pronto me tiene corriendo o caminando apurado. Ahora que he hecho esto por 4 años seguidos, sé que me sentiré mejor una vez salga a hacer esto. Pero no siempre fue así, al comienzo me tuve que preparar para ese momento de debilidad.
Esto también es cierto con la comida. A mí me gustan las masas y dulces. En serio!. Las comía todo el tiempo. Pan, galletas, lo que fuese. Tenía que parar. También tuve que aprender a alejarme cuando mi tentación era alta. Aprendí que a las 9:30 o 10:00 me comería algo frente a la TV. Por largo tiempo comencé a ir a la cama con un libro. Lo leía hasta quedarme dormido y nunca comiendo a esa hora, cuando antes me resultaba tentador. Aprender a prepararse y actuar para los momentos de debilidad es clave para tomar buenas decisiones.
8.- Toma tiempo para ti mismo

Si estás en el trabajo y constantemente tienes que tomar decisiones, quizás, como los jueces mencionados anteriormente, con hambre te pongas más irritable. Tómate un tiempo cuando esto comience a suceder. Sal a caminar o siéntante bajo un árbol y lee un libro que te guste. Tener un tiempo para relajar tu mente de los asuntos que no son tuyos es esencial para llegar a la claridad mental y te ayudará a tomar mejores decisiones durante el día.
9.- Ir de compras es cansador, evítalo si puedes.
¿Por qué comprar en línea es tan fácil comparado a comprar personalmente? Porque estás tomando menos decisiones. Si sabes que quieres un tipo de zapatillas, en internet simplemente las compras, pero en la tienda, tienes muchas opciones y decisiones que tomar. Investigadores concluyeron en un estudio que las personas que tienen que hacer decisiones para comprar en una tienda se rindieron más rápido en un test de matemáticas.
10.- Deja que tu mente inconsciente trabaje para ti.

¿Alguna vez te has sentido confundido por un problema? ¿Alguna vez has decidido “dormir y luego resolverlo”? Seguro, todos hemos hecho eso. Algunas veces, relajarse y concentrarse en algo distinto o dormir un poco, puede ayudar a despejar tu mente del problema para dejarla hacer el trabajo. Aunque lo creas o no, tu cerebro está aún trabajando cuando piensas en otra cosa o no piensas. Tranquilo. Anda a jugar volleyball y deja a tu cerebro el trabajo pesado por un momento.
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by Leonardo Escobar Vial | Energía, Espiritual, Lecciones de vida, Tiempo
Resumen: Nuestra pasión debería ser lo que domina en nuestra vida, pero no siempre es así. Saber cómo incorporarla de manera activa, afectará de forma positiva nuestro bienestar personal.
Lectura: 5 minutos, 22 segundos.
“Algún día, cuando tenga tiempo…”
¿Alguna vez te has dicho eso a ti mismo? La mayoría de nosotros somos buenos retrasando aquello que realmente queremos hacer para “algún día”. Para cuando la vida sea menos atareada, para cuando tengamos el tiempo, para cuando tengamos suficiente dinero o éxito.
Pero la verdad es que “Algún día siempre se queda en el futuro”. Y al final nunca lo hacemos, nunca nos ponemos a seguir nuestra pasión y hacer lo que realmente queremos con nuestras vidas.
Si realmente estas apasionado con respecto a algo, necesitas empezar ahora. Esto no significa que tengas que renunciar a tu trabajo y hacer aquello que te gusta a tiempo completo. Tampoco significa que tengas que dejar de lado tu familia y responsabilidades. Así como tampoco significa que tengas que hacerte experto de la noche a la mañana. Pero si realmente te apasiona, tendrás que hacerte el tiempo para hacer aquello que amas.
La llave para seguir nuestra pasión es la consistencia. Necesitas decidirte a tomar acción y luego tomar los pequeños pasos hacia delante de forma regular. Quizás siempre quisiste tocar piano, para eso no necesitas comprarte un piano gigante y tocar 8 horas diarias. ¿Por qué no empezar leyendo un libro sobre piano? ¿O escuchando a los grandes pianistas? Pregúntale a un amigo si te puede enseñar lo básico. Compra un teclado y empieza tocar 15 minutos todas las mañanas. Si das estos pequeños pasos de forma regular podrás encaminarte a grandes resultados.
La excusa más común que uno oye con respecto a seguir los sueños de uno mismo, es que no se tiene tiempo. Aquí hay 7 consejos para que te hagas el tiempo de seguir tu pasión.
1.- Empieza con agendar

Si tus días parecen estar completamente llenos y no puedes imaginarte de donde sacar tiempo para seguir tu pasión, es tiempo de revisar la agenda.
Por 3 días lleva contigo una pequeña libreta o agenda (quizás prefieras una computadora portátil o el celular) y cada 30 minutos anota que estas haciendo, una simple nota de que actividad estas realizando en ese instante.
Probablemente descubras pequeños intervalos de tiempo escondido. ¿Te ha pasado que vas a revisar rápidamente Facebook y finalmente te quedas ahí haciendo nada por unos 30 minutos o más? ¿O te pones a mirar un poco de televisión y al final te quedas sentado por horas? Estos pequeños trozos de tiempo se pueden usar en tu pasión.
2.- Aprende a decir no

Una agenda completamente llena te puede hacer sentir atrapado e inhabilitado para seguir tus sueños. ¿Pero realmente tienes que hacer todo lo que sale en tu agenda? Muchas veces nos comprometemos en compromisos que realmente no necesitamos hacer, y continuamos haciéndolos ya sea por hábito o por culpa. Mira la agenda de tu mes pasado. ¿Qué cosas de las que hiciste te gustaría hacer de nuevo? Esas se pueden quedar, todo lo demás se debe revisar. ¿Realmente tienes que hacerlo tú o puedes delegar ciertas cosas? ¿Hay alguien que pueda con esa responsabilidad o que pueda hacerlo mejor que tú? ¿Se puede contratar a alguien que haga eso por ti? ¿Existe la manera de hacer esas cosas de manera más rápida, quizás si pides ayuda? Eliminando aunque sea una o dos de esas actividades innecesarias te puede dar cierto tiempo para que sigas tu pasión.
3.- Metete a un curso

Si no has hecho de tu pasión una prioridad, puede que resulte difícil alcanzar ciertas metas. Ahí es donde un curso o una clase pueden ser útiles. Si te unes a una clase en tu área de interés será más sencillo que empieces a hacer aquello con regularidad debido al compromiso con otras personas que están en lo mismo que tú. Además conocerás personas que compartan tus intereses, lo cual te ayudara a seguir a largo plazo. Y eso nos lleva al siguiente punto…
4.- Encuentra un compañero

Es más fácil mantener un hábito y alcanzar metas cuando no se está solo. Teniendo un amigo que esté interesado en lo mismo que tu (o quizás que haya hecho el tiempo para seguir sus propios sueños y metas) te puede ayudar a alcanzar las tuyas. Se pueden reunir una vez a la semana para hacer alguna actividad juntos, o quizás solo llamarse por teléfono o juntarse a tomar café para hablar sobre como están y ayudarse mutuamente a alcanzar sus metas.
5.- Maximiza tus entretiempos

Mientras esperas en la oficina del doctor. O parado en la fila del supermercado. Mientras esperas a un amigo en la cafetería. Hay muchos pequeños tiempos durante el día que pueden ser útiles para avanzar en tu pasión. Podrías guardar páginas de tu interés para leer en esos momentos o andar con un libro para leer, o planificar que harás en los próximos días.
6.- Pide ayuda

Esto es difícil para muchos de nosotros, pero no tienes que hacer todo solo. Si realmente estas tomándote en serio lo de seguir tu pasión, necesitas contarle a tus amigos y familiares al respecto y preguntarles si te pueden ayudar. Podrían cuidar de tus niños algunas horas para que puedas estudiar. Quizás tu esposo o esposa pueda hacer las compras para que tengas algo más de tiempo y hacer tu pasión. (Y tú le regresas el favor después). Contándole a tu familia y amigos te abrirá más conexiones para compartir tus intereses. ¡Nunca sabes a quien podrían presentarte!
7.- Ve lento

Algunas personas hacen cambios dramáticos de la noche a la mañana y de repente se van de lleno a perseguir sus sueños a tiempo completo. Para la mayoría de nosotros, nuestra vida ideal siguiendo nuestras pasiones va lentamente, paso a paso. Y eso está bien. Este acercamiento lento y firme nos da tiempo para transformarnos en expertos y hacer crecer nuestra pasión. Si tu meta es hacerte presentador de televisión y te han ofrecido tu trabajo soñado para empezar mañana ¿Qué tan buen presentador serias? Es mejor aprender, practicar y desarrollar confianza y habilidades en esta nueva área, continuar moviéndote hacia tu sueño, más que llegar y tirarte a hacerlo sin estar preparado. Todo va en la consistencia. Así que si te parece que la vida de tus sueños no viene lo suficientemente rápido, intenta apreciar el viaje y mantente abierto a recibir las oportunidades que se van a presentar.
by Leonardo Escobar Vial | Lecciones de vida, Productividad, Tiempo
Resumen: Existen trucos muy simples de aplicar en tu vida para obtener resultados productivos en plazos tan cortos como una semana e incluso en el mismo día.
Lectura: 4 minutos, 25 segundos.
Estas ocupado y mientras lees sobre técnicas poderosas para el manejo del tiempo, notas que muchas son demasiado complejas, complicadas o necesitan pensar demasiado.
Estos 10 trucos son muy simples. Cada cosa que está en esta lista te tomara menos de un minuto implementarla en tu vida, pero los resultados de cada una pueden ser increíbles. Aquí están los 10 trucos de un minuto para ser más productivos.
1. Di “no” a 3 cosas

Aquí hay un desafío para ti, esta semana di no a 3 compromisos que te hagan perder el tiempo, la energía o la motivación. Una de las maneras más sencillas de obtener más tiempo, energía y motivación es diciéndole no a aquellas actividades sin sentido que no te aportan nada.
2. Apaga todas las alertas de correos

Las alertas de correo no te gastan mucho tiempo, pero si mucha atención. Cada vez que llega un correo la vez para ver si es importante ( ya que en ocasiones si ocurre que son importantes) y luego tienes que reconcentrarte en aquello que estabas haciendo antes. En mi opinión es mejor apagarlas completamente.
3. Ten una lista de todo aquello que estas esperando.

Puede que ya tengas una lista de cosas por hacer, si no la tienes tendrás miles de compromisos rebotando en tu cabeza sin sentido en tu cabeza. Cuando se mantiene una lista de aquellas cosas que hay que hacer, puedes estar seguro de que nada se te está olvidando y podrás preocuparte menos de que algo se te pueda estar olvidando hacer.
4. Vive la regla de los dos minutos

Una de mis cosas favoritas de la metodología del libro “getting things done” de David Allen’s es su regla de los dos minutos. La regla es simple: cuando te des cuenta de que tiene que hacer algo (como cuando recibes un correo) si te va a tomar menos de dos minutos hacerla, hazlo. Si te va a tomar más de dos minutos hacerla, prográmala para más tarde.
En la práctica funciona bastante bien, porque te permite priorizar tareas y elegir cuales hacer. Es fácil perder mucho tiempo agendando tareas, organizando correos y otras cosas. Cuando simplemente lo haces, te olvidas de ello. Allen en una entrevista dijo: “te toma más tiempo juntar y buscar algunas tareas, que haberlas hecho cuando apenas se te presentaron.”
5. Haz una lista de 3 resultados que quieres hoy

No cosas por hacer, resultados. La “regla de 3” es uno de mis rituales de productividad favoritos, y su poder radica en su simplicidad. Define 3 resultados que quieres que ocurran hoy. No cosas que tienes que hacer, resultados que quieres que se realicen. Pregúntate a ti mismo, si fuera el final del día, que 3 cosas te gustaría haber conseguido?
6. Empieza a trabajar en el tiempo de Pomodoro

La técnica de Pomodoro es para el manejo del tiempo y consiste en repartir el tiempo en pequeños fragmentos. Por cada 25 minutos apagaras todas las posibles distracciones y trabajaras en solo una cosa a la vez. Después de tu primer “Pomodoro” tomaras un descanso de 5 minutos y luego lo repites dos veces más.
Después de eso trabajas por otros 25 minutos y tomas un descanso de 15 o más minutos. Esta técnica reduce los trabajos ambiguos de tu lista de cosas por hacer a una serie de trozos fáciles de manejar de 25 minutos.
7. Encuentra una actividad que te de más energía y prográmate para hacerla.

Esta parece demasiado obvia como para ponerla en la lista pero nadie se toma el tiempo de hacerla. ¿Conoces personas que te dan un montón de energía y motivación después de que hablas con ellas? Programa un almuerzo con ellos. ¿Hay cosas que te guste hacer que te llenan de energía? ¿Cómo ir al gimnasio, meditar, o pasar tiempo con tus hijos? Prográmate para hacerlas.
8. Toma más descansos

Puede sonar contra intuitivo, pero el tomar más descansos es una de mis formas favoritas de ser productivo. Los descansos evitan que estés fatigado y cansado, y te ayudan a tranquilizarte y regresar con mejores ideas. Creo que tomar descansos incluso de 1 minuto puede afectar profundamente en tu productividad.
9. Bájate el RescueTime para ver como gastas tu tiempo en la computadora

RescueTime es una herramienta gratuita para PC, Mac y Android que te permite saber exactamente como gastas tu tiempo en la computadora. Simplemente te registras, bajas la aplicación, la programas y te olvidas. Luego al final de la semana el servicio te manda un correo diciéndote exactamente cuán productivo eres. Luego te puedes meter a la página de la compañía y ver cómo fue que gastaste tu tiempo, el servicio cuenta con un sistema de puntos para decirte que tan productivo eres.
10. Define los pasos que tienes que tomar para hacer eso en lo que estás procrastinando.

Una de las mayores razones por las cuales la gente procrastina es porque sus tareas o lista de cosas por hacer son muy ambiguas. Toma alguna cosas en la que estés procrastinando, y define cual es el siguiente paso para hacer que esa cosa se haga. Esto hará la tarea menos ambigua y te dará un empujón para que finalmente la hagas.
by Leonardo Escobar Vial | Lecciones de vida, Reflexiones
Resumen: Durante la vida Bruce Lee, las artes marciales le dejaron muchas enseñanzas. Muchas de las cuales quiso compartir con el mundo para invitar a reflexionar y conocerse mejor uno mismo.
Lectura: 4 minutos, 56 segundos.
Bruce Lee fue un fenómeno. Cuando saltó al estrellato a principios de los años 1970, el mundo quedó impactado. Un artista marcial en la cima de su forma, una presencia cautivadora en las películas y en persona, era humilde, inteligente y bien educado. Una combinación de cualidades que exitosamente rompieron el estereotipo que la gente tenía de los chinos que aparecían en las películas de Hollywood hasta entonces.
Obsesivamente impulsivo, logró más cosas en sus cortos 32 años que mucha gente en su vida entera. Su fama incluso creció a un nivel icónico después de muerte en 1973. En 1999 fue nombrado por la revista Time como una de las personas más influyentes del siglo 20 y los premios, honores y reconocimientos que recibió, tanto en vida como después de su fallecimiento, son tan numerosos que no se pueden nombrar aquí.
Fue también un filósofo y un poeta. Aunque menos conocidas, estas cualidades de su personalidad sin duda jugaron un papel importante en sus habilidades casi místicas, que según muchos dicen, llevó a su vida y trabajo.
En la creación del Jeet Kune Do, su estilo personal de artes marciales, Lee se despojó de muchas de las técnicas tradicionales de las escuelas precursoras, en un intento de destilar y mejorar los elementos fundamentales, creando con esto un estilo más en armonía con el fluir de la vida misma.
Su filosofía personal no fue menos controversial.
Influenciado por mucha de la sabiduría del Este, no obstante, él no mantuvo ninguna doctrina como la única verdad. Bruce no poseía la creencia en un poder superior y predicó la libertad sobre las limitaciones como la más grande de las libertades. Sin duda, un hombre hecho y derecho.
Aquí entonces, 25 de sus frases mas famosas. En concordancia a como él era, éstas son cortas, simples y directas en su sabiduría.
- El hombre, la criatura viviente, la criatura individual, es siempre más importante que cualquier estilo o sistema establecido.
- Lo que habitualmente piensas, a la larga, determinará en quien te transformarás últimamente.
- No pienses quien está en lo correcto o quien está equivocado. O quien es el mejor hombre. No estés a favor ni en contra.
- La realidad se hace evidente cuando uno deja de comparar. Aparecerá “lo que es” solo cuando dejes de comparar en lo absoluto. Y vivir con lo que es, es vivir en paz.
- Un buen maestro protege a sus alumnos de su propia influencia.
- Para conocerse a si mismo, hay que estudiarse a si mismo en las relaciones con otras personas.
- Siempre se tu mismo. Exprésate a ti mismo. Ten fe en ti mismo. No vayas afuera a buscar una personalidad exitosa y la copies.
- Si siempre pones limites en todo lo que haces, tanto física como en cualquier cosa, esto se esparcirá a tu trabajo y a tu vida. No hay límites. Solo hay mesetas y no debes quedarte ahí, debes ir más allá de ellas.
- No menosprecies el enfoque clásico simplemente como una reacción, o habrás creado otro patrón y te habrás atrapado ahí dentro.
- Vivir de verdad, es vivir por otros.
- Yo no estoy en este mundo para vivir de acuerdo a tus expectativas y tu no estás en este mundo para vivir de acuerdo a las mías.
- Mucha gente dedica sus vidas a ser como otros piensan que deberían ser, en vez de ser ellos mismos. Esta diferencia entre la autorrealización y la autoimagen es muy importante. Mucha gente vive solo por su imagen.
- No se trata de la mejora diaria, si no de la disminución diaria. Deshazte de lo que no es esencial.
- La quietud en la quietud no es la verdadera quietud. Solo cuando hay quietud en el movimiento es cuando el ritmo universal se manifiesta.
- A medida que el amor crece, nuestros corazones maduran y nuestro amor se hace como el carbón que arde profundamente y nunca se apaga.
- Un buen artista marcial no se pone tenso, pero si listo. No piensa, pero tampoco sueña. Listo para lo que pueda venir. Cuando el oponente se expande, yo me contraigo; y cuando el se contrae yo me expando. Y cuando se da la oportunidad “yo” no golpeo, “se” golpea por si mismo.
- Si nada dentro tuyo se mantiene rígido, las cosas afuera se revelaran por si mismas. Muévete, se cómo el agua. Aun mas, se como un espejo. Responde como un eco.
- Las cosas viven moviéndose y ganan fuerza a medida que lo hacen.
- Date cuenta que el árbol más rígido es el que más fácilmente se quiebra, mientras que el bambu o el sauce sobreviven al inclinarse con el viento.
- Un hombre sabio puede aprender más de una pregunta tonta, que lo que un tonto puede aprender de una respuesta sabia.
- Si no quieres equivocarte mañana, habla con la verdad hoy.
- El mal temperamento te hará quedar como un tonto tarde o temprano.
- El conocimiento y las habilidades que hayas adquirido están destinadas a ser olvidadas para que puedas flotar confortablemente en el vacío, sin estorbos.
- Si quieres aprender a nadar salta dentro del agua. En tierra seca ningún estado mental te va a ayudar.
- Si es que hay un Dios, él está en nuestro interior. No se le pide a Dios que te de cosas, tu dependes de Dios por tu tema interior.
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Autor: Wes Annac
Artículo original
Traducido por Leonardo Escobar Vial
by Cristian Estrada | Emprendimiento, Trabajo en equipo
Resumen: Saber cómo destacar en tu trabajo te puede abrir puertas a nuevos proyectos, responsabilidades e incluso mejoras laborales.
Lectura: 3 minutos, 23 segundos.
Algunas veces nos sentimos invisibles en el trabajo. Quizás hagamos nuestro trabajo bien, pero tal vez raramente nos notan por el esfuerzo que hacemos. Sin embargo, es importante ser notado dentro del lugar de trabajo para que tengamos mejores oportunidades de mejorar nuestra posición, ya sea mediante una promoción o simplemente para sentirnos mejor en ese lugar.
Aquí te dejamos 6 formas que te ayudarán a sobresalir en tu trabajo:
1. Enfócate en tus fortalezas

De acuerdo a William Arruda (escritor para Forbes), “enfocarte en tus debilidades es una estrategia para perder”. Para destacar en nuestro trabajo, no trabajes constantemente en mejorar tus debilidades, en vez de eso promueve tus fortalezas. Quizás no eres lo mejor en trabajos en el papel, pero eres genial para las ventas. Enfócate entonces en hacer ventas y de a poco mejora las cosas en las que no eres bueno.
2. Dale seguimiento a los proyectos

Sé esa persona que articula el avance del proyecto. Cuando un proyecto comienza, alguien necesita cumplir ese rol de constantemente revisar cómo avanza todo por parte de cada uno de los involucrados. Sé esa persona. Sé el que comunica el progreso y recolecta la información para las presentaciones. Esto te pone al frente de más personas y te ayuda a resaltar.
3. Haz más

Sólo porque haces tu trabajo no significa que estés sobresaliendo en él. Es importante ir más alto y más lejos de lo que tu trabajo requiere. No quieres ser visto como la persona que corre a la puerta apenas llega la hora de término, inclusive si está en medio de un proyecto importante. Haz más. Llega más lejos de lo que se espera de ti. Si estás trabajando en un proyecto, mantente trabajando hasta que esté listo. Muéstrale a tu jefe que eres el que disfruta llegando temprano y eres de los que se va cuando todas las tareas están listas.
4. Ayuda al resto

Cuando puedas, presta una mano. No te la pases en eso, pero si alguien necesita una mnao extra con investigación o incluso una taza extra de café, ofrécete para ayudar. Sé voluntario en cosas que puedan ayudar a la compañía – incluso si estas cosas no son parte de tus tareas normales. Si eres el que está a cargo, demuéstrale a tu equipo que no sólo buscas lo que es bueno para ti, sino lo que es bueno para la compañía y que pueda beneficiar a todos.
5. Toma el liderazgo

La mejor manera de resaltar es tomando el liderazgo de un proyecto. Sé el primero en decir “Claro, yo puedo hacer eso”. Y no tengas miedo de delegar algunas cosas para asegurarte que el trabajo sea llevado a cabo. Es importante no tan sólo resaltar para tu jefe, sino también para tus compañeros de trabajo. Quieres que se acerquen a ti para pedir ayuda. Pero no seas engreído al respecto. Asegúrate de no ser conocido como el que hace las cosas para resaltar. Se genuino en tu deseo de ayudar y de liderar.
6. Sé amable con el resto

OK, puede que eso suene algo tonto. Pero en serio, sé amable con la gente y no hables mal de tu lugar de trabajo. Nunca. Incluso si es que realmente quieres hacerlo. Promueve a tu empresa y habla de lo bueno, demostrando al resto que eres un líder. Alguien que habla mal sobre su trabajo está mordiendo la mano que lo alimenta. Si las cosas no andan como esperas que funcionen, entonces haz algo para que funcionen mejor. Se amable y considerado en todo lo que hagas en el trabajo, de modo que cuando algo te salga mal – y existirán ocasiones donde algo salga mal – la gente no se ponga contenta de verte fracasar. Si actúas como un idiota, entonces tus colegas estarán felices de verte acomplejado. Si eres entusiasta acerca de tu trabajo y motivas a las personas con quienes trabajas, ellos luego van a querer apoyarte y ayudarte a lograr el éxito.
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Autor: Michelle Kennedy
Traducido por Cristian Estrada