by Cristian Estrada | Herramientas, Verbal
Resumen: Saber cómo redactar discursos es muy importante para lograr un gran impacto en tu audiencia. Aprende de los mejores para sacar lo mejor de ti.
Lectura: 4 minutos, 23 segundos.
Si alguna vez has tenido que dar un discurso, a menos que seas un orador exitoso, generalmente es mejor escribir tu discurso de antemano. Estar preparado. Y no simplemente escribirlo plano, aburrido y viejo que cualquier persona podría dar cualquier día de la semana – hazlo impactante, de forma que sea recordado y escuchado de nuevo.
Como ex-escritor de discursos, he estudiado muchos escritores y muchos oradores. Por lejos el major es Abraham Lincoln, y su major discurso es el famoso “Gettysburg Adress” – uno de los mejores discursos, comparable al “Sermón del monte” de Jesus y el Soliloquio de Hamlet.
¿Qué podamos aprender entonces del honesto Abraham, un hombre que no se veía muy bien, pero era quien sabía el arte de la retórica major que cualquiera de los maestros modernos? Aquí se listan 10 cosas que podemos aprender de él:
1. Mantenlo corto

Cada año, el Congreso es forzado a escuchar al Presidente dar su discurso por más de una hora. El discurso de Lincoln estuvo después de una presentación de Edward Everett que tenía 13.607 palabras. El discurso de Lincoln, en contraste, duró solo 2 minutos y tenía 10 oraciones o 272 palabras. Pero fue mucho más poderoso.
Captura las emociones clave y las ideas que quieres entregar en el menor tiempo posible. Si puedes entregar un discurso de dos minutos en vez de uno de 30 minutos, tu audiencia en realidad te escuchará y te amará por ser breve y preciso.
2. Abandona las formalidades
El Presidente generalmente en las reuniones importantes, agradece a todos los presentes y le da las gracias a millones de personas. Para el tiempo en que esto termine, has perdido la atención de tu audiencia. Anda directo al grano y tu audiencia prestará atención. Lincoln se saltaba cualquier tipo de introducción y comenzaba con la clave de su discurso.
3. Ten propósito
No te pares en frente de todos simplemente para hacerte sonar bien o hacer ver bien a tu organización. Habla para comunicar un mensaje y para incitar a tu audiencia a actuar. Lincoln hizo esto al replantear el propósito de su Union y resolvió ganar la guerra por los ideales de los padres de los Estados Unidos.
4. Conéctate con el corazón de tu audiencia

Un discurso no es un argumento lógico, o una lista de logros o hechos o eventos. Lincoln conocía a su audiencia y les hablaba a sus emociones, al mostrarles que los hombres que murieron en el campo de batalla de Gettysburg lo hicieron por ciertos ideales, y pidiéndoles asegurar que esos hombres no murieron en vano.
5. Habla de causas mayores
Aunque no es tan bueno irse al extremo, especialmente si estás hablando a una audiencia pequeña como el curso de tu hijo de segundo básico en el día de su partido de fútbol, es bueno lograr conectar ideas y palabras a causas e ideales más grandes, como Lincoln lo hizo cuando conectó la causa de la Unión a los ideales de libertad e igualdad, concebidos por los padres de la nación.
6. Habla a la audiencia más grande
Cuando das un discurso, idealmente, no es tan sólo para los que están frente tuyo. Lincoln sabía que el discurso en Gettysburg no estaba realmente enfocado en la audiencia en frente de él, sino que a toda la nación (y quizás a la historia). Pero su corto discurso se imprimió a lo largo de la nación y tuvo un efecto en muchas personas. Esto aún pasa hoy – los discursos de Steve Jobs, por ejemplo, no son sólo para la audiencia en la conferencia, sino que para todo el mundo.
Piensa en cómo tu discurso afectará a otras audiencias más grandes y cuál mensaje quieres entregarles.
7. Usa la imaginería

Lincoln usaba la imaginería para el nacimiento, la vida y la muerte – “concebida”, “desarrollada” y “concluida”. Es importante usar más que palabras comunes, es decir; crear imágenes en la mente de las personas a través de tus palabras. La imaginería, claro está, debería estar relacionada a tu tema principal.
8. Recuerda frases conocidas
Lincoln comenzaba su discurso con una simple línea de un documento más famoso (en ese tiempo), la Declaración de la Independencia (“Todos los hombres son creados iguales”). Esta referencia traía muchas ideas y emociones asociadas con la Declaración de la Independencia y los hombres que la firmaron. Otras frases famosas que podrían ser usadas incluyen la Biblia, Shakespeare, poesía, canciones, libros u otros discursos (según sea el contexto). Las referencias traen mucho más consigo que sólo la frase o cita que usas, sólo en caso de que tu audiencia esté familiarizada con ella.
9. Revisar, revisar, revisar
Lincoln escribió muchas versiones de su discurso antes de definir la versión final. Cada revisión cortaba lo innecesario, desarrollaba la idea central, hacía fluir mejor las palabras y daba mejor uso a la imaginería.
10. Termina con fuerza
Lincoln terminó el discurso de Gettysburg con la línea “…que el gobierno de las personas, por las personas, para las personas, no debe desaparecer de la tierra”. Y esa línea se plasmó en la historia.
Termina con una línea que la gente pueda recordar, que contenga el mensaje que quieres que ellos recuerden, porque además del comienzo, es la línea más importante.
by Cristian Estrada | Herramientas, Verbal
Resumen: Los presentadores de TED son excelentes referentes para aprender a presentar mejor. De ellos podemos aprender las mejores técnicas para lograr una presentación de calidad.
Lectura: 10 minutos, 21 segundos.
Cuando miras charlas TED, ¿te preguntas de vez en cuando cómo los presentadores se ven tan confiados, dicen las cosas correctas y entregan un mensaje tan potente? Estas son tácticas deliberadas usadas para entregar discursos como estos. Como miembro de Toastmasters International, me he dado cuenta que los conferencistas TED siguen un patrón específico de reglas.
Aquí van las 15 lecciones aprendidas luego de mirar charlas TED. Practica implementándolas en tus charlas para entregar mensajes increíbles y hablar como los mejores en poco tiempo.
1. Comienza con un ¡Bang! Los comienzos aburridos no son permitidos
No comiences la presentación con algo aburrido. No digas cosas como “Gracias por la introducción” o “Es un placer estar aquí”. En vez de eso, dale a la audiencia algo interesante que sea capaz de capturar su atención de inmediato. Asegúrate de que obtengas un “wow” en los primeros 30 segundos. Cuando das una charla de 5 o 10 minutos, ¡30 segundos es mucho tiempo! Introduce tu tema de una forma única y haz lo posible por saber quién es tu audiencia, qué los impresionará e intrigará. Recuerda, tienes 30 segundos para comenzar tu discurso, impresionar y también darles a entender sobre qué es tu charla.
Las primeras frases deben ser cuidadosamente construidas.
2. Organiza tus ideas: Tu discurso debe tener una estructura

Los oradores profesionales saben que unas de las formas clave para mantener a sus audiencias involucradas es tener clara la estructura de sus discursos. Traza un esquema para tu discurso – incluso antes de escribirlo. Puedes organizar la estructura de tu discurso de muchas formas; cronológica, temática o conceptos relacionados.
No tomes este consejo como algo simple que se podría saltar. Organizar tus ideas en un esquema puede de verdad aumentar la calidad de tu discurso y ayudarte a crear un mensaje coherente que una a todas las partes de lo que dices. Si no haces esto, podría resultar en un mensaje caótico. La audiencia necesita una estructura para disfrutar un discurso. Cuando escuches un discurso quizás no te fijes en la estructura, pero realmente afecta tu experiencia. Una vez que hayas experimentado el hecho de dar un discurso, comenzarás a darte cuenta que cada discurso claro tiene una estructura.
3. Date cuenta que las PAUSAS…son muy poderosas.
Los 4 pilares de la variación vocal en la guía ToastMasters son Ritmo, Potencia, Tono y Pausas. La pausa es por lejos el factor más dramático de los 4, así que necesitas aprender sobre cómo usarlos sabiamente. Las pausas pueden ser variadas y ser usadas en diferentes secciones del discurso. Las pausas cortas son necesarias entre frases y necesitas entregar una pausa conscientemente, ya que de no ser así, se podría pensar que las frases están conectadas, generando un mensaje confuso y apresurado.
Las pausas largas pueden ser usadas entre diferentes secciones del discurso; como cuando pasas de una idea a la siguiente. Las pausas más largas debiesen ser usadas con cautela, en especial úsalas para darle énfasis a algo y así captar la atención del público antes de continuar. En términos de ritmo, bajar el ritmo cuando digas un argumento clave hará maravillas en enfatizar la idea.
4. Anda al grano – y quédate en el objetivo

Define el objetivo, idea principal o principal pregunta que está siendo explorada al comienzo de tu presentación y quédate en la mira del tema principal. Asegúrate que cada parte de tu discurso esté en el objetivo. Puede sonar repetitivo para ti, pero la audiencia no retiene la información muy bien (sólo impresiones e impacto del mensaje). Esto significa que necesitas repetir el mensaje principal muchas veces de maneras distintas si quieres que tu audiencia lo capte y se quede con él luego de que la presentación termine. Incluso si tu discurso tiene muchas secciones con información diferente, debería siempre atarse al mensaje principal y quedarse en el objetivo.
5. Usa palabras simples: Piensa que es una conversación
Los mejores y más inspiradores discursos usan palabras simples y mantienen un tono de conversación. Olvida la jerga técnica y olvídate de las frases largas y complicadas. Mantente en las frases específicas, precisas y con palabras cortas. Evita palabras complejas. Ganarte la confianza de la audiencia de esta forma es clave para conectarte con ellos.
“La entrega efectiva, incluso a grandes audiencias, es íntima. Tu entrega del mensaje debiese ser parecido a una conversación” – John Kinde, DTM y Loren Ekroth, Ph. D., Revista ToastMasters.
6. Usa el lenguaje corporal efectivamente: Complementa tus palabras para un máximo impacto
Recuerda usar el correcto lenguaje corporal para el efecto deseado, y no te pasees sin objetivo alguno en el escenario. Cuando te pones nervioso en la tarima, quizás hagas gestos sin darte cuenta de eso, y lo malo de esto es que muchos gestos y formas de pararse le quitan el poder a tu discurso. Algunos de estos incluyen dar pasos adelante y atrás mientras estás nervioso, que tus manos tiemblen, cruzar y soltar tus brazos repetidamente y más.
Cuando las personas comienzan a notar estos movimientos, ellos generalmente se desconcentran de tu discurso y se comienzan a concentrar en tus movimientos. Esto es porque las personas tienden a reflejar tu actitud durante el discurso. Cuando se dan cuenta claramente de tu nerviosismo a través de tu lenguaje corporal ellos se van a sentir incómodos y nerviosos ellos mismos. Necesitas practicar el control de tu lenguaje corporal e incorporar gestos que te sirvan. Este tipo de gestos son expresivos, intencionados que se amoldan a la idea que quieres explicar o mensaje que quieres entregar en ese momento.
7. No sobrecargar: No más de 3 impresiones
¡Y ese número ya es demasiado! Intenta enfocarte en un mensaje claro con un par de puntos de apoyo. Los mejores discursos enseñan a la audiencia algo nuevo o los dejan ver un tema con un lente totalmente nuevo. Haz que tu mensaje sea memorable. Los discursos son una de las formas más “ineficientes” de aprender porque el que escucha no retiene un gran número de datos específicos. Sin embargo, en términos de impacto, un discurso puede llegar muy lejos. El impacto de tu discurso dependerá en la claridad del mensaje, repetición del mensaje y el enfoque único de tu mensaje.
8. Usa variedad vocal – Añade vida y color a tu discurso
Tu voz es el medio y herramienta para entregar tu discurso. Tiene un efecto gran den los que te escuchan. Deberías enfocarte en hacer de tu voz algo entusiasta, placentera, natural y potente en ciertos momentos. Todo esto puede ser logrado a través de la práctica. Necesitas añadir gran variedad de distintos volúmenes, tonos y énfasis para que tu discurso involucre a la audiencia y sea divertido de escuchar.
¿Qué crees que hace bueno a un cuenta cuentos? Es la variedad vocal – la habilidad de enunciar palabras, usar la potencia y volumen alto en algunos momentos e incluso a veces hablar susurrando. Un discurso no tendrá tantos contrastes, pero esta es la idea básica. Necesitas contar una historia con tu voz tanto como con tus palabras.
No sobre exijas tu voz los días antes de tu discurso; esto incluye cosas tales como gritar, ir a un bar de karaoke o alentar fuerte a tu equipo favorito durante su partido. Es casi seguro que afectará la calidad de tu mensaje. En el día del discurso, asegúrate de no exigirle mucho a tu voz, y claro, siempre es bueno contar con un vaso de agua cerca.
9. Fundamenta tus argumentos con la evidencia correcta

Muchos de tus argumentos impactantes requieren de algo de evidencia para soportarse. Un discurso que está bien investigado demanda credibilidad. Esto no significa que tu discurso debiese estar cargado de cifras, datos y estadísticas, porque entonces sería muy aburrido. Sin embargo enfatizar tus mejores argumentos con el respaldo correcto puede realmente mejorar el impacto de tu discurso. Puedes investigar el tema de tu discurso usando libros e internet, pero asegúrate de indicar cuál es tu fuente, esto hará que el mensaje sea más persuasivo.
Algunas veces, dependiendo del tema, puedes usar una simple tabla, gráfico o cita para entregar incluso más contexto visual.
10. Acostúmbrate al apoyo visual que escogiste

Si tu presentación incluye el uso de diapositivas, asegúrate de conocerlas bien. Necesitas sentirte realmente cómodo al usarlas, en todo sentido. Debe ser apropiado para tu presentación y expuesto profesionalmente, además de ser simple de leer o ver. Deberías saber cómo usar el equipo técnico del lugar donde estás dando tu discurso y por ningún motivo le des la espalda al público para leer las diapositivas. De hecho, las diapositivas no deberían contener muchas palabras. Los discursos más efectivos usan mucho apoyo visual, o simples citas o puntos expuestos en letras grandes.
11. Conoce a tu audiencia y no olvides inspirarlos profundamente

De ser posible, deberías averiguar acerca de los miembros en tu audiencia investigando el evento o tema central de tu discurso al respecto. Si sabes un poco más sobre ellos, tu mensaje puede llegar más profundamente. Si sabes lo que hace a tu audiencia vibrar y los asuntos que le interesan profundamente, entonces tienes la habilidad de inyectarlos con inspiración y hacerlos reflexionar en algo importante.
Incluso si no puedes encontrar exactamente el tipo de audiencia a la que le vas a hablar, es importante recordar que quieres inspirarlos mientras escribes tu discurso. No estás allí simplemente para presentar los hechos e irte. En muchos casos, los discursos (como los sermones) apuntan hacia la reflexión de la audiencia para que tomen acción en sus vidas.
Si puedes lograr esto, es algo maravilloso. ¡Apunta alto!
12. Cuenta una historia o dos…y que sean historias de Personas
A la gente le encanta escuchar historias. Las historias y las anécdotas son mucho más memorables que los argumentos desconectados. Una buena historia puede tejer y conectar los puntos y generalmente terminar con una lección que es fácil de recordar. Para conectarse con la audiencia, asegúrate de usar tus propias historias y decirlas de manera auténtica.
No uses las historias de otras personas – reflexiona sobre tus propias experiencias y encuentra historias que ilustren tus pensamientos más profundos. Esto hará maravillas en hacer que la audiencia confíe en ti. Aquí está mi discurso favorito en TED, que incorpora historias personales dentro de la presentación como si fuera lo más normal. Es Amanda Palmer y “El arte de preguntar”. En esta charla, ¡ella incorpora prácticamente todo lo que he puesto en este artículo exitosamente!
13. Usa el humor: Haz que tu audiencia sonría o se ría lo más pronto posible

Una de las formas más fáciles de ganarse a la audiencia es haciéndolos reír al comienzo. Si les dices una historia que los haga sonreír o incluso reír fuerte, ya te ganaste su aprobación y confianza, y sus sonrisas mirando en dirección a ti te darán más confianza para potenciar el resto de tu charla.
¡Los profesionales saben esto y lo usan estratégicamente! La próxima vez que escuches a un buen discurso, recuerda este punto transformador dentro de la charla, y toma nota sobre cómo te hizo sentir bien cuando el presentador te hizo reír.
14. ¡Practica tu discurso! Esto es una obligación absoluta
Practicar te da la habilidad de sentir tu discurso, trabajar en las inconsistencias y mejorar tus tiempos. Cuando practiques un discurso en frente del espejo o de un grupo de personas, es recomendado usar límites de tiempo. Haz contacto visual con personas específicas en diferentes secciones de la audiencia y conéctate directamente con ellos. Esto toma algo de práctica para que se vuelva algo natural.
La práctica demás de permite refinar tus mejores gestos, lenguaje corporal, expresiones faciales y experimentar con variaciones de potencia y énfasis en tu voz. Es importante también porque ayuda a recordar mejor tus puntos cada vez. Nadie quiere ver a un conferencista que está leyendo.
15. Ponles la piel de gallina: Termina con un fuerte llamado a la acción

Es siempre Buena idea finalizar con algo fuerte y cerrar el círculo completo de tu mensaje. Así como un buen ensayo tiene una introducción fuerte y una conclusión fuerte, lo mismo pasa con un buen discurso. La conclusión debe repetir los puntos principales de la introducción pero en resumen, en formato preciso y debe convertirse en un “llamado a la acción”, lo que puede ser algo para que la gente piense o actúe.
No termines tu charla con una sesión de preguntas y respuestas. Incluso si tu discurso tendrá una sección de preguntas y respuestas, tómate la atención de nuevo y termina con una conclusión resumida.
by Cristian Estrada | Herramientas, Verbal
Resumen: Para lograr hablar como los mejores frente al público, hace falta mucha práctica; pero un par de consejos te pueden ayudar mucho a mejorar.
Lectura: 6 minutos, 5 segundos.
¿Te has preguntado cómo es que los grandes oradores hacen ver al discurso público como un juego de niños? Como sabemos, en realidad no es tal cosa. Recuerda que sobre el 50% de los adultos (Cifras de Inglaterra) aún se sienten nerviosos al hablar en público, así que no estás solo!
“La gente cree que para los actores es fácil hablar en público, y no es para nada fácil; lo que pasa es que estamos acostumbrados a escondernos tras las máscaras.” – Jane Fonda
Mi primer intento hablando en público fue cuando tuve que dar el discurso en la boda de mi hermano, ya que era el hombre que él había elegido. Esto fue un desafío enorme para mí ya que a lo largo de mi adolescencia luche con mis fallas de dicción. Luego de una operación y terapia de oratoria, la boda de mi hermano fue mi primera lucha en el ring del discurso público. ¡Felizmente todo resultó bien!
Hablar en público es una habilidad importante porque si puedes mejorar en esto, te irá mucho mejor con entrevistas de trabajo y dando presentaciones. Aquí hay 10 cosas que puedes adoptar para convertir el discurso público en algo que suene suave y sin esfuerzo.
1. Prepara el discurso

Esto parece demasiado obvio, pero muchas personas se lo saltan. Si estás dando una presentación o seminario, la preparación será crucial. También tendrás que practicar y decidir cuánto usarás de lo siguiente:
- ¿Todo escrito o sólo notas?
- ¿Usarás presentación powerpoint?
- ¿Estás consciente de tu respiración cuando practicas?
- ¿Estás familiarizado con el tema troncal?
- ¿Sabes qué equipo está disponible?
2. Investiga tu audiencia

En mi caso fue fácil, ya que era familia y amigos. Las anécdotas acerca de mi hermano fueron esperadas y apreciadas. Pero cuando estás al frente de una audiencia de negocios, es importante saber de dónde vienen.
¿Son colegas, administradores o practicantes? Averiguar de sus experiencias de trabajo y sus compañías será muy importante. Armado con esta información, puedes hacer un acercamiento a experiencias o a temáticas que conozcan según sus lugares de trabajo.
3. NO LEAS tu discurso

Existen muchas razones que indican porque esto podría ser desastroso:
- Podrías aburrir a tu audiencia
- Casi de seguro será que no atraigas su atención
- Nunca harás contacto visual
- Estás arriesgando el comunicarte claramente
4. Piensa más allá de las palabras

Dejemos una cosa clara: estás comunicando un mensaje o una información o entreteniendo. O puede ser una mezcla de los 3. Las palabras que estás usando son solamente el vehículo para estructurar tus ideas. No son suficientes por sí solas. También debes usar lo siguiente:
- Gestos
- Lenguaje corporal
- Tono de voz
- Velocidad de entrega
- Pausas
- Énfasis
Consigue la combinación de todos estos bien y tu discurso se convertirá en algo mucho mejor.
5. La práctica hace la perfección

Necesitas familiarizarte realmente con los contenidos de tu discurso. Si te falta confianza, la mejor manera de hacer esto es intentar memorizar los puntos principales y puedes usar una lista en una nota para esto. Tienes que repasarlo una y otra vez, midiendo el tiempo para que no te pases del tiempo que debes considerar.
Si lo prefieres, puedes usar tarjetas con los puntos principales en ellas, sólo en caso de que te olvides. Una buena idea es enumerar las tarjetas, en caso de que se caigan!
6. Evita la sentencia de muerte por Power Point

La gente se refiere a esto como “Asesinado por PowerPoint”; por la visualización. Si bien puede ser una herramienta excelente, se puede convertir en algo terriblemente aburrido, especialmente si LEES lo que está escrito en las diapositivas; tu audiencia puede leer también!
Es importante mantener el número de diapositivas al mínimo. Es un apoyo visual y no se supone que sea tu reemplazante. Pon hechos y figuras, tablas, gráficos o algo visualmente estimulante como una foto dramática.
“Existen muchos mensajes verdaderos acerca de temas complicados que son demasiado largos para encajar en una diapositiva de PowerPoint” – Edward Tufte.
7. Personaliza lo que tienes que decir

La gente ama las historias. Una anécdota o dos pueden hacer milagros. Cuéntales sobre tu compromiso personal en un proyecto y acerca de lo que estuvo bien o mal. Las bromas son geniales también, aunque deberían ser sólo unas pocas. Todas estas cosas son importantes para conectarte con tu audiencia.
8. Estar nervioso es bueno

“La adrenalina es asombrosa. Cubre el dolor. Cubre la locura. Cubre todo.” – Jerry Lewis.
Quizás puedas pensar que todos esos síntomas terribles como mariposas en tu estómago y temblor en tu voz y manos son indicadores de que vas a fracasar.
Pero piensa en eso de la siguiente manera: Son sólo cosas menores que están pasando porque la adrenalina está fluyendo por tu cuerpo. Esto te está dando más energía, más determinación y mucha más agudeza. Concéntrate en estos aspectos para que puedas usar este estado como fortaleza y no como debilidad. Olvídate de la sensación de salir corriendo, se acabará pronto.
“No me da pánico escénico, en realidad amo la energía, amo la espontaneidad, amo la adrenalina que te llega estando al frente del público, porque en realidad funciona bien para mí” – Brooke Burke
9. Espera lo mejor, prepárate para lo peor

Aunque es bueno permanecer de buen ánimo y confiado, no está demás tener en consideración algo que podría salir mal para tener preparado un plan de acción bajo la manga. Aquí se listan situaciones comunes con las que te puedes encontrar:
- Asegúrate de que tengas un vaso con agua cerca. Cuando tu boca se vuelve irremediablemente seca, esto es un salva vidas.
- Prueba que todo esté funcionando antes de tu presentación y deja cargada tu presentación. Haz un ensayo previo de ser posible para comprobar que todo funcione como esperas.
- Si olvidas el siguiente punto, acude a tus notas. Estas deberían ser cortas y claras, con los puntos importantes destacados.
- No serás juzgado por tu voz temblorosa. No estás haciendo una audición para un filme de Hollywood, así que concéntrate en traspasar tu mensaje.
10. Observa y aprende de los expertos.

Cuando estés practicando tu presentación o discurso, mira a los grandes oradores en YouTube. Observa a las personas que son referentes para ti, a quienes admiras. Mira cómo usan las pausas para lograr efectos. Estudia su velocidad de entrega y también su lenguaje corporal. Recuerda que ellos comenzaron como tú y probablemente estuvieron tan nerviosos y con miedos acerca de su presentación.
Para que creas que esto les pasa a todos en algún momento piensa en lo que vio un periodista en un discurso del Presidente George Washington: “Él estaba tan perturbado que su mano temblaba y su voz se escuchaba entrecortada al punto que casi no se le podía entender”. Nadie nunca juzgó a George Washington por sus discursos en público.
by Cristian Estrada | Herramientas, No Verbal
Resumen: Nuestro cuerpo habla por sí mismo mientras hablamos e incluso cuando no hablamos. Saber cómo manejarlo es importante para reforzar el mensaje que queremos entregar.
Lectura: 4 minutos, 16 segundos.
Estoy seguro que ya has escuchado esa frases; que Casi el 93% de nuestro lenguaje es no verbal; que lo que dices no importa realmente, que lo que otros perciben es en realidad una combinación definida de nuestro lenguaje corporal, tono y contacto visual, más que las palabras que usamos.
Cuando escuché esto por primera vez me explotó la mente. Siempre estaba enfocado en lo que decir y sobre cómo hacerlo sonar lo mejor posible, pero en realidad no era importante. Esto se aplica para cada interacción humana desde una conversación de negocios y dar presentaciones a reírse con amigos o intentar seducir a la chica que te gusta.
Es de conocimiento común que las personas que usan su lenguaje corporal efectivamente son tomadas como más:
- Poderosas
- Dominantes
- Confiables
- Superiores
- Atractivas
Y estas son sólo algunas de las características de las personas que saben usar su lenguaje corporal.
A pesar de su importancia, la mayoría de la población ignora la comunicación no verbal. Y la razón principal detrás de esto es que toma mucho tiempo y esfuerzo convertirse en un maestro en la ciencia del lenguaje corporal. Para tu fortuna, he estado alrededor de expertos en este tema toda mi vida y estoy orgulloso de presentar aquí los 5 consejos más significativos que me han dado para dominar casi el 90% del lenguaje corporal.
Consejo #1 – Camina como un líder

Si tienes la oportunidad de examinar a los líderes mundiales, encontrarás que en la mayoría de sus reuniones y eventos sociales, siguen un patrón similar:
- Dan pasos largos. Los pasos largos son una señal de fuerza y liderazgo, en cambio los pasos pequeños usualmente evocan debilidad.
- Mantienen una postura erguida. Estar erguido comunica confianza y superioridad y generalmente las personas se sienten protegidas cuando están cerca de ti.
- Nunca miran hacia abajo. Mirar hacia abajo mientras caminas es un signo de inseguridad y muchas personas pierden la confianza en tus habilidades si no mantienes el contacto visual mientras caminas.
Caminar como un líder inconscientemente te posiciona como uno. Cuando los otros alrededor tuyo sientan este cambio en tu identidad, serás más respetado, más confiable y atractivo.
Consejo #2 – Encuentra tu cara seductora

Si, ya sabes a qué me refiero. Esa mirada que te das en el espejo cuando no hay más gente cerca. La mayoría de los que conozco concuerdan en que esa mirada es su mejor apariencia, pero a causa de la inseguridad no logran adoptarla regularmente.
Muchos de los expertos en lenguaje corporal que conozco me han dicho que se han entrenado para lograr esa mirada. Cada vez que se miraron al espejo, trataron de encontrar su cara seductora. Luego de eso, tomaron una imagen virtual de eso e intentaron adoptarla como una parte integral de su cara.
Ellos fueron consistentes y conscientes sobre esto y lograron convertir su cara seductora en una ventaja competitiva.
Consejo #3 – Elimina las micro-expresiones

Las micro-expresiones puede ser bastante confusas. Expertos revelan que las micro-expresiones pueden traicionar tus intenciones e incluso destruir tu imagen en una fracción de segundo. Ellos argumentan que la mejor manera de eliminarlas es mantener una expresión facial estable y sólida cuando sea que hables.
Para lograr esto, ellos proponen un ejecicio en el espejo de nuevo. El ejercicio consiste en lo siguiente:
Mírate en el espejo pero esta vez comienza a hablar. Ahora, mientras hablas, concéntrate en esas pequeñas y extrañas micro-expresiones que tu cara adopta mientras dices algunas palabras específicas o cuando te encuentras en un estado emocional particular. Ahora di las mismas palabras nuevamente, pero intentando mantener una expresión facial sólida y estable.
Si practicas esto unos 15 minutos al día serás capaz de reducir las micro-expresiones en una semana.
Consejo #4 – Habla con una voz más profunda

Una voz profunda es uno de los atributos más profundos de un macho alfa. Es un indicador de polaridad masculina dominante y un interruptor de atracción importante.
Una voz profunda puede ser algo difícil de lograr. Principalmente porque al comienzo – especialmente si tienes un tono de voz elevado – cambiar tu voz puede hacerte sonar como Tony Robbins. Sin embargo la verdad es que esto realmente funciona.
Comenzarás a obtener cumplidos de las mujeres y las personas comenzarán a prestarte más atención cuando digas algo De nuevo, el secreto para lograr una voz profunda es ser consciente de ello. Dale más atención a esto cada vez que te encuentres en conversación con alguien. Profundiza tu tono cuando sea que sientas que suena débil.
Consejo #5 – Mantén el contacto visual

Para mejorar tu contacto visual y sentirte cómodo con eso, necesitas desafiarte a ti mismo. Necesitas mantener un contacto visual fuerte con cada persona con la que estés conversando.
Comienza con tus amigos para que luego sea más fácil de practicar con extraños. No es tan difícil como piensas. Luego de poco tiempo, te acostumbrarás a ello y serás mejor en esto inconscientemente.
by Cristian Estrada | Productividad
Resumen: Ser productivo muchas veces tiene que ver con saber priorizar y usar acorde a eso el tiempo. Algunas tareas pequeñas provocan un gran impacto y es clave saber identificarlas.
Lectura: 7 minutos, 19 segundos.
¿Te puedo contar un pequeño secreto?
Trabajar inteligente no se trata de hacer más en menos tiempo. Se trata de hacer menos en más tiempo.
¿Confundido?
Déjame explicar: Ser realmente productivo – quizás “efectivo” es una mejor palabra – no se trata de acelerarte irracionalmente a través de tu lista de tareas. Se trata de ser prudente con la selección de tareas y luego hacer las tareas que SI hacen la gran diferencia.
La Cosa más importante
Si hay una cosa que quiero que te lleves d este post, es esto: Usa la matriz de Eisenhower para identificar cuáles tareas son importantes y cuáles tareas son urgentes y luego actúa en este orden:
- Cuadrante 1 – Tareas urgentes e importantes – estas son críticas para tu día y deben ser resueltas inmediatamente. Piensa sobre tener que decidir sobre un paro cardíaco o un niño en el hospital.
- Cuadrante 2 – Tareas no urgentes e importantes – Quieres invertir la mayor cantidad de tu tiempo en este cuadrante. Piensa acerca del ejercicio regular o hábitos de ser buen padre/madre. Si ejercitas regularmente, es menos probable que sufras de un paro cardíaco.
- Cuadrante 3 – Tareas urgentes pero no importantes – Desafortunadamente gastamos mucho tiempo en este cuadrante. Piensa sobre los “correos urgentes” o estar respondiendo constantemente los mensajes de SMS o Whatsapp. Estos parecen urgentes pero boicotean tu día.
- Cuadrante 4 – Tareas no urgentes y no importantes – Estas son acerca de tiempo de ocio y actividades recreacionales. Necesitas descomprimir tu día, pero intentar agregarlas al final de tu itinerario.
1. La técnica Pomodoro.
Esencialmente esto significa digerir tus tareas en trozos de 25 minutos en donde pones toda tu concentración y energía. Luego de cada uno de esos tiempos, toma un descanso de 3 – 5 minutos. Y luego de cuatro pomodoros, tomas un descanso de 15 minutos. Eso es todo. La idea aquí es que los descansos frecuentes pueden incrementar la agilidad mental.
2. La técnica GTD (Getting Things Done) o Cumplir las Tareas.
Este método categoriza las tareas de 2 formas. Por proyectos y por contextos; los cuales son varios factores necesarios para ejecutar las tareas. Imagina esto: Necesitas concertar una cita con el doctor, llamar al plomero para que repare una falla en tu casa y llamar a tu contador. Estas tareas probablemente quepan en los proyectos “Salud”, “Mantención del hogar” y “Finanzas” respectivamente. Pero todos son ejecutados en el mismo contexto – tu teléfono. Uno de los beneficios del método GTD es que te permite agrupar las tareas según contextos y mantener el flujo de varios proyectos avanzando al manejar el “contexto” por separado.
3. Procesa tu e-mail en grupos
El correo electrónico es uno de esos 4 cuadrantes que realmente pueden derrochar tu día. No revises el correo muy seguido. Esa es la receta para el desastre cuando se refiere a productividad. Entrena a tus contactos para esperar respuestas tuyas a horas determinadas por ti (esto lo puedes reforzar con un mensaje en tu firma de correo o respuesta automática) y apégate a ese horarios. Te asombrarás de cuántas tareas “urgentes” se resuelven solas (o por terceros).
4. Reserva tu trabajo creativo para la mañana
Si tu día involucra trabajo creativo o requiere pensamiento crítico, programa esto para tus mañanas. Para la mayoría de personas, las mañanas son tiempo preciado. Este momento es el ideal para romper tus límites y maximizar tus resultados creativos. Deja las tareas administrativas para el resto del día.
5. Planifica tu día la noche anterior usando “Time Boxing”
Planificar tus tareas la noche anterior te da distancia emocional de la sobrecarga que inevitablemente recae sobre tu ocupado día de trabajo. Time Boxing es una aplicación que sirve para definir tareas a realizar como parte de tu itinerario con horario de comienzo y término definidos.
¡Las excepciones serán sólo para las emergencias!
6. Aprende el arte de decir “No”

¿Sabes lo que hace de Apple exitosa? Ellos saben cómo decir “no”. Ellos le dicen “no” a cientos de posibles diseños y destilan todo ese material sólo a lo esencial. Son maestros de la eliminación. ¿El resultado final? Simplicidad en forma y funcionalidad. Ésta es la forma en que necesitas acercarte a tus tareas en lista de espera. Distila lo esencial y luego avanza con esas tareas primero.
7. Usa un temporizador

Aquí hay otro secreto poderoso. Limita el tiempo mientras trabajas. Define tiempos límites agresivos. Piensa que te tomará alrededor de una hora escribir ese artículo. Intenta hacerlo en 45 minutos. Encontrarás que agudizará tu concentración en el mejor de los casos.
8. Consume contenido audible mientras ejercitas

Usa los audiolibros cuando sea posible. Existen diferentes fuentes para acceder a estos recursos y encontrarás que es posible aprender algo nuevo mientras te ejercitas; que es cuando usas tus ojos y manos en otras cosas.
9. Desarrolla ritmos de concentración y descansa
Para mantener la técnica Pomodoro en uso, asegúrate de que encuentres tu ritmo ideal de concentración y luego descansa. Yo suelo definir horarios de trabajo más extensos y descansos más cortos al comienzo del día. A medida que avanza el día, acorto las sesiones de trabajo y extiendo las de descanso.
Trabaja en el ritmo que sea bueno para ti y luego pruébalo.
10. Audita tu propia productividad
Haber experimentado con excel, notas escritas y otras metodologías, me ha permitido encontrar que la mejor forma de analizar mi tiempo es a través de RescueTime, que es un programa para el computador. Automáticamente rastrea tus actividades mientras estás en línea. Y si lo dices subir de grado a la versión profesional puedes rastrear tus actividades offline.
Sólo necesitas analizar tus actividades por un mes para auditar tu productividad. Eso será suficiente para entender cómo estás usando el tiempo que pasas en línea y compararlo con el “cómo deberías estar usando tu tiempo”.
Al final del proceso estarás sorprendido.
11. No desarrolles múltiples tareas, enfócate en una por vez

Este es uno de los grandes mitos sobre la productividad. El “multitask” no funciona. Muchos estudios han demostrado que esto es un mito.
Hacer “Multitask” causa más distracciones, disminuye tu concentración y aumenta los niveles de estrés. Sus costos negativos sobrepasan sus beneficios.
12. Usa tus mañanas como catapulta hacia el éxito
¿Sabes el secreto de los mejores exitosos? Ellos usan sus mañanas para obtener un empujón en el día. Para el punto en que llegan a medio día, han completado la mayoría de sus tareas importantes. Incluso ya han realizado ejercicio antes de comenzar a trabajar. Esto aumenta sus niveles de energía y los predispone al éxito.
Las primeras horas del día definen el ritmo. ¿Qué es lo que estás haciendo al despertar cada mañana?
13. Identifica tus mejores horas y elimina las distracciones durante esas horas
Debes tener muy claro cuáles son tus mejores tiempos de productividad.
Muchas personas llegan a este punto alrededor de las 10:00 am. ¿Cuál es tu mejor hora?
También es muy bueno eliminar todas las distracciones para tomar ventaja de esas horas de productividad. Por ejemplo, si encuentras que tu mejor hora es 10:00 am, entonces asegúrate de no agendar reuniones ni responder correos en ese tiempo.
¡Bloquea ese tiempo en tu calendario y úsalo para volverte tan concentrado como un láser!
14. Define rituales que asocies con alto rendimiento

¿Has visto a Rafael Nadal ordenar sus botellas de hidratación obsesivamente durante los sets en Wimbledon? Ese es el ejemplo de un ritual de alto rendimiento.
Los rituales son grandiosos porque no requieren de mucho pensar y automáticamente te sitúan con una mentalidad de alto rendimiento. Creo que esta es una de las mejores formas de lograr el “flujo de concentración”.
15. Deja morir a la procrastinación en lo que sea que esté haciendo
Uno de los mayores drenajes en tu productividad es la procrastinación. Esto afecta tu productividad en 2 formas. Primero, pierdes tiempo mientras procrastinas. Segundo; y más importante, retrasa las tareas y eso tiene un coste. Por ejemplo, si no ejercitas regularmente es más probable que termines con alguna enfermedad al corazón. O si dejas que las tareas importantes se acumulen, luego invertirás mucho tiempo “apagando incendios” cuando todas ellas se junten; lo cual pudiste haber prevenido completando las tareas a tiempo.
¿Quieres vencer a la procrastinación? Identifica tus propios patrones de procrastinación y ¡combátelos!
Lo que logres es más importante que cuánto logres
Al final del día no se trata de cuántas tareas lograste, sino cuántos movimientos estratégicos has realizado para avanzar en tu día. Se trata de identificar las tareas más importantes en tu lista y aplicar estas herramientas para hacerlas antes que el resto. Aplicar excelentes técnicas de productividad a ciegas en tu vida es como intentar cortar con un objeto romo un pedazo de acero; estarás malgastando tu tiempo.
¿Cómo priorizas tus tareas y cuál es tu mejor técnica de productividad?
by Cristian Estrada | Herramientas, No Verbal, Verbal
Resumen: La persuasión es un arte muy importante que saber dominar para dar presentaciones efectivas. Aprender de los mejores es clave para entender lo que funciona y lo que no.
Lectura: 3 minutos, 52 segundos.
Un presentador persuasivo se enfoca en remecer a la audiencia para lograr una acción explícita o convertir a la audiencia para que adopte la posición u opinión del presentador.
Como un gran líder político, entender el arte de la persuasión puede ser un talento atesorado. Ya sea que estés dando una charla para ventas o estés frente a tus compañeros o en una reunión de compañía, ganarse a la audiencia puede significar una sensación de triunfo.
Luego de una larga examinación e investigación, aquí van algunas de las doctrinas que parecen ser evidentes en un presentador persuasivo, ya sea en conferencias, talleres o seminarios.
1. Parecen confiados

Parecer confiado es una de las partes imperativas de ser persuasivo. Si el presentador no está seguro, ¿entonces cómo la audiencia podría estar segura? Los presentadores altamente persuasivos siempre se ven confiados, hacen contacto visual, sonríen y mantienen su voz suave y apasionada.
2. Refuerzan quiénes son
En la mayoría de las conferencias, la forma en que se les introduce hace que la audiencia quiera escuchar su historia. Una o dos oraciones para introducir al presentador, puede convertirlo en la persona perfecta para compartir lo que está a punto de decir.
3. Su lenguaje corporal es fuerte
La herramienta más importante para maximizar la interfaz entre el que habla y su audiencia es el lenguaje corporal del presentador. Para comprender por qué esto es importante, analiza cómo nuestra cultura se ha vuelto altamente visual. Tablets, Smart TV, películas, video juegos, Smart phones – la lista es larga para las fuentes visuales que se roban nuestra atención.
Los presentadores persuasivos e influyentes se ven decentes y entregan información significante. Para ser un gran presentador, nunca deberías olvidar de ponderar tu mayor herramienta de comunicación – tu cuerpo.
4. Hacen contacto visual

Desde nuestros días de Universidad, nos han dicho que el contacto visual es indispensable para una presentación exitosa al frente de la audiencia. La gente usualmente espera que el presentador los mire cuando hablan; eso resulta en construir más confianza entre el presentador y la audiencia.
5. Comienzan con un contenido altamente emotivo
Los presentadores persuasivos comienzan sus presentaciones o discursos con un golpe emocional o con información atractiva. Abrir una presentación con llamados de atención como una declaración, símbolos, imágenes visuales, figuras u otra herramienta inmediatamente gatilla la atención de la audiencia.
Los presentadores persuasivos usan las emociones no sólo para ganar la atención de la audiencia, sino que también para producir una respuesta positiva desde la audiencia y ayudar melodramáticamente a preservar el mensaje del presentador.
6. Siempre proveen razones a los “Por qué”
Muchos presentadores persuasivos no son aprehensivos con la oportunidad de comenzar un tema con un “atractor”. En vez de eso, para obtener el interés de las personas en el tema, comienzan dando respuestas a “Por qué” – ¿Por qué es esencial discutir este justo ahora?.
Proveer respuestas es otra forma de demostrar habilidades fuertes y efectivas de comunicación.
Presentadores destacados usan esta herramienta estratégica para persuadir e influenciar.
7. Siempre encuentran Pasión con el tema

Para ser un presentador persuasivo debes tener tal confianza en lo que hablas, que lo que sea que vas a decir puede cambiar las vidas de la audiencia, dejándolos con un sentido de obligación para aceptarlo por su propio bien.
8. Hablan como en una conversación en vez de un discurso
Los grandes presentadores combinan efectivamente la honestidad en sus voces manteniéndose en conversación. Conversan con la audiencia en vez de dar un discurso, y eso creará una percepción honesta y de confianza en la mente de las personas, acerca del presentador.
9. Construyen la confianza en su audiencia
Para establecer confianza y crear una sensación de certeza en la mente de las personas, los actores se involucran completamente físicamente, mentalmente y emocionalmente en el rol que están desarrollando o en las palabras cuando hablan.
En el pizarrón o en una conferencia, el presentador es como un actor. Mientras más natural el que habla cree y entrega el mensaje como verdad, mayor es la verdad que la audiencia asume en ese mensaje.
10. No dudan en repetir
Para asegurarte que la audiencia está prestando atención a todo lo que dices; los presentadores persuasivos siempre intentan recapitular la discusión un par de veces. Al final de la charla, revisar de nuevo ciertos puntos diferentes tratados en la discusión resultará en mayor participación de la audiencia.
11. Comparten sus experiencias personales
Para finalizar, un presentador bueno y altamente persuasivo compartirá experiencias personales y perspectivas a medida que trabajan con la presentación del material. Dale vida y hazlo placentero para ganarte las mentes y corazones de la audiencia.