Resumen: La agilidad mental se puede entrenar y se puede facilitar con algunas prácticas bastante simples. Mejorar nuestra agilidad mental no sólo significa resolver desafíos en menos tiempo, significa también aprovechar la vida de una manera más profunda y significativa.

reloj homo eficiensLectura: 3 minutos, 52 segundos.

Nuestro cerebro es una máquina impresionante y por ello es que no podemos hablar de la inteligencia como una sola, sino como un conjunto diferenciado, que podemos mejorar si las ejercitamos conscientemente. Según la propuesta de Gardner en 1983, poseemos 8 tipos de inteligencia. 

Si bien es cierto que algunas personas son más “ágiles” mentalmente; es decir que son capaces de resolver diferentes problemas con mayor velocidad que sus pares, esta “agilidad” es algo que también se puede desarrollar si te lo propones y tienes la disposición de hacerlo, como la mayoría de las habilidades.

Quizá desde pequeño te decían que no eras demasiado rápido pensando o que eras muy lento para encontrar soluciones a problemas utilizando la lógica, pero eso no quiere decir que estés condenado a ello. Puede que no hayas nacido con esa facilidad, pero hay cosas que puedes hacer para adquirirla.

Por ello a continuación te compartimos algunos hábitos transversales a los tipos de inteligencia, que sin duda te ayudarán a ejercitar tu agilidad mental:

1.- Lee más. Cuando leemos nuestra imaginación vuela, creamos nuevos mundos en nuestras mentes a partir de las letras que nos son presentadas, debemos recordar nombres de personajes, situaciones a los que son sometidos, aprendemos cosas nuevas, entre muchas cosas más. 

Todo esto representa un ejercicio para nuestras conexiones mentales, lo cual es beneficioso para el cerebro. Mientras más lo ejercites más fácilmente podrás utilizar las conexiones mentales ya creadas, lo que contribuye a la agilidad mental y te apoyará para alcanzar tus metas.

2.- Come frutos secos. Debido a su alto contenido en ácidos grasos, los cuales contribuyen a nuestra salud cardiovascular y además para nuestro cerebro, son una excelente opción para que los consumas como snacks o como parte habitual en tu dieta diaria. 

Entre los frutos secos más beneficiosos se cuentan las nueces, avellanas, pistachos, castañas de cajú, maní, almendras, entre otros. Todos ellos son altamente saludables además de deliciosos y gracias a su composición, son un alimento excelente para el cerebro, no solamente para el momento en que lo consumes, sino a largo plazo siendo agentes previsores de enfermedades mentales degenerativas como la demencia senil o el Alzheimer.

3.- Aprende algo nuevo a diario. Quizás la palabra “algo” puede ser un poco ambigua, pero aquí es ideal porque logra englobar todo lo que podrías aprender: ya sea una palabra en un idioma nuevo, un nuevo concepto, una forma de hacer algo, un rasgo de alguna cultura extranjera o una manera de cocinar; hay muchas cosas que se pueden aprender ya sean pequeñas o significativas.Aun así, todas suman para tu desarrollo mental. Al principio quizá te cueste un poco recordar lo que has aprendido, pero a medida que sigas ejercitándote en este aspecto verás cómo cada vez serás capaz de recordar mayor cantidad de información y no solo eso, sino acceder a esta fácilmente cuando la necesites.Lo importante es mantener a esas neuronas activas y creando conexiones nuevas. 

Hoy en día existen muchas maneras de ampliar tus conocimientos, puedes asistir a un  curso o puedes apoyarte en todas las herramientas que te ofrece Internet, a través de miles de plataformas que te lo permiten.

4.- Busca vías alternas. Esto significa que cada vez que creas que tienes un obstáculo delante trates de superarlo de diferentes maneras, puede que tengas que rodearlo, saltarlo, abrirle un hoyo para pasarle por dentro o por debajo. 

Lo importante es que te hagas consciente de no conformarte con la primera solución al problema que venga a tu mente, sino que seas capaz de seguir creando varias alternativas para que puedas elegir la mejor para la situación en la que te encuentras. La creatividad es una forma de agilidad mental y también se ejercita.

5.- Escribe. El redactar te da muchos beneficios y aunque puede que no te consideres el mejor redactando, también verás avances al practicarlo ya que es una habilidad que se desarrolla en el tiempo. Incluso los escritores más prolíficos pueden ver la diferencia entre sus primeros escritos y los más actuales. 

El escribir es una actividad que estimula tu intelecto, por lo que es recomendable si quieres mejorar la agilidad mental.

6.- Practica pasatiempos que ejerciten tu inteligencia. Pueden ser sopas de letra, sudoku, crucigramas, juegos específicos en tu smartphone u otras muchas alternativas en realidad. Todos esos pasatiempos que pueden parecer como que sólo están para los momentos de ocio, pero en realidad son bastante aconsejables para ejercitar la mente, son perfectos para ejercitar durante tiempos de traslado o tiempos de espera. 

Claro que, como en todo proceso de desarrollo a través del ejercicio, los resultados serán evidentes luego de un par de meses y de seguro que si tu no los notas, alguien más; como tu colega, tu amigo o tu pareja, si que lo hará.

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Andrés Gananci es un emprendedor y aventurero apasionado de la vida que fundó su primer negocio online con tan sólo 17 años. 12 años después, sigue viajando por el mundo mientras trabaja desde casa.

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