¿Por qué no trabajar nos hace sentir culpables?

¿Por qué no trabajar nos hace sentir culpables?

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Tiempo de lectura

2 minutos y 32 segundos.

RESUMEN

Tomar descansos generalmente nos hace sentir culpables. Este sentimiento viene del hecho de que valoramos tanto trabajar, que cuando dejamos de trabajar consideramos el costo asociado. Sopesar este sentimiento con los beneficios de descansar y tomar pausas es clave, ya que finalmente son estos detalles los que te pueden hacer más productivo.

La culpa es una emoción informativa – generalmente es un signo de que no estamos actuando acorde a nuestros valores. Por ejemplo, aquí hay algunos ejemplos de lo que me hace sentir culpable generalmente:

  1. Ingerir mucha azúcar
  2. Demorarme más de 1 día en responder correos
  3. Llegar atrasado
  4. Recordar momentos en donde no di lo mejor para apoyar a otra persona
  5. Botar a la basura algo reciclable
  6. No usar la bicicleta al menos 1 vez al día
  7. Comer demasiado por dejarme llevar por la presión social de un evento

No hago lo anterior de forma recurrente, pero cuando lo hago, no estoy actuando acorde a mis valores. Y esto me lleva a sentir culpa, ya que pienso en mi como una persona saludable, disciplinada, confiable, solidaria y empática.

Pero resulta muy difícil actuar acorde a nuestros valores el 100% del tiempo, así que la culpa nos sirve de recordatorio de que no lo estamos haciendo.

Existe otra cosa que realmente me hace sentir culpable: no trabajar.

Nuestra productividad generalmente se guía por nuestra culpa de no trabajar. De seguro que trabajamos arduamente para generar dinero, apoyar a nuestras familias y ahorrar para el retiro. Pero también trabajamos duro para minimizar los sentimientos de culpa.

Mientras más proyectos tengamos en curso, más resultados tenemos que conseguir de cada momento y mientras más notificaciones en nuestro entorno indiquen lo “ocupados” que estamos, menos culpa sentimos. Pero en general, esta búsqueda sin dirección de perseguir más – ya sea en cada momento o en general – nos hace perder el foco.

Me he dado cuenta de que la culpa de no trabajar emana de 2 lugares:

  • Primero, viene del hecho de que valoramos el trabajo duro.
  • Segundo, consideramos costo de oportunidad de nuestras acciones cuando sea que no estamos trabajando – pensando en lo que podríamos estar haciendo en vez de lo que estamos haciendo en ese momento; en cuyo caso el costo de la oportunidad es trabajar.

Para superar esta culpa, al menos para mi funciona reflexionar en el valor que le pongo a lo que no es trabajo. El trabajo es importante, pero irónicamente, alejarnos del trabajo es algo que nos ayuda a hacer un mejor trabajo en general.

Desconectarnos, relajarnos y dispersar nuestra atención es una de las mejores formas de ser más productivo. Estas tácticas nos ayudan a descansar, conectar puntos y planificar el futuro.

Si sientes los mismos niveles de culpa durante los momentos de descanso, recomiendo esta estrategia: sopesar esta emoción reflexionando en cómo necesitas recargarte y desconectarte – y, más alla que eso, cómo el generar un buen trabajo depende de eso.

Reflexiona en cosas como:

  • Cuánto valoras descansar tu mente para que puedas hacer más y mejor trabajo creativo.
  • Cómo tu concentración se beneficia de las pausas.
  • Cómo las grandes ideas llegan a tu mente cuando tu mente divaga (cuando no estás trabajando)
  • Cuán seguido tu mente considera y planifica el futuro mientras te desconectas.

La culpa es, usualmente, un signo de que no estás actuando en concordancia a tus valores. Pero no dejes que esta culpa de no trabajar impida que consigas ese merecido descanso.

Es posible que comiences a valorar el “no trabajar” también.

Artículo original

Autor: Chris Bailey

Editado y traducido por Cristian Estrada

4 razones que explican porqué no te puedes concentrar en tu trabajo

4 razones que explican porqué no te puedes concentrar en tu trabajo

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Tiempo de lectura

10 minutos y 21 segundos.

RESUMEN

Concentrarse en el trabajo puede resultar difícil para la persona promedio, pero existen formas de lidiar con las distracciones y devolvernos al estado de concentración necesario con algunas buenas prácticas. 

En general la falta de concentración puede deberse a poco descanso, muchas tareas, muchas distracciones o incluso, puede deberse a que odias silenciosamente lo que estás haciendo.

 

¿Has tenido esos días, no? – Esos cuando parece que no puedes lograr ningún resultado.

Gastas un par de minutos en un documento, seguido por una cantidad vergonzosa de tiempo en un espiral sin retorno dentro de youtube. Luego respondes un solo correo para luego tomar tu teléfono y darle una vista “no tan corta” a Instagram.

A pesar de tener una lista larga de pendientes, simplemente no te puedes enfocar en nada. Tu sabes que necesitas terminar con esas tareas, pero parece que las fechas límite no son suficientes para convencerte para sentarte y enfocarte.

¿Qué causa esto?

¿Por qué no puedes acercarte a terminar tus pendientes?

Y más importante, ¿cómo le puedes dar a tu tiempo de atención un remezón?

Razón #1: Estás realmente cansado (y matando tus neuronas)

¿Estás bostezando en tu escritorio? ¿Te sientes con los ojos pesados o visión nublada? ¿Estás ya por tu tercera (o cuarta) taza de café?

Tengo noticias para ti: Estás sobre-cansado y eso está provocando dificultad para que te puedes concentrar.

Un estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pennsylvania muestra una correlación directa entre falta de sueño y funciones cognitivas mediocres – incluyendo tu memoria de trabajo y velocidad cognitiva. Además, otras características afectadas son el estado de vigilia y atención ejecutiva.

Eso significa que no conseguir sueño suficiente puede realmente sabotear tu concentración.

Pero hay algo que da más miedo: La falta de sueño continuada puede estar destruyendo tus células cerebrales. Como parte de un estudio publicado en The Journal of Neuroscience en que ratones fueron sometidos a falta de sueño, los investigadores descubrieron que neuronas del locus cerúleo (NLC) en el cerebro d elos ratones – que son esenciales para el estado de alerta – comenzaron a morir.

Ya que las neuronas se estaban activando sin el descanso suficiente, se dañaron y eventualmente se destruyeron. Los ratones perdieron una cantidad increíble de 25% de sus NLC luego de solo 3 días con 4-5 horas de sueño

Los investigadores estiman que lo mismo podría pasar en cerebros humanos. Así que, básicamente, una falta de sueño puede literalmente destruir tus células cerebrales. Por eso es tan difícil concentrarse luego una noche sin buen descanso.

Entonces, ¿qué se puede hacer al respecto?

Tu primer instinto puede ser ir a buscar otra dosis de cafeína, pero en realidad eso es simplemente un “parche curita” .

En vez de ponerte a tomar siesta encima del escritorio, existen algunas cosas que se pueden hacer sin tener que golpearte en la cara.

Una de las mejores cosas para hacer es salir a caminar. Eso no solo obliga a tu cuerpo a activar su circulación sanguínea, sino que también te expone a la luz natural. Estudios publicados en el Journal of Advances in Chemical Engineering and Biological Sciences indican que la exposición directa al sol mejora tu atención, así como tu desempeño trabajando.

Y, en vez de agarrar otra taza de café, toma un vaso de agua. El cuerpo pierde mucha agua durante las horas de sueño y es frecuente que las personas no se hidraten correctamente durante el horario laboral; así que un poco de agua puede ser justo lo que necesitas para despertar de nuevo.

Claro que, estas soluciones rápidas te pueden ayudan cuando decaiga tu atención durante el día de trabajo, pero de ninguna forma son un reemplazo digno comparado a una noche completa de sueño reparador.

Evaluar y re-organizar tu calendario para asegurar que te estás dando suficiente tiempo de descanso (De acuerdo a la Fundación Nacional del Sueño, debería tener entre 7 y 9 horas de sueño) y puedas atender tu lugar de trabajo sintiéndote alerta y recargado.

Fuente: National Sleep Foundation

Razón 2: Todas las noticias son malas noticias (para tu concentración).

No existe escasez de distracciones en tu día promedio de trabajo – y no estoy sólo hablando de ese colega que siempre pasa a contarte algo o las aparentemente interminables reuniones que interrumpen tu día.

Tienes una vida fuera del trabajo, y puede resultar difícil chequear tus pendientes en la puerta de la oficina. Cuando acontecimientos importantes ocurren fuera de la oficina – sean buenos o malos – se vuelve incrementalmente difícil dejarlo de lado y terminar tu trabajo. Eso es porque tu estado emocional está directamente ligado a tu nivel de concentración.

Miremos ambos lados: eventos positivos y negativos. Seguiremos el cliché y comenzamos con las “malas noticias primero”. Para ponerlo en simple, las noticias negativas tienen un impacto severo en nuestro estado de ánimo.

“En particular…las noticias negativas pueden afectar nuestras preocupaciones personales”, dice el psicólogo Británico Dr. Graham Davey, en un artículo HuffPost acerca de los ciclos de noticias negativas. “Ver noticias negativas significa que estás inclinado a ver tus propias preocupaciones como más amenazantes y severas, y cuando comienzas a preocuparte por ellas, es más probable que encuentres tu preocupación difícil de controlar y que sea más estresante de lo que sería normalmente.”

Aunque esa cita está relacionada a la programación de noticias en particular, puede ser aplicada a cualquier tipo de noticias negativas que recibas – como la de una noticia sobre el grave estado de salud de un familiar. Eso envía a tu mente un mal estado que estanca tu ánimo y hace que sea mucho más difícil volcar tu atención a tu lista de tareas.

¿Y qué hay de las noticias buenas o emocionantes? ¿No deberían tener el

Cuando estás emocionado por algo, eso aumenta tu adrenalina. La adrenalina se siente excelente, pero niveles muy altos pueden llevar a ansiedad,lo que resulta en menor rendimiento en el trabajo.

Se llama la Ley de Yerkes-Dodson, y básicamente dice que existe un punto óptimo de estimulación para lograr completar tus tareas. Y un evento emocionante te pone muy lejos de ese nivel óptimo – lo que vuelve difícil recuperar la concentración.

Piensa por un momento, si alguien te pide que generes un reporte inmediatamente luego de que te han anunciado una promoción en el trabajo, es probable que sea difícil que te concentres. Estarías en estado de excitación amplificado lo que haría casi imposible realizar incluso la tarea más rutinaria.

Entonces, ¿qué se puede hacer al respecto?

Mantener tus propios pensamientos y emociones en orden puede ser un desafío. Puedes intentar ignorar las noticias que te distraen y que se encuentran paseando por tu mente, pero es posible que no lo consigas con éxito.  

En vez de eso, los expertos recomiendan que es mejor reconocer exactamente lo que te está distrayendo y volver a centrarte en ti mismo al concentrarte en algo más visceral – comotu respiración por ejemplo.

Observación: No se trata de algo como totalmente evitar esa distracción, sino que en concentrarse en algo distinto.

“No tienes que sofocarlo para suprimirlo”, explica Rich Fernandez, Director Ejecutivo de la ONG “Search Inside Yourself Leadership Institute” en un atículo para Harvard Business Review. “Toma nota de eso, reconócelo y ponlo en un estacionamiento mental para pensar sobre eso más tarde, cuando puedas discutirlo con alguien más, o cuando no estés en el trabajo y tengas mucho por hacer”.

Tomar esos minutos extra podrían mejorar ligeramente tu estado de ánimo o bajar tu adrenalina, para que puedas volver al trabajo con nivel de concentración renovado.

Razón 3: Estás equilibrando muchos platos

Probablemente has escuchado que tu obsesión con el “multi-tasking” (hacer varias cosas al mismo tiempo) está saboteando tu productividad.

Seré honesto: Soy un firme creyente de que el multi-tasking no siempre es malo. Sin embargo, cuando tu concentración se vea agotada, eso es un signo sólido de que estás haciendo muchas cosas al mismo tiempo.

¿Qué es tan malo acerca de este malabarismo especial? En un estudio titulado “El costo del trabajo interrumpido: Más velocidad y estrés”, los investigadores observaron que mientras las personas trabajaban más rápido en condiciones en que eran constantemente interrumpidas (de la forma que ocurre con el multi-tasking), finalmente produjeron menos resultados.

Y el punto más importante: Se sintieron significativamente más estresados y frustrados.

Eso importa mucho. Cuando estás estresado, esto es lo que ocurre en tu cerebro:

Tu amígdala envía una señal de estrés a tu hipotálamo, el que reacciona haciéndole saber a tus glándulas adrenales que estás bajo presión y tus glándulas adrenales responden liberando adrenalina en tu torrente sanguíneo.

Ya mencionamos en el punto anterior el efecto de mucha adrenalina; lo que provoca más dificultad para concentrarte y ejecutar tareas.

Entonces, ¿qué se puede hacer al respecto?

Por más estresante que sea hacer muchas tareas al mismo tiempo, es un hábito incorporado por muchos de nosotros.

Eso es porque nuestro cerebro es muy adaptable  – lo que significa que literalmente “le hemos enseñado a nuestro cerebro a estar desconcentrado”, como explica David Rock, cofundador de Neuroleadership Institute, en su artículo para Entrepreneur.

Suena simple como decirte a ti mismo que sólo deberías enfocarte en una cosa al mismo tiempo. Pero, si alguna vez lo has intentado de verdad, sabes cuán difícil puede ser.

Comienza por controlar lo que esté a tu alcance para crear un ambiente que sea conducente a un trabajo altamente concentrado. Deja tu teléfono en otro cuarto. Cierra la pestaña de tu correo. Usa audífonos para no escuchar el ruido de la oficina.

A continuación, haz una lista de tus 3 más altas prioridades para el día. Esa lista corta te mantendrá enfocado en la visión de largo plazo y quizás, prevenga que te distraigas con lo que ocurre minuto a minuto.

Finalmente, trata de trozar tu día en pedazos pequeños. Puedes usar la técnica de Pomodoro o incluso usar este sistema científico de 52 minutos de trabajo seguidos por 17 de descanso.

Usando estos pedazos de tiempo implica un sentido de urgencia, porque tienes poco tiempo para concluir todo lo que implica ese bloque – que es lo opuesto a lo que ocurre cuando te tomas todo el día para hacer todas las tareas; que provoca un estiramiento interminable a medida que avanza el día.

Además, los descansos son una oportunidad de refrescarte, respirar profundo y volver a concentrarte cuando sea necesario.

Razón #4: Odias lo que estás haciendo

Seamos claros – si no te emociona lo que sea que tengas que hacer, vas a encontrar excusas para no hacerlo. Sabes que debes hacerlo, pero eso no impedirá que gastes el tiempo haciendo otras cosas antes.

Como explican Phil Stutz (psiquiatra) y Barry Michaels (psicoterapeuta) en un fragmento en Greatist, eso ocurre porque en realidad tomar acción en una tarea que no nos gusta inspira un cierto grado de dolor.

Quizás preferirías quedarte mirando cómo se pinta un cuadro antes de comenzar la tarea mundana de registrar tus gastos mensuales. O, quizás embarcarse en ese proyecto gigante levanta sentimientos de duda o incomodidad.

En cualquier circunstancia, vas a evitar enfocarte en esa tarea para evitar los sentimientos incómodos que te inspira. Vas a hablar con un colega. Vas a buscar más café o agua. Compras en línea. Divagas en redes sociales. Separas clips enredados.

En este caso particular, no es la falta de concentración la culpable – sino la vieja y conocida procrastinación.

Entonces, ¿qué se puede hacer al respecto?

Preárate para un chequeo brutal de realidad: Sólo necesitas abrocharte el cinturón y terminar eso que tienes pendiente. De hecho, termínalo primero, antes de que cualquier otra cosa en tu lista. “Cómete esa rana” y comienza a trabajar en eso a primera hora de día, cada día.

¿Qué es tan maravilloso de terminarla al comienzo? Sabrás que dejaste lo peor atrás. Todo el resto en esa lista diaria parecerá insignificante e indoloro en comparación a esa tarea, lo que significa que probablemente te sientas mucho más enfocado y motivado en lo que quede del día de trabajo.

 

Deja de inquietarte y comienza a concentrarte

Existen múltiples razones por las cuales podrías estar agotando tu concentración. Si por alguna razón ninguna de las razones de arriba sirven para tu caso, está bien; a veces las situaciones personales son más complejas.

Incluso, existen días en donde nada rima, nada tiene sentido o razón de ser y no logras producir lo que tenías en mente. Algunas veces simplemente ocurre, y “no te sientes en sintonía”.

Pero hay buenas noticias: A menos de que seas un cirujano o un piloto comercial, tus tareas probablemente no son de “vida o muerte”. Así que hazte un favor, aléjate a despejar la mente por algunos minutos y conversa contigo mismo sobre cómo volver a la concentración.

Podría parecer una pérdida de tiempo, pero puedo garantizar que es mucho más productivo que golpear tu cabeza contra el teclado o revisar instagram o twitter por la 800va vez en el día.

Promesa – tu trabajo seguirá ahí, esperando luego de tu descanso.

Artículo original

Autor: Kat Boogaard

Traducido por Cristian Estrada

16 hábitos diarios de personas altamente productivas

16 hábitos diarios de personas altamente productivas

Resumen: Existen personas realmente productivas que logran hacer mucho en un día. Entre ellos tienen cosas en común, de las cuales todos podemos aprender para aplicarlas a nuestra propia vida y experimentar.
reloj lectura yelLectura: 6 minutos, 45 segundos.

Varios artículos acerca de hábitos diarios apuntan consejos generales como: “Apunta más alto y más lejos”, “organízate mejor”, “respeta a otros”, etc., sin ofrecer trucos ejecutables o ejemplos de cómo esto realmente se ve. Lo que muchos artículos omiten al entregar, son consejos aplicables, básicos que una persona promedio pueda aplicar a su vida mañana e instantáneamente sentirse mejor en su contexto.

Aquí abajo encontrarás una lista con 16 consejos y trucos que te pueden guiar a una vida con más resultados, que las personas más productivas practican día a día.

1. Ellos hacen listas

todo list

Es fácil abrumarse con los requerimientos de un Proyecto soñado. Crear una lista diaria de “acciones” que necesiten ser cumplidas mantiene a las personas exitosas motivadas, honestas y en constante progreso. Así que comienza pequeño y construye gradualmente. (Truco: Haz esto en la mañana entre tus primeras acciones del día. Lista brevemente todas las cosas que necesitas hacer para que tu día sea un triunfo.)

2. Ellos siempre maximizan el tiempo

reloj steampunk

Siempre hay algo que aprender, o cosas que necesitan cumplirse. La gente de éxito sabe esto. Tener excedente de tiempo es un buen indicador para saber si tu desafío es pequeño o si no estás pensando en grande. (Truco: Concéntrate en segmentar tu tiempo libre – por ejemplo – 1 hora practicando edición de videos, media hora leyendo acerca de editar videos, media hora mirando los videos de otros editores, repite.)

3. Ellos reflexionan en sus errores y crecen

error reflexion

Carol Dweck se concentra en la forma de trabajar del cerebro; actitud fija vs actitud de crecimiento en su libro “Mindsets”. Cuando las personas se enfrentan a un desafío, como superar el miedo o recuperarse de un “fracaso”, la gente exitosa fue aquella que se concentró en el crecimiento a partir de la experiencia, en contraste con aquellas que se quedaron estancadas en el resultado del fracaso. (Truco: Cuando te sientas deprimido por algo, reflexiona sobre 3 cosas que resultaron mal en el proceso y planea cómo arreglarlo o mejorarlo la próxima vez.)

4. Ellos limitan las distracciones tecnológicas

rip whatsapp

Vivimos constantemente estimulados por la comunicación electrónica. Los mensajes de texto, mundos virtuales en redes sociales y los correos que llegan al celular pueden ser verdaderos chupadores de tiempo si se manejan inapropiadamente. (Truco: limítate a revisar tus redes sociales y correos una o dos veces al día, si es posible, para eliminar distracciones.)

5. Ellos se olvidan de la perfección

perfect sphere

Eric Thomas lo resume perfectamente en este argumento, “Nunca existirá el tiempo perfecto para hacer algo grande”. La gente de éxito entiende esto, y no utiliza su perfeccionismo para procrastinar. No importa cuán poca experiencia tengas, cuán poco educado seas, o cuán poco preparado te puedas sentir, justo ahora es el mejor tiempo para saltar a la acción. (Truco: Piensa en algo que comenzaste a hacer y el resultado fue perfecto. Sin errores. ¿Fue difícil? – Justo lo que pensé).

6. Ellos colectan sus pensamientos inmediatamente

idea explosion

Para muchas personas exitosas, sus mejores ideas, o lo que los psicólogos llaman “momentos ah-há”, llegaron en tiempos inoportunos como durante el ejercicio o el transporte hacia el trabajo. Coleccionar esos pensamientos te ayudará a reflexionar sobre ellos más tarde. (Truco: mantén una libreta de bolsillo en tu mochila o bolso para tomar notas. También existen aplicaciones para esto.)

7. Ellos hacen cosas buenas, pero no les dicen a todos

act of kindness

Uno de los mayores problemas que las redes sociales masivas han creado es la idea de que las personas exitosas siempre actúan en frente de otros. Como sociedad muchas veces pasamos por alto todo el arduo trabajo, práctica y noches sin dormir que estos seres invierten con sus creaciones, con nadie alrededor de ellos. (Truco: Haz algo pequeño cada día por una semana completa para progresar en tu sueño. No le digas al resto.)

8. Ellos se recuerdan de la muerte

death

Tenemos un tiempo limitado en la tierra, y no tiene sentido escondernos del paso del tiempo. La gente de éxito entiende esto y lo usa en su ventaja, para no malgastar día alguno de sus vidas. (Truco: Imagina una visión futura de ti mismo, mirando las cosas que haces en un día hoy y haz hoy las cosas de las que te arrepentirías después en la vida. ¿Te pone incómodo? Si. ¿Fue efectivo? Si.)

9. Ellos definen su propio éxito

own success

El éxito es una palabra muy grande que ha sido lanzada muchas veces por bocas pequeñas. Es una vergüenza y, honestamente, un fraude. Una cuenta bancaria con mucho dinero, una pareja sexy, o ropa lujosa en tu ropero o closet no define el éxito en los negocios, la vida, el amor y otros. TÚ los defines. (Truco: Mira a las personas que idealizas. Escribe lo que te gusta acerca de ellas. Hay buenas probabilidades en que esos adjetivos y emociones que escribiste son sus mejores características.)

10. Ellos superan al resto

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Mi madre siempre me dijo que “Siempre habrá alguien más fuerte, más rápido, más inteligente y más capaz que tú, pero nunca te superarán.” A pesar de que suene como algo contraproducente, nunca he tenido un consejo más sabio y práctico en mi vida. (Truco: Pretende que siempre te encuentras en un contexto adverso. Te garantizo que querrás probar que todo el resto está mal con respecto a eso de que siempre hay alguien mejor que tú.)

11. Ellos no envidian a otros

envidia

Las personas de éxito no tienen tiempo para preocuparse acerca de los éxitos o los fracasos de otros porque están muy enfocados en lo que quieren. Elimina la envidia y otras emociones negativas, y de seguro también liberarás a tu mente para cosas más grandes. (Truco: habla acerca de otros que admiras, incluso si no devuelven el favor)

12. Ellos ven peligro en malgastar el tiempo

mirar TV

No estoy aquí para demonizar a la TV, pero estudios han demostrado que el éxito y la afición por mirar TV están negativamente correlacionados (cuando el éxito sube, mirar la TV baja). De hecho, Craig Dewie hizo una nota muy buena con respecto a esto. Tenemos tanto tiempo libre en el día, y las personas de éxito lo invierten educándose a si mismos alimentando bien a su mente en vez de darle comida chatarra.

13. Ellos creen que el destino es falso

long road

El destino y la suerte son producto del trabajo arduo y el sacrificio. Exitosos atletas, gerentes y estrellas de cine no se toman “días libres”. Ellos están consistentemente dedicados a mejorar cada aspecto de sus vidas. (Truco: no te sobrecargues con todo de una vez. Toma trozos pequeños, 7 días a la semana, y construye.)

14. Ellos son el “hombre en el espejo”

mirror man

Las personas de éxito saben lo que quieren y visualizan cómo sus fortalezas y debilidades jugarán a su favor o los harán caer. De seguro que todos estamos llenos de dudas y miedos, pero la gente exitosa sabe exactamente lo que se requiere para elevarse como resultado de invertir tanto tiempo solo. Al final del día, ellos son las únicas personas a las que tienen que responder. (Truco: Concéntrate en ti. Sin teléfono. Sin amigos. Sin compañeros de hogar. Tu. Solo. Conversa contigo.)

15. Ellos aceptan las críticas

pifia

A nadie le gusta que lo pifien, aunque generalmente las pifias vienen de los asientos baratos. En vez de ponerte a la defensiva y descartar inmediatamente las opiniones negativas de otros, la gente exitosa escucha, pone atención a esas palabras y las usan para crecer. (Truco: La próxima vez que te enfrentes a la negatividad, acéptalo y agradece a quienes fueron sus autores. Esto desarticulará completamente a esa persona que te odia.)

16. Ellos siempre terminan fuertes

strong baby

Nadie, repito, NADIE es un éxito de nacimiento. Desde Muhammad Ali a Mahatma Gandhi, todos los éxitos traen consigo golpes y dificultades, que van y vienen. No importa qué pase, o sea cual sea el resultado, lograr ver a través de todo eso hasta el final te ayudará a resolver los problemas y a seguir tomando oportunidades, creciendo y mejorando.

La próxima vez que estés en la situación de volverte tu peor crítica, recuerda que “El camino a la excelencia personal no tiene fin”.

Confía en ti mismo, mantén tu cabeza firme y sigue avanzando sin importar las condiciones.

Autor: Kyle B. Hart
Artículo original
Traducido por Cristian Estrada
12 trucos psicológicos para aumentar tu productividad

12 trucos psicológicos para aumentar tu productividad

Resumen: ¿Has pensado en lo que te genera mayor productividad? Reflexionar sobre lo que nos motiva y desmotiva es clave para sacar lo mejor que tenemos.
reloj homo eficiensLectura: 8 minutos, 19 segundos.

¿Quieres aumentar tu productividad de tal manera que puedas hacer más con menos trabajo?

Muy seguido cuando pensamos en productividad, pensamos en trucos para administrar el tiempo, formas de trabajar más rápido y cómo lograr motivación para hacerlo. Es siempre sobre más, más y más. Lo cual funciona en el corto plazo. Esas cosas temporales nos ayudan a trabajar mucho más rápido para hacer más en menos tiempo.

Pero en el largo plazo, podemos quemarnos. Hacemos mucho, muy rápido y nuestros cuerpos no pueden mantener el ritmo. Nuestras mentes trabajan en exceso y eso puede tomar desde 6 meses hasta 2 años para revertirse.

¿Qué pasaría si pudiéramos usar otra ruta para tener la misma – o mejor – productividad, en vez de usar técnicas para mejorar la velocidad más y más?

Creo que la respuesta yace en el núcleo de nuestra motivación, nuestro deseo interno y necesidad de avanzar y la aplicación en la realidad de las cosas más importantes. Y una forma de lograr estos cambios internos de estados mentales que te conduzcan a la productividad real (sin los efectos secundarios de trabajar más rápido), es influenciar tu propio estado psicológico.

Así que en esta nota, compartiré contigo 12 trucos psicológicos que puedan influenciar tu propio modo de pensar para que puedas lograr mejoras en tu productividad.

1. Reconoce que mucho de lo que haces no importa

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Si miras a lo que has hecho en las pasadas 40 horas de trabajo, quizás te des cuenta que 30 de esas horas fueron invertidas en cosas que no fueron planificadas, fueron innecesarias o eran poco productivas. Y no se trata solamente de las pasadas 40 horas de tu vida de trabajo es un problema que se desarrolla semana a semana.

Si no crees que este es el caso contigo personalmente, tómate el tiempo de anotar en un diario cada 15 minutos de tus progresos, por las siguientes 40 horas de trabajo. Escribe lo que haces en cada período. Enlista todos los logros al final de esas 40 horas. Seguramente te asombrarás sobre las tareas poco productivas que has estado realizando, incluso si crees que eres un 80% más productivo ahora.

Verás que volverse más productivo no se trata de agregarle más a tu día, sino que se trata de eliminar todo lo que no pertenezca a él. Una vez que eso pase, y tengas reducida tu semana laboral de 40 horas a 10 horas, entonces se volverá más fácil agregar algo extra. Por ejemplo, añadir 10 horas de trabajo realmente productivo a tu agenda luego de reducir tu semana de 40 horas a 10 horas, significa que estás logrando el doble en la mitad del tiempo, con menos estrés, menos riesgo de “quemarte la mente” y otros efectos negativos que surgen al intentar hacer más y más.

2. Haz lo que sabes que necesitas hacer lo más pronto que puedas

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Muy seguido invertimos mucha energía mental ordenando las cosas y planificando. Pero si en vez de eso te concentraras en priorizar las cosas que necesitan llevarse a cabo y luego hacerlas lo más pronto posible, te podría asombrar sobre lo que le sucede a tu productividad. Verás que cuando usas energía en preocuparte acerca de algo que no quieres hacer, es en realidad energía que no podrá ser usada siendo creativo o productivo.

Existe una explicación para esto: Las tareas pendientes deberían hacerse luego de tu “TMI” (Tarea más importante) Te darás cuenta que cuando haces lo más importante del día al comienzo, generalmente se convertirá en una tarea cumplida al final del día. La primera cosa que comienzas a hacer en el día, generalmente termina completa.

Así que tu esquema de productividad para el día debería ser así:

  • Tu tarea más importante (TMI)
  • Tareas que necesitan ser resueltas
  • Todo el resto, con un límite de tiempo (Por ejemplo: 2 horas al día en “todo lo demás”)

3. Aplaza tus recompensas

reward

Entrégate una recompensa por hacer algo extraordinario y hazlo inmediatamente luego de que algo extraordinario ocurra. Esto programa a tu cerebro a creer que lo recompensarás por las tareas bien hechas, a tiempo y según prioridad. Cuando haces esto consistentemente, encontrarás que estarás más motivado a completar tu TMI cada día, y de hacer las tareas más necesarias.

Incluso puede que encuentres más fácil simplemente no hacer las tareas menos importantes – y quizás hasta desaparezcan!

4. Asegúrate de tener una consciencia clara

clear mind

Si tu mente te arrastra a pensamientos negativos, preocupaciones acerca de lo que necesitas hacer, o incluso comienzas a avergonzarte o sentir culpa sobre lo que estás haciendo mal, simplemente no serás tan productivo como quieres. ¡Así que desecha esos pensamientos negativos, arregla las cosas que te lleven hacia pensamientos negativos y lleva claridad a tu mente!

5. Felicítate por lo que has logrado

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Tu mente subconscientemente trabajará mejor cuando crea que será mejor valorada. Pero la única forma de entrenar a tu mente para lograr esto, es comenzar a valorarla desde ya. Haz esto por 30 días y te impresionará cuánto más claro puedes pensar, y si puedes pensar con más claridad, tu productividad debería mejorar!

6. Concéntrate en lo que puedes hacer

focus

Esto es una gran clave para la productividad. Simplemente enfócate en lo que eres bueno y haz aquello en lo que eres bueno. Prioriza esas cosas. Encontrarás que las cosas en las que no eres bueno, simplemente no se resolverán ellas mismas, o podrías darte cuenta que cuando has hecho todo aquello en que eres bueno, y sólo queda una pequeña parte del proyecto , la motivación y emoción de “estar muy cerca de completarlo” te conducirá a completarlo más rápido.

Cuando te concentras en aquello en lo que no eres bueno, aunque sea una parte pequeña del proyecto, pero el acto de concentrarte en ella te hace sentir que es una tarea gigante por realizar entonces te desmotivará completar esa tarea.

Cuando completas todo aquello que se te hace fácil, simplemente se vuelve más fácil dejar el resto para el final y finalizar más rápidamente.

7. Concéntrate en cómo ayudar a los que usarán tu producto o servicio

giving

Cuando te enfocas en cómo ayudar a otros a través de lo que haces, esto le da a tu mente una razón de necesidad para terminar ese proyecto rápido. Nuestras mentes no disfrutan trabajando en cosas que no tienen propósito, y si es que lo que estás haciendo está ayudando a alguien más, entonces eso le da propósito a tu proyecto; lo que lleva a tu mente a terminar el trabajo.

(Nótese la cantidad que he escrito aquí que se relaciona con la idea de darle a tu mente el entorno ideal para ser productivo, en vez de enfocarte en tu productividad. Cuando le das a tu mente el contexto ideal para ser productivo, este sólo hecho hará el truco, en vez de tener que concentrarse tanto en la productividad como tal, para ser productivo.)

8. Busca el balance

balance

Esto se devuelve a la idea de que hacer muchas cosas equivocadas limita tu productividad. Cuando, en vez de eso, haces un balance en tu día y buscas hacer las cosas correctas y deshacerte de las 30 horas de trabajo no productivo, te vuelves más productivo con menos esfuerzo.

9. Mantente conectado con personas

risas

Algunas veces cuando trabajas totalmente solo, tu productividad baja, tu creatividad baja y tu efectividad baja. Como humanos, somos sociales, y si dejamos eso de lado te darás cuenta que también será difícil concentrarte. Así que puede que necesites incrementar tu tiempo social durante el trabajo, y encontrar que el resto de tu tiempo se vuelve más productivo.

La otra cara de la moneda en este aspecto, es que si estás invirtiendo mucho tiempo con personas, tu productividad podría disminuir. Así que sé tu mismo juez. Mira alrededor tuyo para entender lo que puede cambiar.

10. Transforma tu entorno

working space

Cuando cambias tu entorno, liberas tu mente para ser más creativa, lo que generalmente nos lleva hacia una mejor productividad. La razón es la siguiente: cuando cambias tu entorno, tu mente se vuelve más curiosa (mirando alrededor las cosas que no están como antes) y cuando liberas a tu mente para ser creativa sobre lo que te rodea, la dejas libre para ser más creativa sobre tu trabajo. Y cuando te vuelves más creativo con lo que haces, es probable que tengas mejores resultados con menos trabajo – y por lo tanto más productividad!

11. Evita la perfección

perfect bubble splat

¿Te ha pasado que llevas un 90% del proyecto listo, te ha tomado 10 horas y el siguiente 10% te toma casi 20 horas? ¿Realmente vale el esfuerzo esto? ¿O podrías afinar los detalles y terminar con el proyecto en una hora más, en vez de 20 horas más?

Tienes que usar tu propio juicio. Ya sea que te dediques a hacer cirugías al corazón o reconstruyas motores, probablemente tienes que lograr el 100%. Pero si estás escribiendo un artículo, un libro, haciendo una clase o haciendo cualquier otra cosa entre las muchas que existen, puede que estés en un 99% listo en ese 90% que tienes desarrollado. Así que haz que ese 91% sea tu mejor resultado y deja la perfección sola en su casa. ¡Te darás cuenta de que tu productividad vuela!

12. Lleva un registro de tu tiempo

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Cuando te das cuenta de cómo estás invirtiendo tu tiempo, te darás cuenta del tiempo que pierdes haciendo cosas innecesarias. Una de las maneras más efectivas de ser más productivo es llevar un registro de tu tiempo. Estudia que haces cada 15 minutos, y luego de un tiempo, te darás cuenta que esto te traerá resultados adicionales.

Compila todo lo anterior

¿Cuál es el consejo #1 de esta lista?

¿Qué te podría traer los mejores resultados, más rápido? Haz eso primero.

La siguiente semana practica el siguiente consejo que más te guste. Incorpora 6 de estos consejos en las siguientes 6 semanas y puede que dobles tu productividad, sin esfuerzo extra y posiblemente incluso con una reducción de esfuerzo!

Autor: Sean Mize
Artículo original
Traducido por Cristian Estrada