by Cristian Estrada | Energía, Espiritual, Lecciones de vida, Mental, Reflexiones
Resumen: Aquellos que son capaces de extraer lo mejor de cada situación para quedarse con lo bueno sobre el resto, tienen mucho de lo que podemos aprender. La satisfacción depende de nuestra actitud con la vida y lo que nos sucede en ella.
Lectura: 5 minutos, 26 segundos.
Algunas personas parecen flotar por la vida con un interminable sentido de felicidad – incluso a través de los tiempos duros, se mantienen tranquilos e indiferentes, deteniéndose a oler rosas y a beber los vasos que están llenos hasta la mitad (o mitad vacíos). No tienen mucho de lo que estar contentos, pero la simpleza detrás de eso es lo que los hace feliz. Todo se trata de la perspectiva, esfuerzo consciente y atención personal.
A continuación se listan varias razones por las cuales algunas personas están siempre contentas.
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Manejan sus expectativas
No se enojan cuando no obtienen lo que quieren – o se engañan esperando obtener lo máximo de cada cosa. Ellos se aproximan a cada situación de forma pragmática, esperando el “si” pero preparados para lo peor.
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No fijan estándares poco realistas
Ellos no viven su vida en una constante búsqueda por una visión imposible de perfección, sólo para encontrarse quedando lejos o bajo el nivel que desean. Sino que definen metas y situaciones que son realistas según su contexto.
“No le pidas peras al olmo”.
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No dan las cosas por hecho

La felicidad descansa junto al sentido de satisfacción – aquellos que no logran detenerse para apreciar lo que tienen de vez en cuando, es probable que nunca experimenten satisfacción real.
Si es necesario, compara tu vida con la de alguien más y reflexiona sobre lo afortunado que en realidad eres.
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No son materialistas
Existen discusiones sobre si realmente o no el dinero puede comprar la felicidad; si es que puede entonces sabemos por experiencia que nunca podremos alcanzar la satisfacción porque siempre existirá algo nuevo o mejor que vamos a querer. ¿Quién ha tenido suficiente dinero para eso?
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No se dejan estar
Ellos no se preocupan por cosas pequeñas o pierden tiempo preocupándose sobre cosas poco importantes al final del día. En general, no dejan que los pensamientos negativos drenen su energía o se lleven su atención.
La vida es muy corta para preocuparse.
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Son independientes
Se preocupan por ellos mismos y entienden que deben poner sus necesidades primero para acomodar las necesidades de otros. Ellos hacen las cosas posibles, apuntan a lo que quieren, se hacen tiempo para ellos mismos y son extremadamente autosuficientes.
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Disfrutan de las pequeñas cosas

Se detienen a oler las flores en primavera. Están acostumbrados a encontrar tranquilidad cuando está disponible, para luego darle la bienvenida a la diversión o a una discusión interesante con un extraño que se cruzó en el camino. En general, no pasan por alto los pequeños detalles en la vida que pueden ser importantes.
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Se pueden adaptar
No tienen miedo del cambio y trabajan para lograr lo mejor de cada circunstancia; buena o mala. Ellos progresan bajo presión, no son arrollados fácilmente y están acostumbrados a cambiar el ritmo.
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Experimentan

Ellos prueban cosas nuevas, experimentan nuevos sabores y nunca se apocan ante situaciones que no han vivido. En un restaurant, es probable que no pidan lo mismo dos veces.
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Se toman su tiempo
No necesariamente se apresuran por la vida. Ellos trabajan acorde a su propia agenda al extremo que les resulta fácil avanzar en lo que importa a su propio ritmo.
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Usan diferentes perspectivas

Usualmente no se quedan pegados en un solo punto de vista; una pérdida puede resultar en una nueva oportunidad. Tocar fondo significa para ellos que desde ese punto, sólo se puede ir hacia arriba.
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Buscan aprender
Su constante búsqueda de conocimiento los mantiene inspirados e interesados en la vida. Ellos estiman la información y están en una cruzada de aprender todo lo que puedan mientras viven.
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Siempre tienen un plan
Ellos no se encuentran a sí mismos flotando sin rumbo. Cuando algo no va como lo han planeado, tienen un plan con cada letra del abecedario para apoyarse.
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Respetan para ser respetados
Ellos son respetuosos y en retorno, son considerados como respetables; el respeto por el resto que exudan es el motivo del respeto que se ganan del resto.
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Consideran cada oportunidad
Ellos siempre tienen sus ojos abiertos para ver los caminos del viaje y así poder encontrar esa avenida que vale el esfuerzo explorar.
Saben cómo reconocer los momentos oportunos y saltar sobre ellos para lograr lo mejor de cada circunstancia. El éxito es inevitable para ellos.
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Siempre buscan mejorar

El desarrollo personal perpetuo es clave para mantener su sed de éxito. Lo que sea que hagan, los enorgullece y buscan ser cada vez mejor; desde interacciones sociales a tareas comunes. Su persecución por ser su mejor versión de si mismos se materializa cada día que pasa.
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No se toman la vida muy en serio
No son de los que se enojan fácilmente, sobre analizan o complican los problemas. En vez de eso, se ríen de sus propios errores y desgracias.
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Viven en el momento
Ellos no viven para mañana o se quedan pensando en lo que pasó ayer. Cada día es una nueva oportunidad, un nuevo capítulo. Ellos viven en el ahora, y al hacerlo así, obtienen lo que más pueden de cada momento.
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Dicen “Si”
Mucho más de lo que dicen “No”. Ellos no necesitan ser fastidiados para salir; porque no le temen a las nuevas oportunidades o a una oportunidad que parezca arriesgada.
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Son introspectivos

Por sobre todo lo anterior, están en completo conocimiento de ellos mismos. Ellos meditan y están conscientes de sus estados mentales. Si algo les molesta, saben cómo arreglarlo y lo hacen.
Todos somos susceptibles a sentirnos decaídos de vez en cuando, pero al mismo tiempo, estamos equipados con las herramientas necesarias para descubrir las soluciones.
La falta de confianza, la incapacidad de sentirse satisfecho y la sensibilidad al estrés, son todos asuntos que pueden ser controlados a través de la forma en que llevamos nuestra vida y en la forma en que percibimos nuestro entorno y contexto.
La principal filosofía de vida usada por las personas más felices es la idea de que la vida es simplemente muy corta: Muy corta para dejar que algo te deprima, muy corta para darlo todo por hecho, muy corta para perseguir algo poco realista, etc.
Para algunos, emplear este tipo de pensamiento es algo inconsciente. Pero para otros, no lo es, por lo tanto llegar a este tipo de pensamiento requiere esfuerzo y constancia.
¿Te sentiste identificado con algunas características?
by Cristian Estrada | Hábitos, Lecciones de vida, Productividad
Resumen: Crear buenos hábitos antes de dormir es fundamental para descansar mejor, planificar y lograr más al día siguiente. Existen hábitos adoptados por muchas personas debido a su efectividad, y si han funcionado para el resto, puede que funcionen contigo también.
Lectura: 6 minutos, 4 segundos.
Las personas más productivas tienen en común ciertos hábitos en sus rutinas diarias que contribuyen a su éxito. Ellos entienden que su éxito comienza y termina con su salud mental y física, de lo cual dependen sus hábitos diarios antes de dormir.
Con esto dicho, a continuación se compilan 10 acciones que aquellos que más logran en nuestra sociedad tienen en común.
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Revisar el día

Steve Jobs fue un gran ejemplo de que la vida se vive al máximo cada día. El explicó maravillosamente este concepto cuando dijo: “Ser el hombre más rico en el cementerio no me importa. Ir a la cama diciendo ‘Hemos hecho algo maravilloso’, eso es lo que me importa.”
En general, las personas exitosas, antes de dormir, se toman un tiempo para pensar sobre lo que hacen y si es que tiene significado. Al final del día ellos piensan sobre cómo han aportado positivamente al mundo y revisan si las metas que han logrado están en línea con su visión general. De esta manera, hacen planes para analizar sus progresos y evaluar cada acción tomada.
Así que hoy, antes de dormir, revisa tu día. Te ayudará a esclarecer lo que quieres y qué te motiva para tomar acción en tus metas.
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Escribir los pensamientos

Ellen DeGeneres, (ganadora del Emmy) estaba acostumbrada a escribir sus pensamientos, sentimientos y emociones cuando era más joven: “Escribir es realmente catártico, porque lo suelta todo y trae lo mejor de ti.”
La gente super-productiva y exitosa, escribe sus pensamientos, sensaciones y emociones. Luego intentan analizar cuándo y por qué las cosas han resultado mal. Ellos escriben para mejorar sus habilidades comunicacionales y mentales para ser un mejor líder.
Escribir te ayudará a agudizar tu modo de pensar, a despejar tu mente, a destruir pensamientos negativos y darle atención a las emociones más dominantes durante el día. Escribir un diario podría revelarte algo oculto sobre ti o tu vida.
Personas como Theodore Roosevelt, Thomas Jefferson, Charles Darwin, Benjamin Franklin, Andrew Carnegie, Ralph Waldo Emerson y Winston Churchill tenían un diario, así que ¿por qué no intentarlo?
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Leer libros

Esta es la prueba de que grandes lectores son grandes líderes. Por ejemplo, el multi-millonario Bill Gates es un gran lector, porque cada noche antes de ir a dormir, invierte una hora leyendo un libro; y de los temas más variados.
Muchas personas que han alcanzado el éxito son lectores voraces. Ellos invierten al menos 20 minutos leyendo antes de dormir cada día. Con esto expanden su visión y su conocimiento para estar mejor preparados a la hora de liderar y motivar a sus equipos para construir y nutrir grandes proyectos.
Otro beneficio de ser un lector constante es que este simple ejercicio mejora tu salud mental en el largo plazo.
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Definir prioridades para el día siguiente

Con tantas cosas pasando a diario, puede resultar muy fácil perder el foco en lo que estamos intentando lograr. Es por eso que, antes de dormir, la gente productiva revisa su agenda y planifica para el siguiente día.
Ellos hacen una lista de todo lo que tienen que hacer antes y después de comenzar a trabajar, y más importante aún, establecen prioridades. Esto les permite comenzar el día siguiente más preparados, más confiados y menos estresados.
Incluye este hábito en tu itinerario escribiendo tus 3 a 5 tareas más importantes del día siguiente, cada noche. Si por algún motivo no alcanzas a hacerlo cada noche, entonces haz lo posible para que sea lo primero que hagas en la mañana siguiente; los cambios serán inmediatos!
Y recuerda: Cada minuto que pases planificando, ahorra 10 minutos ejecutando.
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Invertir tiempo de calidad en familia

“Un hombre nunca debería descuidar a su familia por los negocios” -Walt Disney
¡Totalmente cierto! Es fundamental pasar tiempo de calidad en tu familia para lograr conectarte y mantenerte conectado. La vida es realmente agitada, y ya seas un empleado o un emprendedor, siempre sentirás que hay muchas cosas que hacer y que el reloj está en tu contra.
Pero a pesar de esto, es realmente importante agendar tiempo para tu familia como prioridad. Así que haz un esfuerzo por tener conversaciones con más significado con tus hijos, padres o parientes. Apaga la TV y comparte con tu familia en la mesa.
Mientras más tiempo pasen juntos, mayores serán las probabilidades de construir experiencias de calidad.
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Ejecutar

Las personas super-productivas usan sus habilidades, talentos, energías y conocimiento al máximo posible. Ellos hacen lo que se necesita hacer, no sólo lo que les gusta hacer. Ellos siempre están dispuestos a trabajar duro y comprometerse para terminar el trabajo al fin de la jornada.
Todos tenemos 24 horas. Pero sólo los que usan este tiempo de la mejor forma posible consiguen los resultados que buscan; separándolos inmediatamente de la multitud que no le saca provecho completo a su tiempo.
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“Detox” digital

Después de colapsar en el suelo a causa de cansancio y falta de sueño, Arianna Huffington ha sido una “evangelista” de la “desconexión”. En su best-seller “Thrive”, ella comparte la importancia de desconectarnos de nuestra agitada vida, para relajarnos y ocuparnos de nuestro cuerpo y espíritu, redefiniendo lo que significa ser exitoso en el mundo de hoy.
Asi que cada noche, antes de dormir, aléjate de tu Smartphone, apaga la TV e invierte tiempo contemplando la quietud y el silencio. En el corto plazo, sentirás que tu energía cambia y que tu salud mejora. Además, tendrás más tiempo para otras actividades que realmente disfrutas.
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Invertir tiempo en la naturaleza

No existe mejor ejemplo que Sir Richard Branson. Sin embargo, Branson ha demostrado a lo largo de su agitada carrera de negocios, que esto no significa quitar las cosas que más importan en tu vida. Para sentirte fresco y listo para lo que sea, necesitas encontrar tiempo para sumergirte en la naturaleza y divertirte.
Si no puedes nadar en las aguas cristalinas del Caribe, caminar puede convertirse en la manera perfecta de apagar tus pensamientos del trabajo luego de un día estresante, para reflexionar en lo que te interesa o para simplemente poner en silencio tu cabeza por un tiempo.
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Meditar

Russell Simmons, Tim Ferriss y Oprah Winfrey, sólo por nombrar algunos, meditan en la mañana y antes de dormir. Y es que cuando nuestra mente está más relajada, somos más receptivos a ideas e incluso, es más fácil concentrarse en distintas tareas.
Con esto en mente, prueba con 10 minutos al día; ya sea de mañana o de noche, para meditar y dejar que tus pensamientos fluyan de manera natural. Al día siguiente te sentirás con más energía, mejor concentración y más productivo.
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Visualizar el futuro

Muchas personas exitosas se toman el tiempo de visualizar en el futuro los resultados de los proyectos en los que se encuentran trabajando. Oprah Winfrey es una de estas personas, visualizando cada noche la imagen del mañana para tener claridad de los desafíos y obstáculos que deberá sortear.
Prueba imaginando cada noche, algunos minutos, sobre cómo sería tu versión del futuro siendo exitoso en lo que estás embarcado hoy. Esto te ayudará a motivarte para hacerlo posible, porque ya lo has visto en tu mente.
Si puedes desarrollar estos 10 hábitos, aumentarás tu productividad en poco tiempo y tu vida será mucho mejor.
¿Estás listo para comenzar el cambio?
by Cristian Estrada | Gráfica, Herramientas, Verbal
Resumen: Para lograr una buena presentación y ser memorable, entendiendo las buenas y malas prácticas podremos enfocarnos en evitar lo que no sirve y seguir copiando lo que sirve.
Lectura: 4 minutos, 12 segundos.
Digamos que tienes una presentación muy importante que hacer. Te sabes el material. Conoces a tu audiencia. Pero no estás totalmente confiado sobre cómo lograr el impacto que quieres.
Aquí hay 6 cosas que DEBES HACER y luego 6 cosas que NO DEBES HACER, para hacer de esa presentación, la mejor en tu historia.
HACER
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Enfocarse en el problema

La razón que te mueve para hacer lo que haces debe quedar clara para tu audiencia, esto provoca cercanía y emociona. Recuerda “Por qué” haces las cosas. A la gente generalmente no le importa el “Qué”, sino que le importa más el “Por qué”.
Enfócate en el problema que estás resolviendo y por qué lo haces; ese es tu “por qué”.
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Hacer una petición

Cuando le pidas al público algo; ya sea financiamiento o acción, dales los detalles también; indica una cifra o diles qué deben hacer. Dilo con confianza, pero que sea preciso.
Por ejemplo: “Necesitamos 3,5 millones para la siguiente fase del proyecto” o “Para que esto funcione, necesitamos que todos quienes nos acompañan hoy, cuando lleguen a su casa hagan X.”
No demuestres inseguridad dando rangos o dando un mensaje ambiguo. Di algo preciso y con confianza, o no lo digas.
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Practicar

Para el tiempo en que llegues a tu audiencia, deberás haber practica al menos 10 veces, de lleno y de preferencia en frente de una audiencia menor. Debes memorizar toda tu presentación y tus diapositivas deberían ser sólo pistas o apoyo a lo que estás diciendo.
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Considerar que el tamaño importa

Si crees que es ABSOLUTAMENTE necesario que incluyas texto en tus diapositivas, haz que el texto sea GIGANTE! Una buena regla es que cualquier texto en tu diapositiva debería ser de al menos 50 puntos de tamaño. Cualquier tamaño menor a eso provocará que la gente al final de la sala tenga problemas para leer lo que pusiste.
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Incluir humor

Si estás pensando en incluir humor de manera planificada, entonces tiene que ser muy bueno. Si resulta mal, esto provocará rechazo y tendrá malos resultados para tu presentación.
Descubre cómo hacerlo bien durante las rondas de práctica antes de la presentación real, para que tu audiencia previa te diga qué funciona y qué no. Si no has logrado insertar el humor dentro de tu presentación durante las rondas de práctica, no lo hagas durante la presentación real.
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Agregar buenas imágenes

Usa imágenes hermosas, profesionales y relevantes para capturar la atención de tu audiencia en cada diapositiva. Luego, cuenta la historia que se relaciona con la imagen, ya que haciendo esto tu audiencia se concentrará en escuchar los detalles.
NO HACER
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Leer

NUNCA leas tus diapositivas. NUNCA. De hecho, nunca tendrás que hacerlo si no incluyes texto. Recuerda: una imagen vale más que mil palabras. Apóyate en esa imagen que escogiste.
Quieres que ellos se enfoquen en ti y en la historia que estás contando.
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Incluir capturas de pantalla

No muestres demos con mala resolución en la pantalla. Las razones son las mismas por las cuales el texto debe ser grande; si no se va a ver bien desde el final de la sala, es probable que tu audiencia se concentre más en intentar descubrir lo que hay en la imagen que en lo que quieres decir.
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Hablar en mono-tono

Si hablas en mono-tono naturalmente, como Ben Stein lo hace en este video (representando a un profesor), consigue algo de ayuda para mejorar eso. No quieres ser recordado como aburrido. Los presentadores que hablan en mono-tono ponen a la audiencia a dormir, aunque el material sea muy interesante.
Para mejorar en esto, necesitas a alguien que sea lo suficientemente honesto para darte consejos sobre tu tono de voz y velocidad.
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Mostrar tablas pequeñas

No muestres tablas pequeñas en tus diapositivas. Tu audiencia no será capaz de ver los detalles y es probable que gastes tiempo valuable en decir cosas como “Probablemente no lo puedan ver bien, pero…”, así que NO lo hagas. Si la tabla no es completamente obvia y fácil de entender, no la incluyas.
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Comenzar con “Bueno…”

No comiences cada diapositiva diciendo “Bueno, ahora vamos a hablar de…”. Sólo dilo, comienza a hablar del siguiente tema. Decir de qué vas a hablar en cada diapositiva es tan malo como leer cada diapositiva. Tu presentación debería ser una historia maravillosa que has memorizado y que puedes entregar a cualquiera cuando sea. Deja de decir “Bueno, hablemos de…” y haz que sea obvio que cada diapositiva será una sorpresa. Incluso, puedes fingir que “no lo viste venir”, y que esa imagen es una sorpresa, aunque sea parte de tu presentación.
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Inundar con textos

No llenes una diapositiva – o cualquiera en cualquier presentación – con textos. No importa cuán tentador sea poner esa lista de hechos que tu audiencia debe leer, NO lo hagas. Muestra imágenes y cuenta los hechos.
Tu presentación es la torta, pero tu eres la crema. Quieres que tu audiencia te ponga el 100% de su atención, y que no intente encontrar sus lentes para leer ese texto diminuto en tu diapositiva al mismo tiempo.
Haz de tus presentaciones un evento que el público recuerde HACIENDO lo correcto y NO HACIENDO lo incorrecto.
by Cristian Estrada | Herramientas, Verbal
Resumen: Las muletillas pueden jugar en contra cuando quieras entregar un mensaje y proyectar confianza respecto del tema presentado. Al conocer y hacer consciente el uso de muletillas, luego será muy simple mejorar tu lenguaje para darle valor a tu mensaje.
Lectura: 3 minutos, 36 segundos.
Una de las maneras en que la confianza de una persona es juzgada es su comportamiento, especialmente el comportamiento verbal. Eso es lo que indica Deborah Tannen, profesora de lingüística en la Universidad de Georgetown en Washington D.C.
Tannen ha investigado la influencia del estilo lingüístico en conversaciones y relaciones humanas desde 1974. Ella también ha estudiado cómo la forma en que se nos enseña a hablar en la niñez afecta los juicios de competencia y confianza en el trabajo.
Cómo hablamos, dice ella, determina quién es escuchado, quién se lleva el crédito y qué se hace. Tannen nos da el siguiente ejemplo: un hombre ejecutivo de una compañía de publicidad dijo “Estoy contratando un nuevo administrador. Voy a ponerlo a cargo de la división de marketing.”, como si esa persona fuera dueña de la corporación. En contraste, en otros ámbitos, las mujeres usaron la palabra “nosotros” cuando se referían al trabajo realizado por ellas solas. Una mujer explicó que podría sonar muy auto-referente llevarse el crédito al decir que “Yo hice esto.” Aún así, ella esperaba – algunas veces ilusamente – que otros supieran que era su trabajo y le dieran crédito a ella.
Quizás pienses que tu manera de hablar es natural, pero las palabras que usas y cómo las usas determinan cómo tu confianza es percibida por el resto. Aunque no existe tal cosa como las palabras correctas o equivocadas – ya que los resultados dependen del contexto – algunas palabras comunes que usamos en conversaciones nos ponen en desventaja porque son débiles y nos hacen sonar menos confiados.
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“Em”, “Ah”, “Eh”

Muchas personas dicen “em”, “ah” o “eh” cuando se encuentran temporalmente sin palabras. Pero existe una razón por la cual no eres consciente del uso de estas “muletillas” y es que tu cuerpo acude a ellas naturalmente para rellenar los vacíos en tu mensaje. Lo cierto es que el uso de estas palabras no sólo te hace ser percibido con falta de confianza sino que a veces, hasta como alguien que no sabe de lo que habla.
Si eres culpable de este hábito, primero hazte consciente de las veces en que los usas, para luego hacer pausas y no rellenar con muletillas cuando estés temporalmente sin palabras.
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“Es como…” y “…un poco…”

Al momento de explicar algo es recurrente que se haga alusión a otra cosa para comparar ideas o hacer referencia a un concepto parecido. Es entonces cuando escuchamos cosas como éstas: “La estructura es como…, pero con…” o “Es un poco como la prueba que hicimos en Marzo, pero con más contenido.”
Ante esto hay que tener claro: Es o NO es. Y si intentamos comparar 2 cosas parecidas, no hace falta decir “un poco”.
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“¿Cierto?”, “¿Cachai?”

Generalmente nos podemos encontrar con estas preguntas cuando el emisor intenta reafirmar lo que está diciendo o intenta validar con el público que lo que está diciendo es conocido o entendido por todos.
A veces, cuando el emisor está nervioso o inseguro de que su mensaje está siendo entendido por todos, recurre a esta pregunta, ¿cierto?.
Incluso, algunos lo usan para mantener la atención del público durante una presentación; aunque existan mejores formas para lograr esto.
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“Disculpa”

99% del tiempo se usa cuando no es necesaria. Por ejemplo: “Disculpa, estoy buscando…”, o “Disculpa, me podrías pasar eso?” o “¿Disculpa, tienes hora?”.
Olvídate del “Disculpa” y pide lo que necesitas con confianza. En pedir no hay engaño, no te tienes que disculpar primero.
Si de verdad debes usar esta palabra para pedir perdón, dilo de corazón; es una palabra que debe ser usada con sentimiento.
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Lenguaje soez

“La prueba de mi€rda”, “El jefe hijo de put@”, “La mi€rda que tenemos que hacer…”
Ocasionalmente se pueden usar palabras soeces para darle énfasis a lo que estás diciendo, pero existen otras palabras para lograr este efecto. Generalmente esto denota inseguridad o insolencia, pero más frecuente es su uso por falta de lenguaje para explicar o darle alguna característica a lo que se comunica.
Dependiendo del contexto, para algunas personas esto es grave y es motivo para perder el respeto a la persona que lo usa.
La manera de comunicarse dice mucho sobre una persona. Por lo tanto en contextos profesionales o académicos, es mejor dejar de lado las muletillas para proyectar confianza sobre lo que se dice.
Y para eliminar las muletillas, primero se deben identificar, para luego reemplazar por otras palabras o dejarlas de lado completamente.
“¿Cierto?”
by Cristian Estrada | Energía, Espiritual, Física, Mental
Resumen: Las actividades al aire libre traen muchos beneficios a quienes las practican. Entre ellas, el senderismo posee varias características que pueden ayudar y preparar a una persona para otros desafíos de la vida a nivel físico, mental y espiritual.
Lectura: 3 minutos, 41 segundos.
No es algo nuevo saber que practicar senderismo tiene muchos beneficios físicos y emocionales. Incluso millones de personas que ya saben esto, no le ven mucha importancia a este tipo de ejercicio. En tiempos cuando las organizaciones buscan formas de mejorar la productividad en el lugar de trabajo, desarrollar líderes y ayudar a los empleados a trabajar más eficientemente, es importante mirar más allá de los beneficios terapéuticos y descubrir cómo es que aquellos que practican senderismo (a veces más conocido como hiking o trekking), tienen mayores posibilidades de ser exitosos.
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Tienen menos niveles de estrés

Según comenta el presidente de la Asociación Americana de Excursionismo, “Estar en un entorno natural es parte de nuestro ADN, y a veces nos olvidamos de eso.” Las personas que practican esta actividad, en general se encuentran con mejor ánimo y son más positivos, según indican algunos estudios. Practicar senderismo combate síntomas de estrés y ansiedad.
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Tienen más resistencia

El senderismo en sí mismo, es una forma de probar tu resistencia y perseverancia. Si estás llevando una mochila mientras caminas, tanto tu cuerpo como tu mente están siendo desafiadas para mejorar su resistencia y fortaleza.
Tu cuerpo es empujado hacia sus límites y eso te pone a prueba: ¿Te vas a devolver o vas a seguir?
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Son más sanos

Acorde a un estudio realizado por investigadores Austríacos, el senderismo influye de diversas formas en los azúcares y grasas del torrente sanguíneo. Adicionalmente, esta actividad te provee con la dosis diaria de vitamina D, disminuye tu riesgo de morir de cáncer, mejora tu descanso, previene y ayuda a controlar la diabetes e incrementa la densidad ósea.
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Tienen más energía

El senderismo es una actividad aeróbica. Este tipo de actividades llevan oxígeno extra a tus músculos y otros tejidos del cuerpo, con lo que se fortalecen tus músculos y pulmones, al mismo tiempo que aumenta tu agilidad y estado de alerta.
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Se concentran mejor

Practicar senderismo mejora tu capacidad de concentración; un elemento clave del éxito para realizar cualquier tarea. Mientras caminas por un sendero, puedes olvidarte de las distracciones diarias de la tecnología y de la ciudad en general, que por períodos prolongados puede resultar aburrido o incluso deprimente. Los senderistas están expuestos a menos distracciones mientras caminan por la naturaleza, con lo cual sus mentes se limpian y su habilidad cognitiva mejora.
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Tienen buen estado físico

Uno de los beneficios más relevantes del senderismo es la mejora en la capacidad física.
Para lograr buenos resultados, se requiere de buena salud y condición física. El senderismo ayuda a mantener el peso bajo control quemando muchas más calorías que caminando dentro del edificio donde trabajas o estudias. A un paso lento de 3 km/h, una persona que pesa 68 kg puede quemar aproximadamente 240 calorías por hora.
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Son independientes

Practicar senderismo conlleva una gran responsabilidad. Porque no se puede confiar en la tecnología en lugares que ni si quiera son familiares para ti. Esto significa que la persona que se aventura en un nuevo sendero deberá ser auto-suficiente, resilente y perseverante. Además, planificar el día acorde a tus necesidades y capacidades es parte fundamental de este proceso, ya que tus recursos son limitados y si no piensas quedarte en el destino, debes tener en cuenta las horas de luz.
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Pueden ser más creativos

De acuerdo a un estudio, del grupo analizado, puntuaron un 50% mejor en un test de creatividad quienes pasaron 4 días al aire libre. La naturaleza tiene una forma inigualable de relajar la mente e incrementar tus períodos de atención, al mismo tiempo que te permite lograr un mejor descanso y dejar tiempo libre para reflexionar.
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Tienen mejor memoria

Hacer muchas tareas al mismo tiempo y otras distracciones cotidianas tiene un impacto negativo en nuestro cerebro. Investigaciones han demostrado que exponerse a la naturaleza a través del senderismo provoca cambios significativos en el cerebro, que permiten pensar con más claridad, mejor concentración, recordar más fácilmente y mejorar tus habilidades cognitivas.
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Aprecian las cosas simples de la vida

Para el senderista, no se trata acerca de los beneficios o las recompensas. En vez de eso, se enfocan en la experiencia de estar cerca de la naturaleza, perderse en un momento de descubrimiento y aventurarse en territorio desconocido. Esto es el éxito para ellos. Y en el camino, valoran todo lo simple que la vida tiene para ofrecer.
Ahora que lo sabes, ¿te animas a descubrir un sendero?